Todo es confuso, pero aún hay certezas.

Por Aníbal Torretta. Abogado. Secretario de Organización SUTECBA.

Antes de la pandemia,  comenzó a dar resultados el ejercicio de la confusión por medios y redes sociales, entonces los buenos eran los malos, los malos eran los buenos, los más o menos buenos eran peligrosos, los peligrosos eran santos, los que de joven se autodefinían revolucionarios terminaban de responsables de la represión a los nuevos autodefinidos revolucionarios de hoy, la extrema izquierda anticapitalista no vota a favor de leyes que se sancionan para que los ricos pague un aporte extraordinario para abordar situaciones sociales de los que supuestamente defienden los de izquierda, en fin una malange de confusión, que incluso llevo en 2015 que los sectores que serian condenados votaran a su verdugo.

Todo esto tiene responsables en todos los sectores incluso en el campo nacional que no encontró y no encuentra la manera de trasmitir no solo su marketing político, que para eso están las empresas de publicidad unos días antes del comicio, sino su razón de ser, sus fundamentos filosóficos en forma permanente y continua en todos sus estamentos de conducción, en su militancia y en el pueblo todo y sobre todo en los que están en contra.

Pero la pandemia empezó a acelerar procesos de comunicación informática que nos llevo a vivir de la pantalla de la televisión y de la computadora o el celular, lo que allí se ve es la verdad porque no había otra oportunidad debido a la pandemia y al aislamiento obligatorio.

Pero paso que paulatinamente se fue abriendo el mundo a la vida casi normal, nueva normalidad, anormalidad reducida o como cuerno le quieran llamar, y entonces todos pensamos que ahora si se vería la realidad, entonces empezamos a ver que un centenar de facinerosos salían con las banderas argentinas al obelisco a exigir que el covid no existía, o descubrieron a Soros y el robo de tierras y los planes  de dominar el mundo que los peronistas (sin adjetivos) los venimos denunciando desde los años 60 en medio de la pandemia, y resulta que la tierra es plana, y entonces parecían millones y el campo popular nos preguntamos que nos pasa que nos ganaron la calle.

Esta era otra ficción, la oligarquía y el sector que se cree clase alta y es media tirando a baja con berretines, nunca tendrá la calle porque la calle es de los trabajadores de los desocupados y de los movimientos nacionales, no de las elites, pero como se veía parecía, que esa era la verdad, o sea, la confusión se seguía y se sigue alimentando. Lo que no es, parece que si es.

La pandemia profundizo la ficción, ahora se comienza paulatinamente a salir y entonces nosotros nos movemos también, con los cuidados necesarios, pero también aparecen grupitos que salen de todos los sectores, se filman con banderas y parecen muchos y son pocos, y hacen propaganda mostrando su “gran pequeña movilización “y su capacidad para cambiar la historia, que no cambia. Alguno compra, el pueblo no, por lo menos por ahora.

Pero lo cierto es que la ficción genera confusión, y la confusión genera desanimo, y falta de voluntad participativa.

Pareciera que no hay certezas, que todo absolutamente todo es relativo, sin embargo, no es así hay certezas. Por ejemplo:

La calle en la argentina la tienen los trabajadores y los jóvenes, la tiene el peronismo.

La oligarquía, que gerencia la especulación financiera, no quiere cerrar la grieta.

Cualquier gobierno peronista se acerca mas a los intereses del pueblo y de la patria que los demás gobiernos.

Cualquier gobierno que se parezca al peronismo es mejor que otro gobierno que no.

Cuando los pueblos deciden tomar el destino en sus manos suelen ser invencibles, aun en la derrota son ejemplo para las generaciones que vienen atrás y construyen la victoria.

Dios existe.

La lucha entre el movimiento nacional y al antinacional existe desde la época de la colonia en nuestro territorio, uno debe decidir de qué lado estar.

El éxito económico y social de una persona no depende solo de su mérito, sino de las condiciones que los gobiernos impongan para el crecimiento social, si esto no está, solo progresan los de cuna de oro.

Estamos haciendo pomada el Planeta, es hora de darnos cuenta.

La unidad es superior al conflicto.

La familia, se cuida.

Unidos somos fuertes, organizados invencibles.

La izquierda argentina trabaja para la oligarquía Argentina y sino mira al estúpido de Del Caño y su comparsa.

La clase media cuando esta mal vota bien y cuando está bien vota mal.

El proteccionismo existe y permite el crecimiento del mercado interno y el desarrollo de un país, y sino mira todas las potencias del mundo.

Etc.

Etc.

Etc.

Por más confusión que derramen sobre la tierra, hay certezas sobre las que las personas debemos caminar y construir y no permitir que nos las conviertan en confusiones.

Pensá certezas y vas a ver que las vas a encontrar, no todo es relativo, y no pueden confundir a todos todo el tiempo. Es Hora de despertar.