Recordar es sentipensar el mañana

Por Liliana Etlis.

Las bibliotecas me parecían incompletas en relación a las ideas que transmitían algunos libros. Otras bibliotecas simultáneas son las que tenemos solo en un lugar de la memoria, donde están guardados cuidadosamente conceptos y nociones junto a sensaciones de autorxs que sorprenden.  Por último, aquellas imaginarias, esas que una piensa que se tendrían que armar con ideas-estantes soberanas, escritas de saberes populares que, por desgracia al no ser un tema seductor para el mercado, casi ni existen. 

Los primeros libros de la biblioteca que nombré anteriormente, estaban ubicados según emociones actuales, interés epocal, estados anímicos, temas problemáticos y los generales que son esos que se guardan desde hace décadas, ejemplo la Tabla de logaritmos de Houel, la Tabla periódica de Mendeleiev semidestruída, pero amada, un señalador con el mapamundi de cuando existían países que ya no coexisten.  En los estantes superiores ascendían al primer nivel los referentes a colonialidad y giro descolonial haciendo alianza con espacio cuyos libros tomaban estantes con temas antropológicos, seguían los que se apapachaban inseparables, los de psicología freudianos, lacanianos y decoloniales, los que profundizan en el área del feminismo, los relativos al arte y expresión corporal y por supuesto los políticos. Estos últimos con estantes apartados y algunos colocados de manera inversamente proporcional a los demás, resabios de otras épocas que le dicen.

En las otras bibliotecas, la del cuerpo y la imaginaria, se juntan párrafos, ideas de diferentes autores que se relacionan y se sensibilizan, en este estante-lugar me detengo. Es un momento donde las nociones navegan en el aire con las prácticas respiratorias porque son intensas y así tratar de comprender más animada los giros de muchos autores, algunxs hacia el abismo y otrxs interesantes. Cuando se juntan las ideas de “los interesantes” es porque incluyen prácticas que han percibido de las personas de carne y hueso. Son los libros sensibles que despiertan emociones. Algunxs producto de autores que escuchan y otrxs no saben lo que es un sonido que vibra.

Mi experiencia es el trabajo psi con pacientes. La mayoría con problemas generados por la pandemia y la herencia neoliberal, en Caba ya cumplimos 13 años de colonialidad mental entre otras tantas.

Cuando comenzamos a participar algunxs en la comuna, aislamiento, barbijos y zoom mediante, nos  involucramos en los Comités de Emergencia, Observatorios, Consejo Consultivo, Asambleas, Plenarios con la presencia de Familiares y amigos de los 12 de la parroquia Santa Cruz, vecinos que participaban de la multisectorial, personal de Salud del Ramos Mejía, Cesac, Psicologxs Sociales de la Pichón Riviere, de Psico (UBA), ollas populares que se hicieron en locales y unidades básicas, todxs alrededor del cumplimiento del Plan Detectar, testeo, seguimiento de casos con Covid19. Así, en ese entramado solidario, las redes fueron conformando un submundo invisible para muchxs. Descubrimos que a los que vivían en pensiones, casas comunitarias y hoteles, a 10 cuadras del Congreso, el Gobierno de la Ciudad no los testeaba y que a los positivos no se los aislaban, al igual que la tragedia de las villas donde no solo no los atendían, sino que carecían de agua agregando la falta de laburo. Desigualdad social generada por el capitalismo financiero.

Se fueron sumando los problemas e injusticias donde los profesionales de la salud tenían que pagar de su bolsillo los barbijos por la falta de entrega por parte de Caba, camisolines para parteras, termómetros para comedores, otras ausencias varias, agregado al tema las condiciones laborales de establecimientos hospitalarios, de las licencias condicionadas a profesionales, bajos sueldos, aumento salarial del 16 % en cuotas, riesgo constante a ser contagiados. En docencia escuelas sin agua, baños con conductos rotos, sumando la inexplicable apertura de clases para febrero en escuelas donde los maestros corren riesgo al igual que familiares de los niñxs que viajarán seguramente en transporte público, todxs expuestos al virus creando un clima donde el rebrote epidemiológico es un peligro mortal. Miedo e Incertidumbre social.

Si seguimos con la idea de la biblioteca mental se me reproducen las imágenes de los espejos al infinito cuando se agrega que no existe un plan de vacunación ¿Cuánto tiempo demora construirlo? Fundamental armar un registro de voluntarios para que no se pierdan dosis si alguno falta al turno que aparecerá volátilmente o tal vez armar un calendario confeccionado por la propia comunidad ya que el gobierno de Caba solo hace gestión improvisada e insolidaria con epidemiología de marketing.

Hay un índice que utilizan varios países para la apertura de establecimientos escolares, ese índice es de 420 casos por día de Covid 19 positivo, lo escuché por la radio de las Madres. Si sobrepasa esa cifra no se puede abrir el lugar educativo porque indica peligro. ¿Por qué abrirán en febrero las aulas cuando hay 1500 casos positivos por día en Caba?

Desarmando el andamiaje de condicionamientos disciplinarios estas, Salud y Educación, son las preocupaciones que mi cabeza sostiene junto a otras ideas del andar. Crear ambas bajo otro caleidoscopio en CABA, es apelar a la memoria ya que en mí insiste el peligro relacionado a la xenofobia y al racismo, al odio de clase, afectando además los valores democráticos participativos, justos, equitativos, solidarios, soberanos.

Las imágenes distópicas, los dolores que no sanan provocados en el territorio de la desigualdad, corteza profunda que suele establecerse en los bordes silenciados, tienen una única salida, participación colectiva, la unidad de acción de las comunas. Insisto que amucharse con un proyecto es la única solución, saliendo de este modelo que produce enfermedad y muerte.

Hay como capas superpuestas entre discursos y prácticas. ¿Cómo resolvemos funcionamientos con mecanismos burocráticos cuando no se interviene como corresponde en beneficio de las personas? En Caba la desorientación respecto a la vacuna, al incumplimiento del cuidado de niñxs en las escuelas, la falta de computadoras en las instituciones, las ausencias de planificación tema covid19, el show mediático que manipula personas, el clima que se está armando de miedo social pone en riesgo la vida porteña atacándola con falta de seguridad en Salud y Educación.

¿Agregamos un fragmento más de desigualdad y xenofobia? Cortito para visibilizar.

El Indec expresa a raíz de los repudiables hechos ocurridos durante la semana contra la comunidad Wichis en plena Pandemia encarcelando y persiguiendo en Formosa que “Actualmente la población indígena está representada por 32 pueblos, y se considera que más de un 50 % de nuestra población total es descendiente de indígenas, pero aún falta mucho para lograr su reconocimiento y pertenencia. Estas expresiones no hacen más que operar como barreras para la visibilización, fortalecimiento y construcción de la propia historia y de una memoria colectiva”.(https://www.argentina.gob.ar/noticias/preocupacion-y-llamado-la-reflexion-proposito-de-expresiones-negacionistas-y-racistas-sobre)

Reflexionar esta semana sobre las bibliotecas de la memoria y las vivencias solo me llevan a interrogantes y afirmaciones. Sería muy sano reflexionar sobre juicio civil y penal a los responsables de los riesgos pandémicos en Caba y la renuncia del ministro de Salud y jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires por defender los intereses foráneos contra los del pueblo siendo cómplices del mal vivir de los porteños.

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