¿Quién es George Soros?

Por Ramiro Gómez. 

Soros es un señor muy mayor que en sí mismo ni pincha ni corta. George Soros es el fundador de la Open Society Foundation. Una fundación que según la propia descripción de sus actividades se dedica a financiar a grupos activistas a nivel internacional. Y todo esto lo hace esta fundación a plena luz del día. No es un secreto, sino que está incluso avalado legalmente.

¿Qué ocurre?

Pues ocurre que diversos grupos desestabilizadores que están implicados directamente en acciones de injerencia imperialista por el mundo, reciben, y de nuevo de forma pública financiación de esta fundación.

Así Femen o ahora mismo la recién protagónica «oposición» en Bielorrusia.

Es decir, es difícil, dados los antecedentes separar los intereses imperialistas y el apoyo o cobertura que está fundación da a grupos de desestabilización.

Así llegamos al punto clave: ¿Todo es Soros?

No. Soros, o mejor dicho la fundación que creó, sirve a unos intereses determinados, pero está supeditado a esos intereses. Es decir, es una consecuencia más del imperialismo y no su jefe en la sombra, básicamente porque el imperialismo como fase superior del capitalismo conlleva una serie de inercias y luchas internas que escapan a ese supuesto poder unipersonal que los teóricos de la conspiración, demostrando un profundo desconocimiento sobre el funcionamiento del capitalismo, pretenden defender.

¿Qué problema crea la conspiranoia con Soros?

Pues además de que como he dicho nos distrae sobre un análisis lo más ajustado a la realidad posible sobre el capitalismo en su fase imperialista, y ese error de análisis nos impide poder combatirlo con eficiencia. También crea un segundo problema que es convertir en caricatura la faceta de la propaganda, fundamental hoy en día, y evitar en lo concreto tener claro qué papel juega esta propaganda para la expansión del capital monopolista con el aplauso de un público idiotizado. Existe la propaganda, eso ya lo sabemos, y está coordinada. Incluso ahí se pueden ver choques de intereses. Y, por tanto, no, no sólo está la Open Society, aunque también.

El rigor es fundamental aquí.