¿Quién pinta el dólar blue?

Por Hugo Gulman.

El blue es el dólar que se comercia en el mercado negro y suele tener un valor más alto que el oficial. Otros nombres con los que se lo menciona es paralelo, negro, informal, verde, ilegal, lokshn en algunos ámbitos o es denominado con argots por algunas comunidades pequeñas. Este dólar no se compra en bancos o casas de cambio oficiales: se consigue en calles céntricas de las principales ciudades del país o en cuevas y lo venden los ‘arbolitos’.

Hay dólar oficial, turista, agro, solidario, etc. Pero cuando se mueve el mercado informal o blue, se genera un momento propicio para que los formadores de precios y especuladores actualicen las listas y la inflación sacuda los bolsillos del pueblo, transfiriendo su dinero a pocos ricos, cuyos apellidos con frecuencia coinciden con los ‘mercados’ responsables de la movida cambiaria.

Como ocurre con otros productos, a modo de ‘ley seca’, al generarse una restricción para acceder libremente a la moneda norteamericana, obtener los dólares para ahorro o determinadas acciones comerciales limitadas por las autoridades implica un costo mayor. Se consiguen a través de los ‘arbolitos’ o en mesas de dinero, a veces vinculadas con bancos o casas de cambio.

Según afirman con suma cautela y mayor temor algunos vecinos de la zona, son muchas las cuadras de calles céntricas en las que los arbolitos responden a líderes de barras bravas y al tratarse de áreas repartidas equitativamente, las rivalidades partidarias quedan de lado. Un trabajador callejero con más de cuarenta años en la zona, asegura que las cuadras están distribuidas de tal modo que no surjan rispideces ni enfrentamientos que ensombrezcan o interrumpan los aceitados mecanismos del negocio.

Como sea, las decenas de arbolitos parados sobre las calles Lavalle o Florida permanecen allí, con un altísimo porcentaje de locales cerrados, primero durante el macrismo y luego como consecuencia de la pandemia. Sin embargo, aunque decir blue sea más elegante que llamarlo ilegal, es ilegal pero, llamativamente, comprarlos, venderlos y vociferar la actividad parece no ser punible.

¿Por qué cambia el precio?

Según algunos especialistas hay varios factores, que a veces se producen individualmente y a veces coinciden.

  • El primero es la inflación creciente. Los grandes exportadores buscan un dólar más caro para acompañar sus ingresos a medida que crece la inflación. Y si es un poco más… mucho mejor.
  • Otro factor lo atribuyen a la fuerte emisión de pesos para financiar gastos o rescatar bonos emitidos anteriormente.
  • Algunos ‘mercados’ con muchos pesos acuerdan salir a comprar divisas para impulsar el valor hacia arriba, a la vez que coordinan con amigos y socios en medios de comunicación que aprovechan la ocasión para hablar de la desconfianza en el peso y la necesidad de tomar medidas macroeconómicas que, usualmente, se pueden traducir en una devaluación que consolide sus ambiciones.
  • Insólitamente, para algunos economistas muchas veces los precios son un estado de ánimo y es frecuente que el miedo impulse la suba.

Bautismo blue

Hasta hace unos ocho o diez años al dólar ilegal se lo denominaba ‘negro’. En tiempos de la presidencia de Cristina Kirchner fue rebautizado, sin haber una clara explicación de los motivos. No obstante, hay versiones…

Algunos explican que se trató de un grupo de personas de apellidos ilustres. Parece que estos hombres solían encarar grandes inversiones en moneda fuerte y uno de ellos, en una reunión a la que se había sumado otra persona, intentó hablar elípticamente y lo mencionó como ‘blue’. Según esta leyenda el término quedó instalado entre ellos, fue diseminándose hasta popularizarse y así quedó denominado.

Otra versión indica que en un momento aparecieron muchos billetes falsos y para detectarlos, una opción es utilizar los marcadores que los detectan al realizar sobre el billete una rayita que, si al secarse queda amarilla, el billete es auténtico, pero si queda azul muy oscuro, es falso.

¿Cómo se determina el precio?

¿Cómo ocurre que ese tesoro al que alcanzan unos pocos genera tanta atención, que ante alguna movida se ven ante las pizarras de cada casa de cambio decenas de personas que muy rara y esporádicamente han poseído algunos billetitos yankies?

¿Quiénes son los iluminados, capaces de interpretar que el billetito tiene que pasar de $200.- a costar $300.- en un par de días y cuando alcanza los 350.- y parece que llegará a 500.-, cae a 290? ¿Es legal fijar el precio de un artículo ilegal?

Según los especialistas, el movimiento de dinero del mercado ilegal no supera los 3 millones de dólares diarios y en las jornadas de mucha convulsión puede alcanzar unos 4 millones. Si bien algunos consideran que las cifras que se negocian diariamente son mayores, hay determinadas variables que suelen definir el valor: si crece demasiado la demanda o si tenedores de dólares se desprenden de ellos, grandes emisiones de dinero, intervenciones del Banco Central, decisones políticas que generan cambios drásticos o expectativas que pueden ser positivas o negativas. Las maniobras suelen ser turbias, como el dinero que las origina o el destino al que muchas veces arriban, en cuentas numeradas de cuevas fiscales.

Roberto, un octogenario que desde muy joven trabaja de este mercado centenario, solía aconsejar hace ya muchas décadas: “Tenés que estar atento y comprar cuando todos venden para vender cuando todos compran”, decía. Otros veteranos del negocio se ponen en guardia cuando se les menciona la palabra ‘especulación’: prefieren hablar del fino término ‘expectativas’ y sumergirse, como muchos operadores, en el diálogo con fuentes de información cercanas a los sillones que definen políticas, lo que les habilita mejores reflejos para la toma de decisiones.