Privatización de Costa Salguero: el PRO entiende la política como el arte de transformar lo público en privado.

Por Emilia Revel Chion.

Primeras líneas introductorias

Con 35 votos a favor la Legislatura Porteña dio luz verde a la privatización definitiva de un amplio espacio del predio de Costa Salguero (proyecto N°2094-J-2020)[1], cuya concesión vence el próximo año. Se basa en un predio de 17 hectáreas en la Costanera Norte con un valor de más de US$9.000 el metro cuadrado, donde se habilitará la construcción de un barrio “Premium”. Estas modificaciones a la normativa urbanística de los terrenos del Distrito Joven propuestas por el Gobierno de Rodríguez Larreta habilitan también concesiones con usos amplios, con construcciones de hasta 12 metros y un helipuerto, en las 14 hectáreas linderas, donde estuvo Punta Carrasco. [2]

Espacio verde por habitante en CABA

Lo expresado anteriormente viene a contramano de la consigna ambiental y social de la normativa del Gobierno de la Ciudad sobre el mantenimiento integral de los espacios verdes, mejora de plazas, parques, patios y plazoletas de la Ciudad para que los vecinos de todas las Comunas continúen disfrutando del espacio público. No solamente contradice la normativa local sino la internacional, más precisamente la escrita por la Organización de Naciones Unidas (ONU) que expresa que cada habitante de la Ciudad de Buenos Aires necesita de un espacio verde para desenvolverse en sus tiempos libres, disfrutar de esparcimiento alrededor de naturaleza, aire libre, etc. La Ciudad de Buenos Aires cuenta hoy con 6,1 metros cuadrados de espacio verde (plazas, parques, canteros, zonas al lado de las autopistas) por habitante, tres metros por detrás de lo que sugiere como mínimo la ONU. En total son 1826 hectáreas. [3]

Datos de interés

Estos espacios ni siquiera están distribuidos equitativamente: hay comunas como la 1 (Retiro, Puerto Madero, San Telmo, Monserrat, Constitución) que cuentan con 18,5 metros por habitante (sumando la reserva ecológica) o la 14 (Palermo) que por sus bosques suma 13,8. En cambio, otros barrios como Balvanera y San Cristóbal (comuna 3) o Boedo y Almagro (comuna 5) contabilizan apenas 0,4 metros y 0,2 metros por habitante respectivamente. El barrio de Tomás tiene una sola plaza para casi 200 manzanas.

Estos datos reflejan que la Ciudad de Buenos Aires está por debajo del mínimo de espacio verde que se necesita como nivel óptimo para el desarrollo de una vida social y ambiental sana. En este sentido, el abogado ambientalista, Enrique Viale, señaló: “Los espacios públicos son el lugar de esparcimiento primario y más inmediato para los habitantes de la ciudad e inciden muchísimo en la salud física y mental de las personas. Las plazas y parques son los lugares de recreación de los que menos tienen y también de las clases medias, en donde todos equiparan sus posibilidades”. Viale apuntó que, además de la insuficiencia de los espacios verdes, hay una degradación de los mismos. “Hay un proceso de cementización de las plazas, de meter la obra pública a la fuerza: ponen caniles o caminos de cemento. Esto es muy alienante y además quita la posibilidad de hacer ejercicio” … ““Las plazas y parques son espacios de absorción de las lluvias y los árboles funcionan como saneadores del aire. Mientras haya más árboles, mejor pueden cumplir su función”.[4]

Costa Salguero en manos del sector privado, el gran negocio inmobiliario

Voces en contra de esta decisión como son Arquitectas y especialistas en urbanización, entre otros sectores que se oponen a esta iniciativa ya aprobada por la legislatura porteña señalan, entre otras cuestiones, que es muy preocupante lo ocurrido ya que se está privatizando el acceso al rio y la falta de espacios verdes en CABA, llamando a que las tierras vuelvan a ser de dominio público. “Es un cambio de la normativa urbanística para las 32 hectáreas de esos dos predios que desconoce el plano urbano ambiental», dijo a Télam Bárbara Rossen, integrante del Colectivo de Arquitectas, que se conformó para objetar este proyecto impulsado por el oficialismo porteño. La iniciativa es totalmente inconstitucional ya que se lleva puesto el Art. 8 de la Constitución local que dice: «los espacios que forman parte del contorno ribereño de la Ciudad son públicos y de libre acceso y circulación».

A medida que las tierras se recuperan de las concesiones tienen que pasar a ser espacios públicos.

Es alarmante ya que estas tierras al ser privatizadas, nunca van a volver a recuperar su estatus público, es decir, son irrecuperables.

En otras palabras, para autorizar la construcción de un barrio náutico en el predio de Costa Salguero se deberá reformular la actual zonificación de los terrenos de dominio público que suman unas 17 hectáreas, en este caso, al igual que otras 14 hectáreas de un predio lindante, separados por la desembocadura del colector del arroyo Maldonado, donde estuvo Punta Carrasco. Esas dos parcelas forman parte del denominado «Distrito Joven» que se extiende a lo largo de la Costanera Norte y fueron autorizadas, a través de una ley de diciembre del año pasado, a ser vendidas por el Gobierno porteño tras la caída de las concesiones que allí regían.

La aprobación de esta iniciativa refleja ni más ni menos que una conducta típica del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires de querer siempre aprovecharse y especular en el ámbito en donde todavía les queda poder para seguir haciendo negociados millonarios.

Por otro lado, y como si todo lo dicho fuera poco, otra consecuencia negativa que va a traer aparejada esta privatización es en relación al cambio climático. La importancia que tienen las tierras frente al rio mitigan los efectos negativos del cambio climático. Se necesita de tierras que absorban y frenen de alguna manera la crisis climática que nos aqueja. Esta iniciativa viene, de alguna manera, a intensificar el problema y hacerlo todavía más visible. [5]

Reflexiones finales

Por último, a modo reflexivo y considerando el contextual actual de crisis sanitaria los espacios verdes se ven más necesarios ya que muchas personas y aún más en CABA en donde encontramos gran cantidad de edificios, muchos de ellos con poco espacio al aire libre (balcones muy pequeños) y otros que siquiera lo tienen necesitan de lugares de esparcimiento, distracción, descanso en donde los espacios verdes toman mayor relevancia. Sabemos que, en grupos reducidos, con distanciamiento, barbijo y demás medidas de seguridad, los espacios al aire libre son más seguros que áreas o ámbitos cerrados en donde las probabilidades de contagio del virus (Covid-19) entre personas son más altas.

Por otro lado, el mantenimiento de espacios verdes y paralelamente la generación de nuevos contribuye al bienestar físico, social y mental, ya que los espacios públicos puedan ser utilizados por todas las personas, y en especial los niños, sin ningún tipo de discriminación. La incorporación de juegos inclusivos  y la ejecución de solados conformados de baldosas antigolpes en patios de juegos cumple con el mandato constitucional del Artículo 42 de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, que afirma que «la Ciudad garantiza a las personas con necesidades especiales el derecho a su plena integración, a la información y a la equiparación de oportunidades […] y prevé el desarrollo de un hábitat libre de barreras naturales, culturales, lingüísticas, comunicacionales, sociales, educacionales, arquitectónicas, urbanísticas, del transporte y de cualquier otro tipo y la eliminación de las ya existentes». Esta garantía también es asegurada por la Constitución Nacional (artículo 23 y 31) y la Declaración de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas.

Por lo tanto, los espacios verdes además de tener que estar presentes a lo largo y a lo ancho del territorio de la Ciudad de Buenos Aires en virtud de normativa constitucional local y en instrumentos internacionales con jerarquía constitucional, son necesarios para una vida sana mental, social y física optima del ser humano.

Reprocho y me opongo totalmente y desde todo punto de vista a la aprobación por parte de la Legislatura Porteña de privatizar Costa Salguero ya que esquiva toda razón de legalidad y bienestar social priorizando negocios millonarios de determinado sector privilegiado que apela siempre a la especulación económica como única estrategia sistemática y arrasadora.

[1] https://www.legislatura.gov.ar/comision/planeamientourbano

[2] https://canalabierto.com.ar/2020/10/08/el-gran-negocio-inmobiliario-larreta-privatizo-las-tierras-de-costa-salguero/

[3] https://www.buenosaires.gob.ar/gestioncomunal/obras-y-mantenimiento-comunal/espacios-verdes/mantenimiento-integral-de-espacios-verdes

[4] https://www.redaccion.com.ar/la-falta-de-espacios-verdes-y-el-impacto-en-la-vida-de-los-portenos/

[5] https://www.telam.com.ar/notas/202010/522681-costanera-norte-privatizacion.html