Sobre la Patria

Por Víctor Hortel

En su excelente artículo “Sensaciones Virósicas”[1] de la semana pasada, el Profesor Maximiliano Rusconi –haciendo referencia al “patriotismo”- se pregunta: “(¡sí!, ¿patriotismo, o sólo hay que verlo junto a un arma?.)

La pregunta me recordó viejas disquisiciones sobre el tema de la “Patria”.

Para quienes comulgamos con el concepto que “La Patria es el Otro”, consideramos –siguiendo el pensamiento de Emanuel Levinas[2]– que el Otro me es necesario para ser yo. No puedo ser yo sin el Otro. Está ahí su rostro y en ese rostro puedo ver que no existo solo y que el Otro no existe para negarme sino para completarme”.

Explica, Feinmann [el bueno], que: “Una ética en que la alteridad (el Otro) es fundamental, no como elemento antagónico, no como expresión de conflicto, sino como rostro en el que me espejo. Ese Otro soy, también, yo y sin él no podría serlo. Lo mismo le sucede al Otro en su relación conmigo”.

En el criterio de Darío Sztajnszrajber, “La patria es el otro porque la patria siempre es entre. Entre todos los que la hacemos que nunca somos todos porque siempre hay un resto que irrumpe y hace que esa totalidad se vuelva a abrir.”[3]

El concepto “La Patria es el Otro”, va bien de la mano con aquella que afirma que “el Héroe es colectivo”.

“El héroe verdadero [ de El Eternauta] es un héroe colectivo, un grupo humano. Refleja así, aunque sin intención previa, mi sentir íntimo: el único héroe válido es el héroe ‘en grupo’, nunca el héroe individual, el héroe solo”. (Héctor Germán Oesterheld).

En esta línea se expresaba el General Perón cuando explicaba que la Comunidad Organizada es una democracia participativa y está edificada en torno a la acción de las organizaciones libres de pueblo. El sujeto político de la Revolución Justicialista es el pueblo organizado autónomamente y no el individuo egoísta (liberal) o el Estado colectivista (comunista).[4]

El Peronismo, formula tres aportes fundamentales al patrón sociocultural popular: dignidad, justicia social y comunidad.

Una idea Dignidad, humana vinculada a la trascendencia. La idea de hombre y de su esencia trascendental van a fundamentar la idea de dignidad: “…El hombre que ha de ser dignificado y puesto en camino de obtener su bienestar debe ser ante todo calificado y reconocido en sus esencias”.[5]

A diferencia de los modelos de sociedad propuestos desde el patrón señorial-oligárquico en los que las escalas de valores tienden a denigrar a la gente simple en sus dimensiones material (de no propiedad), y espiritual (de no-cultura), se va a proponer una idea de reivindicación histórica del “otro”, asociando al “trabajo” a valores trascendentes como la dignidad y la virtud: “Virtuoso (…) el obrero que entiende en su trabajo, por oposición al demagogo o a la masa inconsciente. Virtuoso era el sabedor de que el trabajo jamás deshonra, frente al ocioso y al politiquero. (Perón;28). El ascenso del valor “trabajo” y el menosprecio de las actividades basadas en la mera sustracción de plus-valor, al momento que trastocan la escala del orden social burgués generan las bases sociales para la idea de justicia social.[6]

La justicia social propone partir de reconocer los diferentes intereses y necesidades sociales entre los hombres y disminuirlos gradualmente, persuadiendo a ceder a quienes pueden hacerlo, estimulando el progreso de los rezagados.[7]

La comunidad, supone construir una alteridad colectivista basada en desandar el individualismo egoísta propio de la sociedad de mercado y ligar al hombre a su comunidad mediante la política.[8]

Luego, “la Patria es el Otro” y “El Héroe es colectivo”, nos remiten ineludiblemente al concepto de solidaridad.

Giani, explica la solidaridad como un “Imperativo categórico que consiste en darle al que le falta lo que al otro le sobra”.[9]

La solidaridad –continua Giani-, es un principio moral operativo (y no regulativo) pues trabaja al interior de las desigualdades realmente existentes. […] Implica simultáneamente una sociedad fracturada y fraterna, pues el que más tiene resigna lo que considera propio en beneficio de quien lo necesita con más urgencia.

El peronismo es una expresión concreta de la solidaridad humana y social. Una solidaridad entendida en el marco de los intereses nacionales, por lo que el bien común forma parte indisoluble del valor de la solidaridad, y la comunidad organizada es la ingeniería política concreta de la misma.

La solidaridad, para el peronismo es un principio fundamental del hombre, es una virtud humana y cristiana, que se diferencia radicalmente del pensamiento liberal individualista.

Perón, en diversas oportunidades, expresó: “Seamos todos artífices del Bien Común, y ninguno instrumento de la ambición de nadie”

Por todo ello, el Peronismo presta especial atención “al pueblo”, basando el accionar central de su política en la disminución de los niveles desesperantes de la exclusión y la pobreza.

Lo mejor que un gobierno peronista puede hacer –de acuerdo a su más genuina tradición- es brindarle a “Los Nadies”[10] –de Galeano-: trabajo digno, vivienda digna, educación digna. Derechos Humanos Básicos.[11].

Exactamente lo contrario siente la oligarquía, la derecha oligárquica, la derecha ultra católica y en general el “anti-peronismo”, que reivindican el racismo-biologicista que los hace odiar con todas sus fuerza al Otro, en tanto diferente, encarnado en la figura del grasa, del pobre, o del negro, o del groncho, piquetero, cartonero, chico de la calle, villero, el “cabecita negra”.[12]

Así la derecha neoliberal, detesta al Otro -al distinto, al negro, etc.- que no tiene su color, que no pertenece a su casa, que lo hace sentir amenazado.

Así, el Otro es considerado un ser “hostil” por la derecha vernácula y resulta “satanizado” por sus comunicadores de los medios masivos.

No por casualidad las palabras “hostil”[13] y “Satán”[14], responden a la noción de “Enemigo”.

Luego, quien se presente como “defensor” del “Otro”, quien se presente como garante de sus derechos y quien –desde la política- desarrolle un plan de gobierno que los reivindique en su dignidad, será también –por identificación- asimilado al trato de Enemigo.

De esta forma la derecha neoliberal, al tratar al Otro como Enemigo, básicamente le está negando su condición de persona y consecuentemente su dignidad, motivo por el cual no corresponde reconocerles ningún derecho, pues ello implicaría la contradicción de reconocerlos como iguales.

Esta línea de pensamiento de la derecha neoliberal, que asocia los conceptos de “el otro”, “negro” al de “hostil” o “enemigo”, resulta disparador de expresiones –que  en términos clausewitzianos- remiten al aniquilamiento del enemigo, como por ejemplo las últimas y miserables expresiones del xenófobo racista antediluviano cordobés.[15]

Volviendo a la pregunta del profesor Rusconi, nosotrxs vemos la Patria por los ojos de lxs humildes, sentimos el patriotismo en el trabajo por lxs más necesitadxs; vivimos la Patria por el corazón del Pueblo.

Así, sin importar los matices ideológicos, todo trabajo –cualquiera sea- dirigido a mejorar la calidad de vida de lxs postergadxs, de los desposeidxs, de lxs excluidxs, será patriotismo y quien lo desarrolle con una política humanista que reivindique para ellos dignidad y derechos, será un patriota.

De este modo, reconocemos lxs “uniformes” de la Patria, también en el mameluco de lxs obrerxs, el guardapolvo de lxs docentes o enfermerxs, o en la ropa de calle de lox laburantes que todos los días salen a pelearla.

Todxs ellxs, obrerxs, docentes, enfermerxs, profesionales y laburantes en general del pueblo trabajador, portan al arma más potente de todas.

Portan el arma de su inquebrantable dignidad.

 

[1] http://identidadcolectiva.com.ar/maximiliano-rusconi-sensaciones-virosica/

[2] https://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-223384-2013-06-30.html

[3] http://sztajnszrajber.blogspot.com/2017/06/la-patria-es-el-otro.html

[4] El concepto de Comunidad Organizada fue desarrollado por Juan Perón en el año 1949. Asimismo, la noción aparece mencionada por el mandatario en otras oportunidades y ocupó un lugar importante en su libro Modelo Argentino para el Proyecto Nacional del año 1974.

[5] PERÓN, Juan Domingo (1950) La comunidad organizada. Ediciones realidad política. Bs. As. En: http://bcnbib.gov.ar/uploads/Comunidad-org-2a-edDIGITAL.pdf.

[6] LOPEZ, Eduardo Daniel. “Dignidad, justicia social y solidaridad”, en https://www.margen.org/suscri/margen89/lopez_89.pdf

[7] LOPEZ, Eduardo Daniel. Obra citada

[8] LOPEZ, Eduardo Daniel. Obra citada

[9] https://www.pagina12.com.ar/251494-el-peronismo-y-la-solidaridad

[10] https://www.youtube.com/watch?v=n3nJmdaMG2g

[11] FEINMANN, José Pablo. “Peronismo –Filosofía política de una persistencia argentina- “. T.1. Ed. Planeta.Bs.A. 2010. Pág. 139.

[12] FEINMANN, José Pablo, obra citada, págs. 17,175.

[13] El término procede del vocablo ‘hostil’ (contrario, enemigo) y éste llegó al castellano desde el latín ‘hostīlis’ formado por el sufijo –ilis y el vocablo ‘hostis’ el cual se utilizaba en la Antigua Roma para designar al ‘enemigo extranjero’.

[14] Las palabras Satán y Satanás, vienen del hebreo (satán=enemigo) en referencia al adversario de Dios, que tiene poderes sobrenaturales. http://etimologias.dechile.net/?satana.s

[15] https://www.perfil.com/noticias/politica/xenofobia-un-dirigente-radical-pidio-que-el-coronavirus-haga-una-limpieza-etnica-en-la-matanza.phtml