Primera vez

Por Julián “Chula” Ruiz.

“¿De nuevo no vas a venir?”

Guardó el celular y vio por la ventanilla la parada de la escuela. No respondió nada. Los mensajes siguieron llegando. Los dolores en la panza cada vez se sentían peor. No se le caían lágrimas pero los ojos se le ponían vidriosos.

Recién le escribió unas cuadras antes de bajarse del colectivo para que la venga a buscar. Solo le contesto con un corazón y una sonrisa.

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Pasaron por un pasillo largo hasta llegar a su pieza. Ni siquiera le ofreció agua. Ella se sentó en la cama y él se paró enfrente. Se arrodilló y la besó en la boca. Recién ahí los ojos pudieron soltar lágrimas. Una lluvia de dolor cayó por sus mejillas pero a él no le importó. Siguió besándola con su aliento a cigarrillo y buscándole los pechos con sus manos.

“Dale, yo sé que te gusta”. El dolor en la panza ahora era insoportable. La cabeza le explotaba de pensamientos oscuros. ¿Era esto de lo que hablaban sus amigas? ¿Por esto dicen que el amor duele? ¿Es así como se siente enamorarse?

Lloraba cada vez peor. Era Cenicienta durmiendo en una pesadilla. Una princesa en un castillo de chapas con un príncipe borracho y maestro del chamuyo.

Él se bajó la bragueta, sonrió y le dijo te amo.