Vacunate

Por Daniel Prassel.

Picante arranca este domingo, los hechos están a la vista y nos reservamos la opinión para los ámbitos debidos, no porque temamos expresarla sino porque a veces, en política sobre todo, hay que saber calmar las pasiones antes de publicar cualquier cosa, no somos librepensadores ni patrullas perdidas con la reserva moral de la nación en nuestras manos, ojo que tampoco esto significa justificar cualquier cosa, más por el contrario intentaremos enfatizar en lo bueno que venimos haciendo como para clarificar el panorama.

Desde los inicios de la Pandemia, nuestro país se situó como uno de los que mejor gestiono este drama, priorizando la vida, fortaleciendo el sistema de salud y por sobre todas las cosas concientizando sobre el peligro que estamos transitando, reconozco que a veces se exageró en el mensaje apelando mucho al miedo como mecanismo para contener y evitar desbordes de la situación, que más allá de algunos episodios específicos, no se desmadro nunca por el buen camino que supo construir nuestro Gobierno.

Absolutamente coincidiremos que con el correr de los meses fueron cambiando distintas circunstancias que hoy nos traen hasta acá, por ejemplo, se fue abriendo el comercio, el uso del espacio público y pequeñas actividades sociales porque era necesario retomar con urgencia los vínculos dinamitados por la Pandemia.

No debemos olvidar nunca jamás que hay una oposición que de “constructiva” no tiene nada y permanentemente agita la agenda política solo para generar caos y posibles fracasos de las decisiones adoptadas por el gobierno del Frente de Todos, atentos a eso también vale destacar que debemos sumar esfuerzos para comunicar todo lo bueno que se viene haciendo de manera más asertiva y directa, muchas veces no lo hemos podido hacer y nos regalamos a la gorilada para que haga con nosotros, toneladas de dulce.

Ahora bien, sabemos que esto es algo que está pasando en el mundo, ¿alguna vez siquiera miramos alrededor nuestro para poder argumentar si lo que hace el gobierno está bien o mal? No puedo no pensar inmediatamente en Uruguay, país emblema para los agoreros de siempre, que hasta el día de hoy no tiene vacunas y de eso nadie habla.

Como vemos no venimos entonces tan mal como nos quieren hacer creer, será momento de corregir algunas situaciones que aparecieron sin dar tantas explicaciones ni rasgarse vestidura alguna, errores se cometen siempre, lo que no debemos hacer es dramatizarlo al extremo para darle de comer al enemigo.

Dicho sea de paso, es un buen momento para pensar si la vacunación no debiera ser obligatoria como para terminar con suspicacias y operetas de los medios de comunicación que nunca son inocentes ni desinteresados en cuestiones de índole política, estaría bueno por una vez marcarles la cancha nosotros en lugar de tener que reaccionar siempre a partir de la agenda que imponen.

Para ello dos factores son necesarios e insustituibles, decisiones férreas y una comunicación que no deje dudas, por un lado, para seguir mostrando el camino y por el otro para que no quede nadie sin estar al tanto de lo que sucede realmente, ya que los mismos medios que decían que la vacuna era un veneno hoy se quejan porque hoy hay pocas vacunas, entonces como verán, ¿en qué quedamos?

No hay que olvidarse que el Pueblo siempre queda en el medio del tiroteo, eso nos coloca en la obligatoria posición de hacerle llegar la información en tiempo y forma, de manera clara para que pueda ser comprendida sin complicaciones.

La tarea es titánica, debemos seguir en la calle anotando para vacunarse, explicando que todavía falta para salir de esto, poniendo el hombro como siempre, también es una buena movida avisarle a los trolls reales (compañerxs que viven dentro de las redes sociales) que aflojen un poco con las consideraciones trascendentales sobre todo lo que sucede, más que hacerle el juego a la derecha están colaborando a un estadio de desazón y conflicto permanente que habitualmente es difícil de poder soportar, y cuando nos cansamos perdemos todxs porque se clausura el debate.

Seamos lo más mesurados posible, no para aceptar todo sino para tratar de analizar todo, recién ahí si estamos en condiciones intelectuales comprobables, aclaro que no nos referimos a ningún nivel académico particular sino a tener algo de sentido común, realicemos alguna crítica u opinión fundada, la cual puede aportar a construir una síntesis o visión de las cosas más cercana a lo verdaderamente tangible.

Sigamos acompañando a nuestro gobierno en esta lucha que empieza a redefinirse, hoy no nos podemos quejar, a pesar de protocolos y dispo, estamos caminando los barrios nuevamente, entonces a modo de invitación compañera pregunto, y ¿si en lugar de señalar, nos ponemos a militar con todo el énfasis la vacuna?

¡No tengan dudas, que las cosas serían muy diferentes!

Si yo desaparezco, queda mi obra y queda la verdad sobre mi gigantesco esfuerzo donde dejé mi vida.”

Cro Ramón Carrillo

Más Estado, Más Solidaridad, Más Comunidad, como nuestrxs 30.000 nos enseñaron