Soportes que no soportan

Por Oscar Rodríguez.

Cuando las editoriales que se meten en la educación, publican textos que pretenden registrar la historia con supuestas versiones oficiales no son neutrales, imponen ideología menospreciando la generación de pensamiento crítico.

Pero, como lo prometido es deuda, en este número vamos hablar de:

Clasificación y soportes de las fuentes de información.

Cuando hablamos de soportes de información nos referimos a todos aquellos dispositivos que nos permiten almacenar información.

Si retomamos El nombre de la rosa, apreciamos los soportes de información de la época, papiro, pergamino, códice, soportes donde se comenzó a escribir la historia.

El recelo que había en la época por mantener la información encapsulada, solamente para la elite. (el poder real). Queda de manifiesto en el lugar dentro del monasterio donde se encontraba la biblioteca, los lectores de la novela recordarán, que el acceso a la misma era un verdadero laberinto.

Y esto tenía una intención precisa, una trampa para aquellos intrusos que se atreven acercarse al poder de la información.

Aquellos monasterios medievales tenían un objetivo primordial, conservar, preservar y proteger “el saber”. Un saber cerrado a la búsqueda de nuevas verdades que pudieran poner en peligro la estabilidad de los poderosos.

Desde aquella lejana época hasta hoy muy poco cambio, aunque parezca mentira.

Solo podríamos decir que el rol de las bibliotecas ha cambiado, ahora bien, si traspolamos la edad media a esta era digital, podemos darnos cuenta que aún la información permanece secuestrada. Aquellos monasterios, aquellos monjes, aquellos escribas, hoy se han transformado en corporaciones editoriales y mediáticas.

La variación en los soportes de la información desde el papiro al soporte digital es solo un cambio tecnológico que no nos acercó a la información.

Los viejos monasterios se convirtieron en la red de internet, donde algún incauto puede ingresar a buscar el néctar de la información, pero se pierde en ese laberinto sin encontrar nunca la salida.

Y allí están, ahí continúan esas fuentes primarias de información, secuestradas y manipuladas. Para poder construir conocimiento es fundamental conocer las fuentes primarias, aquellas, que contienen información original que no ha sido filtrada ni interpretada por nadie, poco acceso tenemos a ella. A nosotros ya nos llega como fuente secundaria, procesada, manipulada y con una direccionalidad “orientada a desorientar”. nos perdemos en ese laberinto. 

Laberinto corporativo, mediático y de las editoriales. Negocios y mantenimiento del poder real.

De las corporaciones mediáticas ya hemos hecho referencia en más de una oportunidad, pero, ¿qué pasa con las corporaciones editoriales?

Han encontrado una veta de negocios en la educación. Las condiciones laborales en las editoriales son muy precarias, los trabajadores que visitan las escuelas para dar a conocer el material lo hacen sin un sueldo estable, muchas veces cobrando los viáticos de forma diferida.

Si bien desde el punto de vista laboral esto es grave, igual de grave lo es el impresionante negocio que lograron encontrar de la mano del macrismo. 

Gabriel Sánchez Zinny, funcionario del PRO director del Instituto Nacional de Educación Tecnológica, entre 2015 y 2017, fue miembro del grupo Sophia, ahora responsable de la Unidad de Evaluación Integral de Calidad Educativa, del gobierno de la ciudad de BsAs.

Lobista de empresas norteamericanas “interesadas en la educación”, representante de Pearson en Argentina, el diario inglés The Economist es dueño del 50% de esta editorial.

Pearson es la imprenta que distribuye las pruebas PISA, “evaluando” el desempeño docente.

La editorial AIQUE recibió $59.701.380,35 por un conjunto de libros entre los que se encuentra el Manual de Ciencias Sociales donde se publicó una versión falaz sobre los primeros años de gestión macrista.

La venta de plataformas educativas digitales es una muestra de cómo se toma a la educación en el ámbito de la ciudad de BsAs. Para CAMBIEMOS la educación es un negocio. Lo vienen demostrando en todos estos años de gestión, en solo 10 años bajaron el presupuesto educativo un 17%.

Macri, Vidal, Larreta, no apuestan por la educación para ellos no tiene sentido abrir escuelas o universidades “los pobres no llegan a la universidad”.

Priorizan negocios con corporaciones editoriales, desprofesionalizando al docente.

Colonizando ideológicamente a las editoriales convirtiendo las fuentes primarias de información en fuentes secundarias manipuladas y falaces.