Reactivación de la política de Parques Industriales

Por Mercedes La Gioiosa.

Uno de los principales elementos dinamizadores de la actividad industrial de un país viene dado tanto por los esfuerzos llevados a cabo de manera privada, como por las herramientas de incentivo provistas por el Estado para definir la organización espacial de dicha actividad.

La importancia capital de los parques industriales radica en que son concebidos como una herramienta válida para promover el desarrollo territorial y la generación de empleo local, a partir de la disposición de un determinado ámbito espacial dotado de una infraestructura de uso común que, además de permitir un mejor ordenamiento del territorio, logra que las unidades productivas que operan dentro del mismo mejoren su desempeño económico, ambiental y social, logrando que el trabajo conjunto redunde en un beneficio colectivo mayor producto del desarrollo de prácticas asociativas.

Desde el Estado Nacional durante todo el año 2020, se trabajó en la actualización y modificación de la normativa vigente del Programa de Parques Industriales, que había quedado tácitamente obsoleto durante la gestión de gobierno previa, dictándose durante el segundo semestre del año el Decreto 716/20 y la Resolución 150/20, que dotaron de nuevas herramientas y un mayor alcance al programa.

Entre otras iniciativas, se puso en funcionamiento el Registro Nacional de Parques Industriales (RENPI), se creó el Observatorio Nacional de Parques Industriales y se lanzó sobre el final del año el primer Censo Nacional de Parques Industriales. 

Al día de hoy ya se encuentran censados más de 280 parques, presentes en 21 provincias y que desarrollan más de 20 actividades industriales. La continuidad del operativo censal permitirá caracterizar el universo de parques en el territorio nacional, conocer su dimensión espacial y económica, la cantidad de empresas y tamaño de las mismas, el empleo generado, así como también información precisa acerca de la infraestructura, el equipamiento y los servicios con los que cuentan.

Por otra parte y en lo relativo a mecanismos de promoción, la nueva versión del programa prevé destinar más de $3 mil millones anuales en Aportes no Reintegrables destinados a obras de infraestructura intramuros y estudios para la construcción, ampliación y/o regularización del parque, y también dispone de un mecanismo de Subsidio de Tasa para apalancar créditos por $2.500 millones.

Vale señalar que durante 2020 y en el marco de una visión federal, ya fueron otorgados aportes a 14 parques industriales en 9 provincias por un total de $756 millones, alcanzando una ejecución de los fondos presupuestarios del 97%. Por el lado del financiamiento está presto a firmarse un convenio con el Banco de la Nación Argentina para otorgar créditos con subsidios de tasa que alcanzan el 50% de la misma.

En resumen, la política actual sobre parques industriales se estructura a partir de dos grandes temas; por un lado, la caracterización del universo de parques a partir de iniciativas como el registro, el observatorio y el censo, que permiten contar con un soporte informativo sólido que posibilita una mejora continua en la forma de intervención; y por otro lado, las herramientas de intervención propiamente dichas, que promueven y profundizan los cambios estructurales necesarios para consolidar la reactivación industrial de la mano de un desarrollo territorial planificado.