Vas a valorar el trap después de leer esto

Por Rocio Flores.

Con éste artículo no pretendo cambiar el gusto musical de nadie, si no que se entienda y se valore el trap como género distinto, orientado a fines recreativos, conformado por una comunidad de artistas que vienen de abajo y se apoyan unos a otros. Un género cuyos integrantes son chicos de entre veinte y treinta años que vinieron a romper las barreras del género urbano y la forma de difundir su música. Nada más y todo eso.

La música urbana argentina se convirtió, en tiempo récord, en la más escuchada del país. Liderada por jóvenes de menos de treinta años que están llevando nuestra cultura al mundo,fusiona trap, rap, reggaeton, en ocasiones con un toque de cumbia, bachata y pop.

La mayoría de los intérpretes no tuvieron familias destacadas que les banquen monetariamente sus carreras, ni conocidos que los acomoden rápidamente en el mundo musical. Sin embargo, el éxito rotundo en la mayoría de los casos no demoró más de dos o tres años en llegar.

Gran parte de su fama y buena reputación se debe a la esencia de la movida: el que está solo pierde, el que se une la rompe. En éste sentido, el fenómeno de Bizarrap merece un artículo aparte. En pocas palabras, vino a crear un medio donde todos ganan: al colaborar con artistas distinguidos, aumentan las reproducciones del DJ; a su vez, la Music Sessions es generalmente el tema más escuchado de cada uno de los intérpretes, por lo que también se amplía su alcance; todo ésto mientras crecen las visualizaciones de los streamers y youtubers que reaccionan a las mismas, que a su vez difunden la música de los creadores. Funciona como un círculo hermoso donde los jóvenes colaboran para ver como explotan juntos. 

Así, los artistas han creado un nuevo método de difusión musical y no tuvieron que depender de los medios tradicionales para llegar donde están. No debieron ponerse a los pies de la radio, de la televisión, ni de los diarios.

Por éstos motivos, los mismos artistas de la old school y de géneros completamente distintos lo han sabido valorar: Wos cantó junto a grandes como Ricardo Mollo, Ciro de “Ciro y los Persas” y participó en el homenaje a Mercedes Sosa de la mano de Victor Heredia; Tini cantó junto a David Bisbal y Alejandro Sanz; Rucherking con Alejandro Lerner; Paulo Londra la rompió con Ed Sheeran; Nathy Peluso con Cristina Aguilera y Nicki Nicole con los Ángeles Azules y Dread Mar I; Maria Becerra cantó “Acaramelao” junto a Patricia Sosa y Residente rapeó con Bizarrap.

Estas colaboraciones insólitas evidencian la versatilidad de los artistas, que son capaces de encajar cómodamente en ritmos muy distintos: desde el reggaeton, el pop y el rap, hasta melódicos y baladas, aventurandose incluso en ritmos latinos como salsa y bachata. Todo eso sin perder su esencia.

Se le atribuye al género urbano en general la apologia a las drogas, el sexo, la violencia, y la infidelidad, y es cierto que las letras lo mencionan explicitamente. Sin embargo, la gente ya se drogaba antes de escuchar “y si traes la codeina, que no te olvides de la lima” (“Buho”, Duki), y tenía sexo desenfrenado antes de escuchar “es un angel pero diabla en la cama, ricura desnuda tan pura” (“Bien chula”, Khea). La música es un reflejo de la sociedad, no al revés.

En cuanto a sus letras “vacías”, sin sentido profundo ni contenido literario, la respuesta es simple: el género y el público consumidor no lo exigen. Las personas cuando escuchan reggaeton no pretenden reflexionar, y de ser así: auriculares, caminata en cámara lenta bajo la lluvia y a escuchar Arjona (controversial) se ha dicho. Pero no, el género tiene como finalidad el disfrute y la diversión de sus fanáticos, a quienes lo último que les interesa mientras bailan y toman en el boliche es la literatura de la canción que está sonando.  Es el mismo caso de cómo la gente que no hablaba inglés supo disfrutar “The rhythm of the night” en 1993, que ciertamente no decía nada de las dos marcas reconocidas de zapatillas (guiño guiño).

Igual, que la cuenten como quieran… Nuestros pibes están llevando la cultura argentina al mundo.