Post-pandemia: Militancia 2.0

Por Mariano Figueiras.

Me gustaría iniciar una serie de artículos donde podamos compartir, reflexionar y debatir qué tipo de militancia estamos haciendo y qué tipo de militancia vamos a hacer post-covid.

A la fecha tenemos el panorama un poco más claro con respecto a la finalización de la pandemia, la campaña de vacunación nos muestra “la luz al final del túnel” (SIC Michetti), pero también nos deja lugar para pensar y comenzar a organizar la vorágine de sucesos D.M (Después de Macri), en materia política y sobre todo en materia de militancia.

Estamos viviendo tiempos vertiginosos, donde las ideologías se están transformando y están surgiendo movimientos de “frustrados políticos”, nos llenaron el mundo de sucesos intangibles que llevan a esa frustración de las masas.

“CUANDO TENIAMOS LAS RESPUESTAS, NOS CAMBIARON LAS PREGUNTAS”, MARIO BENEDETTI.

El Neoliberalismo tiene una idea y un rumbo claro, en cambio los movimientos progresistas o emancipatorios tienen aún que definir cuál es su utopía, lo que genera confusión en la gente y dificultades para entender las transformaciones.

Las bases de la militancia argentina no están ajenas a esta confusión y muchas se encuentran sin respuestas a problemáticas actuales y del pasado.

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No podemos iniciar, sin antes repasar, qué significa ser militante en la Argentina o formar parte de alguna organización de base, vecinal, etc.

A “muy” grandes rasgos las tenemos en las bases de conformación las primeras organizaciones antifascistas, anarquistas y comunistas de la década del ’20 y el ’30, el nacimiento del Peronismo en el ’45, segundo peronismo en el ’52, peronismo de izquierda y de derecha, movimientos de desocupados, kirchnerismo, coaliciones.

Pero no es solo cuestión de en listar sucesos que pudieron llevar a la organización de las masas para lograr llevar solución a diversos problemas de época; en Argentina la Historia Política, es la base que sostienen estructuras que, quizás “se doblan, pero no se quiebran” en sus formas de llevar a cabo un ideal y por consiguiente sus políticas.

Ahora (Entendemos al frente de Todxs en términos de coalición y en términos de continuidad del Peronismo/ Kirchnerismo), pero ¿tuvieron respuestas a las demandas populares?, ¿nosotros como militantes de un espacio de territorio pudimos empoderar a los compañeros en clave política y como ciudadanos capaces de ser libres y soberanos? ¿estamos haciendo una política que, de soluciones a las demandas actuales, con herramientas actuales?

Tenemos miles de pregunta que nos podemos hacer, el tema es, si nos van a gustar las respuestas o si tenemos la capacidad de introducirnos en la nueva era, o, mejor dicho, como nos vamos a introducir en la nueva era, y qué herramientas vamos a utilizar para satisfacer las nuevas demandas y los nuevos derechos por venir y como vamos a defender los derechos ya ganados.

¿Cómo vamos a recuperar el diccionario para los pueblos y para las mayorías?, porque regalamos los nombres al neoliberalismo, hasta el punto que lograron corrernos del verdadero significado de la palabra “DEMOCRACIA”, nos hacen caminar por bordes oscuros y finitos.

Otro ejemplo es que la mayoría de las organizaciones en Argentina tienen, como premisa principal las tres “T” Tierra, Trabajo y Techo, y estaremos de acuerdo que al día de la fecha no encontramos respuesta concreta a ninguna, pequeños logros sí, pero resolución o camino viable no.

Teniendo, incluso como herramienta fundamental, la llegada a nuestras vidas del kirchnerismo, como quiebre de décadas de hambre y exclusión, como promotor principal de la vuelta a la política para todos, como motor principal de la vuelta al arraigo cultural en clave nacional y latinoamericana, como nuevo eje de industrialización y valorización de oficios, pero parece que ,a grande rasgos, solo podemos nombrar un puñado de logros para nuestros compañeros y compañeras, entonces permítame decir que por acá no es el camino para el futuro.

No es el camino para el futuro también la forma en que llevamos a cabo nuestros reclamos o demandas, un claro ejemplo es la virtualidad en la que nos puso la pandemia, nos pusieron a jugar en un terreno que no conocemos y que no queríamos utilizar por ignorancia o porque a todos nos cuesta lo nuevo y más aun formando parte de una militancia basada en lo territorial y el contacto con el otro.

Nuestra Patria es el Otro, entonces, se preguntaron ¿cómo vamos a militar una campaña 100% virtual?

Es muy importante que aprendamos a hacer buenos diagnósticos y organizar la correlación de fuerzas, necesitamos entender esta nueva realidad para no llevar a la gente al matadero (parafraseando a J.C. Monedero)

En los próximos artículos seguiremos pensando en voz alta, seguiremos haciéndonos preguntas para buscar la manera de transformar un sistema de representatividad que está roto, que a simple vista parece no tener más ideas para cubrir las necesidades básicas de los pueblos, con representantes y dirigente de organizaciones incapaces o que resultan administradores, de las sobras provenientes del ministerio de desarrollo, del estado, como simples ong`s del hambre y la exclusión y sin ideas de superación más que el mantenimiento de una base electoral verticalista y alejada de los ciudadanos y de los momentos de transformación.

Twitter @nanofigueiras.