Sergio Maldonado: “Hubo dos desapariciones forzadas en 15 días”

Entrevistamos a Sergio Maldonado, hermano de Santiago. Pudimos preguntarle sobre la desaparición de Facundo Castro, como sigue la causa de Santiago, la Reforma del Poder Judicial y como vé la Política actual.

 

Claudio Posse: ¿Cómo está la situación del esclarecimiento sobre el asesinato de Santiago?

Sergio Maldonado: La causa está durmiendo en la Corte Suprema, sin juez, y lo que pedimos es que se investigue la aparición forzada.

C. P.: ¿Sentís que cambió algo con el cambio de gobierno?

S. M.: A nivel judicial no cambió absolutamente nada, pasamos de, el 5 de diciembre, haber ido a la cámara de casación en Comodoro Py, a terminar en la Corte suprema, ahora, a principios de marzo presentando un recurso porque volvían a pasarle la causa al juez (Guillermo) Llelal, que ya se pronunció, desde fin de noviembre del 2018, con su planteo o argumentación de que Santiago se había ahogado solo, que la gendarmería no tenía nada que ver y todo lo que ya sabemos. Así que, por cuarta vez, le vuelven a pasar la causa a Llelal, y ese ese fue el tema o recurso que presentamos en la Corte Suprema diciendo que lo que pedimos es un Juez imparcial, y no parcial como ya se mostró Llelal. Y, en esa línea, el propio Juez Llelal se apartó diciendo de que no quería investigar la causa y se la seguían pasando. Lo inducían a que siga estando, un Juez que ya dijo todo lo que tenía que decir, o sea, ya no es más parte Llelal. Ya fue recusado, también. Esto responde también, un poco, a la pregunta anterior que me hiciste.

P.: ¿Cómo ves el desarrollo actual de las fuerzas de seguridad en Nación y Provincia?

S. M.: El desarrollo de las Fuerzas de Seguridad sigue en la misma línea que venía con el gobierno de Macri comandado por Patricia Bullrich, no tiene una diferenciación, o sea, tienen el mismo rol y el empoderamiento que le dieron en su momento, durante esos 4 años, se notan todos los días en cómo actúan, y más allá de que hayan cambiado las cúpulas de los que dan las órdenes, provinciales, en algunos casos porque en otros siguen siendo los mismos ministros de seguridad que estaban en el gobierno anterior, siguen actuando de la misma manera , y hasta con más violencia.

C. P.: Vimos que estuviste en alguna charla tratando de visibilizar la desaparición de Facundo, ¿Cómo te pego en términos personales y en términos de familiar de una víctima?

S. M.: Creemos que el tema de la desaparición forzada es un tema que conmueve más y, sobretodo conmueve como familia, entonces cuando ya se vé como se empieza los primeros días y como se va desarrollando, también es una movilización interna y recordar todo lo de Santiago, no solo es una movilización interna sino también el 15 de mayo fue la desaparición forzada de Luis Espinoza, que fueron seis días de búsqueda hasta que apareció su cuerpo. Acá, lo de Facundo, es otra situación donde el tiempo es más largo, de muchos más días, con otro desgaste y, por ahí, con muchas preguntas y no hay respuestas.

Pero, el tema de la desaparición forzada es muy complicada y, de hecho, yo acompaño en otras luchas también. Ahora me toca esto y, esperaba, que con todo lo que pasó con Santiago, y con todas las movilizaciones que se habían hecho y todo lo que se había logrado avanzar en esto de la memoria, de explicar lo que eran una desaparición forzada, no iba a ocurrir más. Lamentablemente ocurrió y hay dos y fueron el transcurso de 15 días, una fue 30 de abril y la otra el 15 de mayo.

C. P.: Ya pasó un tiempo de lo que pasó con Santiago, ¿Cómo te influenció en la vida cotidiana a vos y a tu familia?

S. M.: La desaparición forzada de Santiago influyó en que la vida que teníamos antes no existe más. A 3 años no hemos podido encaminarnos más, en lo laboral, en lo personal y, sobretodo, de que me falta un hermano y, con eso, toda una familia destruida y sin saber lo que pasó con Santiago. Entonces, es muy difícil y avanzar y tratar de reencaminar nuestra vida cuando todos los sueños, los proyectos y todo lo que había dando vueltas queda en el olvido porque empezó a ser el motor diario esta búsqueda de Verdad y Justicia por Santiago que se hace eterna. Sobretodo, también, de pasar del anonimato a estar en una posición de la cual hay que estar en la cabeza y estar, todo el tiempo, no solo con lo de Santiago sino, también, estando con otros temas, otras luchas, que motiva y hacen que sea una persona no distinta pero si más pública, entonces, todo lo que digo , antes lo podía decir de una manera, más como en una mesa con amigos, y ahora todo lo que se dice es público y hay que ser cuidadoso cuando uno habla, como se expresa, que posición se toma porque todo lo que se dice se tiene que sostener en el tiempo y yo soy una persona que siempre estuve en contra de estas mentiras y cuando todas las persona, políticos y periodistas, inclusive, dicen una cosa y a los 3 0 4 días dicen otra y mienten todo el tiempo. En esto vengo batallando en la misma línea, y lo que dije hace tres años o lo que dije hace un año y lo que voy a decir dentro diez años va a ser sostenido en el tiempo. Porque esta forma es la única manera que podemos avanzar, guiarnos por lo que hay en un expediente o por la poca investigación que hay, porque si yo cuestiono la autopsia o cuestiono algo es porque sé que estoy en lo cierto de lo que estoy diciendo.

A veces te pregunta qué hipótesis tenes, y yo no tengo ninguna. Lo único cierto es que Santiago desapareció 78 días, que apareció en el mismo lugar que había desaparecido, y, previamente, hubo tres rastrillajes y no habían encontrado absolutamente nada, luego apareció de una forma misteriosa, con su cuerpo que no coindice con haber estado durante tanto tiempo en el agua, y eso lo dice la propia autopsia, y porque la autopsia no puede determinar qué día murió, a qué hora, como y dónde murió y es por eso que hay 6 jueces, en este lago proceso judicial, de ir por diferentes lugares, coincidieron en que hay que investigar desaparición forzada.

C. P.: ¿Pensás que es necesario una Reforma Judicial?

S. M.: Seguramente. El sistema judicial es un sistema que quedó obsoleto y hay que hacer una reforma urgente. Qué se hace, no lo sé; pero sí sé que este sistema no puede seguir más. No puede haber jueces y fiscales corruptos que actúan siempre poniendo palos en la rueda, en ocultar, en encubrir. Siempre defendiendo intereses oscuros y nunca el de ponerse del lado de los más vulnerables sino siempre de los más poderosos.

C. P.: ¿Y una reforma en las fuerzas de seguridad?

S. M.: También tiene que ser algo inmediato y se tiene que sancionar de una manera ejemplar. No podemos estar a más de 30 y pico años de democracia y seguimos, todavía, con la misma matriz y la misma lógica de las fuerzas de seguridad que actuaban en la dictadura. Es un sistema que no va más. Ya se agotó, hay que ir por otro lado. La verdad es triste ver que se de vuelta en algo que no tiene sentido, que ya fracasó. Hay que cortar el problema de raíz y para eso se necesita una buena voluntad política, y no estar especulando cuando es o no el momento. Y, sobretodo, tomar cuenta de cómo las Fuerzas de Seguridad se están aprovechando de este momento de Pandemia y como están haciendo mal uso. Debemos hacer esta lectura y, cuando pase todo esto, tomar cartas en el asunto e ir a fondo con este tema. Entonces, así como hubo una decisión política en el macrismo y Bullrich dijo que no pensaba tirar ningún gendarme por la ventana porque necesitaba a la institución para hacer el trabajo que venían a hacer de fondo y ascendió a gendarmes, impulsó la doctrina Chocobar y lo recibieron en casa de gobierno, instaló el “que quiere ir armado que ande armado”, la gendarmería, cuando termina el gobierno de Macri, le entregan un sable, como sellando el acto de impunidad que tenían ambos.

Entonces, teniendo en cuenta todo eso, tiene que haber en este gobierno (de Alberto Fernández) y saber cuál es el rol del Estado frente a las Fuerzas de Seguridad. Así como el macrismo tomó una posición y le dio un protagonismo esencial a las Fuerzas de Seguridad y esa libertad de acción de que hicieran lo que quisieran, si realmente hubiera decisión política, tienen que expresarlo y manejarlo de otra manera.

Si vamos a hacer una reforma en las Fuerzas de Seguridad, que sea claro el mensaje y que se diga, porque ahora no hay nada, se sigue con la misma línea que se tenía, más allá de que se hayan cambiado las cabezas, los jugadores que están son los mismos de antes.

C. P.: ¿Sentís que la política es la herramienta para transformar la vida cotidiana del pueblo o estás desilusionado?

S. M.: Es la única herramienta porque vivimos en un sistema democrático, ahora que realmente hagan uso de esa facultad, la verdad es que no es que me sienta desahuciado porque sino no votaría. Entiendo que en algún momento eso se tiene que transformar. Ahora, así como se pide que se haga una reforma en el poder judicial, en las fuerzas de seguridad, también le pedimos un compromiso a los políticos que, realmente, los que entren sepan a que entran. No que estén ocupando un cargo y que estén dando vueltas sin saber a dónde van. Eso lo noto en muchos aspectos, en muchos lugares, hay un montón de gente que está, pero no tiene idea para que está. Está por el solo hecho de estar ahí, o de no tener otro oficio. Esto no se trata de entender o no la política, simplemente se trata de tener una mirada que sea grupal. Celebro cuando hay otros partidos y se abren otras ideas para que no se aburguesen en el mismo círculo.

Yo no veo líderes que motiven o que las masas lo puedan seguir. Hace rato que no veo a alguien que tenga ese carisma y que convoque y que dejemos el menos malo. Hace rato que no hay un líder o una lideresa. Aparte necesitamos que sea un colectivo y, en eso, tiene que haber una decisión tomada. Todavía no la veo.

C. P.: ¿Querés mandarles un mensaje a nuestros lectores?

S. M.: El mensaje es de agradecimiento, de que hay que acompañar todas las luchas, sin importar cuál sea el gobierno que esté de turno. Simplemente, tratar de mantener la coherencia. Lo que se dice un día, sostenerlo al otro. Y eso en el tiempo perdura y nadie puede cuestionarnos nada de cómo actuamos. Nadie puede decirnos oportunistas, sobre todo, de defender los DDHH, sobretodo esto, los Derechos Humanos se defienden siempre, sin importar contra quien se luche sino siempre saber de qué lado estar. No es tan difícil. No hay que ir a algún lugar a aprenderlo. Se siente. No hay grises, es negro o blanco. O defendes los Derechos Humanos o los violas, no hay otra opción.

Agradecer por el apoyo. Vamos a seguir luchando por tener Memoria, Verdad y Justicia por Santiago, y saber lo que le pasó a Santiago, independientemente de la Justicia, pero es necesario saber qué le pasó, cuando a una persona la desaparecieron, dónde estuvo y porque ocurrieron esas cosas, que siguen ocurriendo. Hay que cortar de la raíz hasta arriba, no tienen que pagar solo algunos pocos y el resto siempre se mantienen con impunidad.