Quiere tener dos billones de amigos… banqueros. [i]

Por Juan Valerdi.

Alguien quiere tener dos billones de amigos en el Banco Central de la República Argentina (BCRA)2[ii], como el cantante Roberto Carlos supongo que ahora allí alguien podrá cantar más fuerte.

Esta romántica intención surge como un deseo concretado en el último balance semanal presentado, al 23 de abril, por el BCRA. Y aunque casi siempre me resisto a dedicarme a mostrar muchos números en lo que escribo o hablo por los medios, esta vez no tengo más remedio por la simple razón de que en estas cifras está reflejada la relación del Gobierno Nacional con los bancos, esos mismos bancos que evitaron prestarle a las Pymes al 24% a pesar de la garantía total y que hoy tienen demasiado dinero líquido y por eso empiezan a desalentar los depósitos de sus clientes menos preciados y por ende alentar indirectamente que estos corran a comprar dólar blue o contado con liqui.

Y voy a cometer el desliz de mostrar algunos números que además por inmensidad muchas veces ahuyentan al público lector, pero les pido por favor que no me abandone y que tengan en cuenta que estos valores representan algo muy trascendente en sus vidas, aunque no lo parezca a primera vista, adonde van los recursos del estado argentino y adonde no van los fondos del sistema financiero. Así que si usted lector es un empresario Pyme que quiere entender un poco mejor por qué no recibió el préstamo al 24% que le prometieron para permanecer a flote en esta cuarentena, no despedir empleados o quebrar o cortar la cadena de pagos, si usted lector es un simple asalariado y se pregunta por qué los bancos pueden seguir matándolo con las tasas de interés que le cobran por financiar su tarjeta de crédito porque ya no puede pagarla porque le bajaron el sueldo o porque es un profesional autónomo a quien le bajaron sus ingresos por la cuarentena. En todos estos casos la respuesta es compleja y larga pero sin duda una parte importante pasa por la relación del banco central argentino con sus regulados, los bancos, y en esa relación los números que les cuento reflejan cuánto les paga el BCRA por dejar el dinero «guardado» en las famosas Letras de Liquidez, alias LeLiq y en otros instrumentos y cuánto (no) los castiga por no prestarle a los sectores de quien depende la recuperación futura del empleo y la actividad.

En la última simple pero muy trascendente carilla semanal que presenta oficialmente el BCRA en su página web (corte al 23/abril) se muestra que las LeLiq, alcanzan el récord histórico de dos Billones de pesos o sea dos millones de millones, pegando un salto de 0,7 billones de su valor previo presentado en el balance de una semana antes. Para tener una idea de lo que eso representa es el equivalente a una vez y media todos los billetes y monedas que hay en circulación en la argentina que son 1,3 billones de pesos (los billetes y monedas de pesos, no los de dólares que circulan solo cuando no están en las cuevas, el colchón o las intocables cajas de seguridad…), es decir que hasta el 15 de abril las LeLiq equivalen al total de billetes y monedas circulando en argentina y una semana después a un 50% más, un valor que no solo es récord histórico por lejos, sino que también representa al tipo de cambio oficial (el único válido y relevante para los grandes números) la friolera de 30 mil millones de dólares, o sea el equivalente al 70% de las reservas que tiene el banco central (43 mil millones de dólares).

Lo llamativo es que el presidente Alberto Fernández declaró en julio de 2019 que «Vamos a dejar de pagar los intereses de las LeLiq…». Vale aclarar que en ese momento Mauricio Macri le pagaba 3,5 mil millones de pesos diarios a los bancos por intereses de esas LeLiq con una tasa de interés delirantemente más alta (más del doble) que la actual, pero con un volumen de 1,25 billones de pesos, casi idéntico stock a los 1,3 billones de pesos que existía hasta el anteúltimo balance semanal del BCRA, el del 15 de abril. Es por eso que el salto de 1,3 billones a 2 billones me tomó por sorpresa esta semana al ver los datos y no precisamente una grata sorpresa, pero cuando traté de entender por qué ese salto no era tapa de diarios me topé con explicaciones variadas, confusas y parciales de las más diversas e influyentes fuentes ligadas a los bancos y el BCRA. Claro que mis fuentes pueden estar erradas o mis lecciones de moneda, crédito y bancos recibidas en la UNLP por parte de una eminencia histórica del BCRA como fue Elías Salama, un profesor de quien recibimos lecciones y al mismo tiempo podíamos ver aún billetes viejos con su firma estampada como autoridad del BCRA.

Pero algo adicional surge cuando uno se pone a mirar más de cerca los crípticos números de los balances del BCRA (dudo que esa actividad les atraiga a la mayoría de los lectores, ni siquiera en cuarentena, esto no es casual, es adrede que se presentan así para que pocos los entiendan y menos aún se interesen en hacerlo, como la mayoría de los balances, que esconden más de lo que muestran). Al mirar las diferencias entre los dos últimos balances semanales surgen dos «explicaciones» para este salto inmenso de los bonos del banco central destinados exclusivamente a los bancos, que son las LeLiq, a los bancos les «sobraba» liquidez y tenían en sus cuentas corrientes en el banco central, hasta el balance BCRA del 15 de abril, 1,1 billones de pesos y una semana después 0,5 billones, adivinen adonde fue ese «sobrante de pesos» de 0,6 billones, adivinaron, a seguir estacionado en el BCRA, pero con una remuneración diaria en forma de «Pases» cuya garantía son los nuevos 0,6 billones de LeLiq que si bien no se les entregaron a los bancos y quedan aún en el BCRA como garantía están de algún modo ya creadas y listas para reemplazar esos Pases diarios donde los bancos le «prestan plata» al BCRA por una tasa de interés actual de «sólo» el 16% anual, pero con un vencimiento diario que obliga a mantener ese préstamo negociando día a día la tasa y condiciones para que allí se quede y la presión de los bancos por cambiar ese pase por las LeLiq que lo garantizan y así pasar a recibir una remuneración anual efectiva de casi el 45% mientras le pagan algo más del 25% a sus más mimados depositantes. de ocurrir esto en algún momento el presidente del BCRA, amigo del Presidente de los Argentinos estaría entregándoles unos 2,5 mil millones de pesos diarios a los bancos por intermediar entre los depositantes y la muy segura bóveda del BCRA y éstos bancos entregándoles bastante menos de la mitad a sus depositantes y festejando que la fiesta de las LeLiq sigue vigente y que el BCRA sigue siendo su mejor destinatario posible y no las Pymes o las personas que tan poco confiables le resultan a quien suele prestar paraguas cuando hay sol y negarlos cuando llueve.

Pero claro, puedo estar mal interpretando los datos presentados por el BCRA o dejando de ver alguna jugada maestra fuerte e inminente que lleve a que esos fondos sean de algún finalmente, orientados al crédito indispensable para la reconstrucción del empleo, consumo e industria argentina, devastadas por cuatro años de peste macrismo y un par de meses de coronavirus, en ese orden de relevancia.

 

[i] Un billón latino es un millón de millones o sea 1.000.000.000.000

[ii] Por si alguien no me cree y quiere acceder al último balance semanal cerrado el 23/4/2020 hacer clic en: https://www.bcra.gob.ar/Pdfs/PublicacionesEstadisticas/econ0200.pdf  o ver la serie semanal desde 1998 hasta el 23/4/2020 ir a

https://www.bcra.gob.ar/Pdfs/PublicacionesEstadisticas/Serieanual.xls