Trenes: camarotes y coches-comedor ya no son nostalgia

Por Hugo Gulman.

Si hay un medio de transporte que produce fascinación y emociona a los chicos es el ferrocarril. También a los grandes, en especial los que en otros tiempos aprovecharon los viajes en el famoso coche-salón, en un camarote o alguna cena en el coche comedor.

En los últimos días fueron difundidas noticias muy positivas sobre nuevos tramos y obras que se encaran o concretan. En el sur, por ejemplo, se han inaugurado varios tramos y se están efectuando mejoras en unos 700 kilómetros, en los que se invertirán más de US$ 900 millones para recuperar el Tren Norpatagónico. Una vez concluido permitirá reducir costos, tiempos y desarrollar el transporte de pasajeros y las cargas provenientes tanto de Vaca Muerta como de las industrias regionales.

Otras acciones importantes permitieron la reciente inauguración y el reinicio, luego de treinta años, del tramo Buenos Aires – Justo Daract, en San Luis, que muy pronto se extenderá a otras localidades, o haber alcanzado el record histórico de cargas en ferrocarril, con cerca de 4 millones de toneladas transportadas.

A pesar de la pandemia y la guerra, hay una política clara destinada a desarrollar e ir poniendo en valor tanto el sistema de pasajeros como el de carga. El año pasado se inauguró el ramal que conecta Guido con Pinamar y suman más de treinta los nuevos servicios de pasajeros que se pusieron en marcha. Belgrano cargas y Logística, que nuclea al San Martín, Belgrano y Urquiza, batió records de cargas  en 2021 con 8 millones de toneladas, merced a la gestión y la participación de los trabajadores. “Hubo inversión en vías, señalamiento, recuperación de vagones y puesta en valor de los talleres. Al haber más trabajadores, más repuestos y más inversión contamos con más material rodante y se tracciona la rueda productiva”, expresó Sergio Sasia, Secretario General de la Unión Ferroviaria y de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT).

Con este impulso, el plantel de trabajadores creció un 20% en los últimos años, lo que permitió reabrir talleres nuevos, incluso en el contexto de haber atravesado la pandemia, período en el que cerraron empresas, cayeron actividades y hubo achicamiento de personal. Algunos medios criticaron fuertemente, planteando que el mayor costo está en el Estado y muchos trabajadores fueron contratados por los ferrocarriles, desconociendo que durante ese lapso crecieron las mejoras en vías, trenes, talleres y la seguridad en las estaciones. “Ojalá se transforme en una política de Estado para que no venga otro gobierno con otro pensamiento y se retroceda nuevamente; la sociedad ha interpretado la importancia del ferrocarril y no debe frenar si queremos un país asociado a la producción, el crecimiento, el desarrollo y la generación de empleo”, manifestó Sasia.

El nuevo plan ferroviario implica abordar criteriosamente las necesidades del sector, de los trabajadores, de las empresas, de los productores regionales y del resto de los medios de transporte. Para tal fin se requiere poner el eje en el mejoramiento de determinados puntos clave: 

  • Mejoramiento de las vías
  • Seguridad
  • Puesta en valor de los talleres ferroviarios, tanto para los vagones como para las locomotoras
  • Mejoramiento de las estaciones
  • Adaptación a las nuevas tecnologías
  • Capacitación
  • Crear un sistema ferroviario moderno
  • Sustituir las importaciones

Hay un proyecto para producir ruedas de ferrocarril, que no se fabrican en el país desde hace muchísimos años y se importan de China y Brasil. La Argentina cuenta con todo lo necesario para producirlas y estaban avanzando las conversaciones con el exministro de la Producción, Matías Kulfas. El actual ministro, Daniel Scioli, está decidido a continuarlo, con el apoyo del sector empresario y los trabajadores, para que se instale una fábrica que las produzca.

Se estima que para las primeras 40.000 no será necesaria la inversión en materia prima porque se fundirán las que están en desuso distribuidas en todo el país y se reutilizará el acero fundido. “Esto generará varios cientos de puestos de trabajo directo y varios miles indirectos porque implica hacer girar una rueda positiva en la industria metalmecánica y otras actividades”, detalló el gremialista.

Además de las ruedas, otros insumos importantes para las líneas férreas son los tirafondos o ‘espárragos’, es decir, los clavos que fijan el riel en el durmiente, perfectamente se pueden producir en el país, como lo fue durante décadas, pero lamentablemente también se importan.

El gremialista expresó que el oficialismo debe fortalecer la unidad para continuar avanzando en estas gestiones. Lamentó que mientras se está generando una alternativa de crecimiento para el país, la oposición sólo busca entorpecer la gestión, que cuenta con la posibilidad de poner en marcha la rueda productiva y solucionar los problemas del pueblo.

Asimismo, explicó que a instancias del ministro del Interior, Wado de Pedro, la flamante titular de la cartera de economía, Silvina Batakis, estaba colaborando en el diseño de la Ley Federal de Transporte y está al tanto del fuerte avance en el borrador. “El tren tiene que ser la columna vertebral, articulado con el camión, los puertos, el sector marítimo y el aerocomercial. Muchos hablan de la logística con desconocimiento; la ley mejorará el desarrollo, ayudará a que se contamine menos el ambiente y  que el pequeño productor ahorre y aumente su renta. En un país tan extenso como el nuestro, si no tenemos una ley que regule es difícil lograrlo”, describió el secretario general.

Sasia cree que el sector marítimo es de los más castigados. La CATT está es estado de alerta, en reclamo de políticas de estado porque más del 95% de los barcos que navegan por el Río Paraná lo hacen con bandera extranjera y gozan con los beneficios de leyes nunca corregidas. “Los barcos extranjeros que amarran en los puertos argentinos tienen un subsidio al combustible que no tienen los de bandera nacional y la ley de la Marina Mercante fue vetada por el gobierno de Macri”, explicó.

En ese sentido, piden mayores beneficios para los barcos de bandera nacional, como el subsidio al combustible. Más del 94% de la mercadería que sale del país lo hace a través de banderas extranjeras, sin declaraciones juradas y con débiles controles. ¿Hay controles? ¿Se les cobra un canon? ¿Los camiones extranjeros pagan el mismo peaje que los nuestros o pagan más? ¿Abonan un seguro argentino para que nuestras compañías crezcan? Hay mucho debate por delante para consensuar un modelo de transporte que beneficie a los argentinos y buscar la manera de recuperar nuestra querida marina nacional. “Hay que pensar en la soberanía nacional y discutir los problemas coyunturales con el sector político debatiendo, los trabajadores aportando y el sector empresarial participando”, concluyó Sergio Sasia.