VICENTIN: CORTINA DE HUMO

Por Gustavo E. FELDMAN (abogado)

. – Fijate Gustavo…no salió en “Política”, salió en otra sección del diario.

. -Me cuesta creer que ese diario haga una cosa así, tan burda.

. – Sabés que pasa, es un organismo gigante, ingobernable… como controlas que alguno no se corte solo? Aparte, es el diario de ellos, me refiero a que es el diario que toda la vida defendió a los agroexportadores y al campo.

. -O sea, la democracia tiene sótanos, la city tiene cuevas; y los grandes diarios nacionales tienen kioscos…

Hace 48 horas se conoció un informe del Grupo Vicentin, y se produjo la consabida movida de prensa para tratar de edulcorar la catastrófica situación estratégica, económica y procesal que están atravesando.

Hoy en día, Vicentin tiene reducido su negocio al de una mera prestadora de servicios de molienda, almacenaje, descarga, elevación y otros servicios menores. La ecuación entre tales ingresos y los gastos generados y pagados desde la apertura del concurso tienen una tendencia errática, aunque todavía en sentido positivo, de superávit. Eso le permite por ahora-solamente por ahora- pagar los salarios y contribuciones y todos los gastos de funcionamiento de la empresa. Entre los gastos no figuran las revaluaciones del pasivo concursal, sobre todo la de contratos en moneda extranjera que no dejan de inflar intensamente las obligaciones frente a los acreedores que dejaron de cobrar a principio de 2020, después del stress financiero, del default y del desfalco. En consecuencia, el alegado superávit, aunque se lo muestre con una cifra de impacto en dólares, en primer lugar, no contempla el efecto del aumento del pasivo en moneda extranjera y en segundo término constituye una migaja en comparación con el pasivo concursal de más de USD 1.300 millones de dólares. Tal como ocurre desde la apertura del concurso, la ficción generada por Vicentin y la ayuda de algunos operadores espurios disfrazados de periodistas, busca reemplazar a la incontrastable realidad. Esta nueva cortina de humo-ahora sustentada en una sección secundaria de un diario nacional de primera línea- no alcanza para disimular que por este camino no hay nueva Vicentin, sobre todo si como estrategia de atención del pasivo concursal los acreedores granarios serán el pato de la boda, precisamente el actor social que necesita la empresa para reconstruir confianza en su antiguo rol de generación.

El diálogo con el que comienza esta columna es real, y mi interlocutor es un veterano periodista radial y televisivo, al que conozco hace añares; conocedor experto de la entretela de los medios nacionales, y al que por amistad y confianza consulto asiduamente.

De la misma usina editorial que ahora emana esta supuesta y falsa mejoría de Vicentin, también emano a fines del año pasado la veraz pero sugerente noticia de que el Juez rosarino que determinó la competencia de la justicia penal para investigar las tropelías de Vicentin había sido defendido por mí en una instancia de juicio político.

La desesperación del grupo Vicentin ante la inminencia de dos circunstancias a estas alturas casi inevitables; la quiebra en Reconquista y las imputativas en Rosario; comienza a ponerlos nerviosos y a que tiren manotazos para no ahogarse.

Lo concreto es que este informe de la empresa es un sesgo más de la trama de engaño y embuste con la que pretenden justificar lo que hicieron. El problema es que los cuentos no reemplazan a las cuentas.