Verde que te quiero verde

Por Oscar Rodríguez.

El dólar blue, dólar paralelo o dólar negro, son eufemismos que se utilizan para referirse al dólar estadounidense comprado ilegalmente en el mercado negro. Suele tener un tipo de cambio que se encuentra muy por encima del dólar oficial.

Mercado negro, o sea ilegal.

Los que no venimos del campo de la economía nos sorprendemos ante tanta sarasa. Dólar blue, dólar CCL,dólar MEP tipo de cambio.Cuanta terminología para no decir que hay una fuerte presión devaluatoria para desestabilizar al gobierno.

Esta pulseada entre el gobierno y el poder económico significa algo más que la puja por el precio de una variable, es en todo caso la madre de todas las batallas, es una pelea por la redistribución.

Los grupos económicos concentrados, ante las crisis recurrentes que vivió nuestro país, son los que ganan, vemos los casos de Techint, Perez Compac, el grupo Macri. 

Una batalla que enfrenta dos modelos de país.

¿Quiénes están en ese campo de batalla?

Por un lado, como es obvio, el gobierno nacional, por el otro lado el poder económico, el poder real. El sector rural sin liquidar exportaciones, la Unión Industrial Argentina, que pide un desdoblamiento cambiario, la especulación financiera que quiere dolarizar ganancias y fugar divisas.

Sin olvidar, la derecha recalcitrante que ve en esta crisis la posibilidad de un desgaste al gobierno, y lo toma como su último tren de retorno al poder político.

A todo esto, sumale el bombardeo mediático impulsando una fuerte devaluación.

El problema es que los medios de comunicación, son empresas y por lo tanto sesgan la información de acuerdo a la defensa de sus propios intereses.

En este resumen se engloba la historia Argentina. La puja entre dos modelos, ni más ni menos.

Venimos de 4 años de neoliberalismo que han destrozado al país, no por incapacidad de quienes tuvieron en sus manos el manejo del destino económico, al contrario, quisieron hacer lo que hicieron, “lograron, lograr el logro”.

Pusieron a la Argentina de rodillas.

El gobierno de Macri fue un gobierno exitoso, claro que no para los intereses del pueblo.

Decíamos entonces, sobre la pulseada en la que se va a definir parte del éxito o el fracaso de este gobierno.

Haciendo un paneo sobre la economía podemos apreciar que, a pesar de lo que quieren mostrar los medios hegemónicos, estamos viendo un pequeño repunte.

El mes de abril fue el momento más complicado de la crisis que estamos atravesando, la actualidad nos encuentra con todas las variables mejorando, sin embargo, parece ser que estamos al borde del abismo.

Según economistas serios, aseguran que el valor del dólar oficial no se encuentra retrasado.

Nunca como ahora estuvo tan claro la puja de los modelos de país. A lo mejor es tiempo de dar la batalla final respecto a los vaivenes económicos a los que nos vienen sometiendo los grupos económicos.

En la nota https://identidadcolectiva.com.ar/70-peronismo/ publicada en este portal, hemos marcado lo pendular de la política Argentina. Cuando ese péndulo se detiene en la ortodoxia económica, o sea con gobiernos neoliberales, se producen crisis económicas, que generan verdaderas tragedias sociales.

Aumento de la pobreza, hambre, desigualdad, generación de deuda, fuga de capitales… en fin todo lo que sucede cuando el poder político está en manos del poder real. 

Lo pendular, ir y venir entre políticas redistributivas y concentración de la riqueza, sea por interrupciones democráticas o por gobiernos elegidos con un claro sesgo neoliberal, hacen de la Argentina un país con crisis recurrentes.

Fíjense ustedes, si analizan las crisis económicas que venimos sufriendo, todas son generadas por la implementación de recetas ortodoxas, entonces podemos concluir que las crisis son utilizadas por el poder real como un mecanismo de acumulación de capital.

Siempre ganan los mismos, Techint, Perez Companc, Grupo Macri, y ni hablar de Clarín, que antes de la dictadura del ´76 era solo un diario y ahora forma parte de un holding empresarial con más de 480 empresas. Toman a las crisis como elemento de transferencia de ingresos. Ganan los grandes grupos económicos y pierden los sectores populares.

La máquina generadora de pobres es “La crisis” económica. Con el transcurso del tiempo el umbral de pobreza estructural va quedando cada vez más alto.

El eje común que les presento en mis notas, es poner la responsabilidad en la transmisión de información, la colonización que vienen implementando la realizan también desde lo cultural.

Llevaron adelante una dolarización cultural, con un recurso simple, la confianza, los mercados, refugiarse en la moneda extranjera, la presión para la depreciación del peso, desde ya, esto imposibilita la construcción de una moneda nacional fuerte. Cuanto más fluctuante es el valor del dólar más ponen nerviosa a la población y más se incentiva un refugio en la moneda extranjera, dejando de lado otras opciones.

Nuevamente vemos en este juego perverso a los medios hegemónicos de incomunicación. Construyendo sentido común de acuerdo a sus intereses.

Tal vez este sea el tiempo de emprender la batalla final, la que nos va a marcar el éxito o el fracaso de hacer posible un país equitativo. Lograr que el péndulo se pare definitivamente en un modelo de desarrollo con inclusión social.

La actualidad nos encuentra transitando una profunda crisis, una más, esta vez generada por el gobierno de derecha de Macri, y profundizada por la pandemia.

Estamos viviendo tiempos difíciles, tenemos una democracia cercada por la capacidad desestabilizadora que poseen los capitales concentrados. Vemos que la élite, no va a parar con la presión en la brecha entre el dólar oficial y el blue.

La verdad decime…. que nos importa el dólar! Algunos apenas sabemos que es verde y ni hablar del dólar azul… ese, es el de los especuladores, de los antipatria, de los desestabilizadores de siempre, lo utilizan como mecanismo de presión para forzar la imposición de planes económicos  a un gobierno que no forma parte del poder real.

Verde que te quiero verde, y lejos….

Atravesar este tiempo de crisis nos tiene que ayudar a entenderla, comprender que está en juego, poner en contraposición los modelos de país.Repensarnos para el siglo XXI,

Modelo liberal vs modelo proteccionista.

Redistribución vs concentración. Producción vs especulación.

La defensa de un modelo de país inclusivo depende de cambiar la matriz de pensamiento único que deriva de la elite dominante, lograr que un 60 o 70% comprendan cuál es la pelea.

Pensemos en la última experiencia neoliberal…. ¿cuántos ganaron?, seguro no más del 10% de la población. Y todos pertenecientes a grupos concentrados económicos. 

Sin embargo, esa expresión política logró un 41% de los votos en la última elección.

¿Qué pasó? Los argentinos estamos locos….

No fue un voto económico, si no, cómo se explica ese porcentaje. Fue un voto emocional, surgido del anti-peronismo acérrimo impuesto como una constante en la historia Argentina.

Tendríamos que marcar líneas rojas, esas líneas que nos van a separar de los que pretenden un país para pocos.

Correr la grieta que nos deje de un lado al 75% de la población que tenemos intereses comunes, hacer que el péndulo de la historia se detenga definitivamente en el lugar correcto.

En el modelo distributivo.

Lograr una sociedad democrática igualitaria sin exclusión, encapsular a la élite depredadora. 

Es imperioso cambiar la dimensión cultural, de cómo nos hacen percibir los hechos económicos y políticos. Si no rompemos la subjetividad implementada, estamos condenados al fracaso. Sin ir más lejos, observen ustedes como uno de los mayores logros de este gobierno, pasó desapercibido, la reestructuración de deuda.

Hablan de bimonetarismo, hablan de confianza, hablan de la no existencia de nuestra moneda, Perfecto…. que hablen. Nosotros y nosotras tenemos que comprometernos en la defensa a ultranza de este gobierno. Entendiendo que un fracaso sería el abismo para la mayoría.

Neoliberalismo Nunca Más.

Por la reconstrucción definitiva de la Argentina y la construcción de una América latina comprometida en la defensa de los derechos del pueblo.