Polémica y violencia en la eliminación de Boca

Por Lucila Coccia.

Luego del cuestionable arbitraje en la ida, el empate sin golea en Brasil volvió a generar polémica y terminó con siete jugadores xeneizes identificados como autores de delitos por la policía.

La serie entre Atlético Mineiro y Boca se definió para los brasileños en la intancia de penales luego de dos empates 0-0. Sería injusto decir que en los encuentros no hubo goles, porque el conjunto de La Boca anotó en dos oportunidades, que fueron invalidadas a instancias de un ya dudoso VAR.

A los 63 minutos de juego ocurrió la jugada de gol que generó polémica. Luego de un tiro libre que cayó en el punto penal, con un deficiente despeje el arquero brasileño se la dejó a Marcelo Weigandt que facturó para Boca. Todo el equipo se abrazó con el joven defensor, pero aún faltaba la opinión del VAR. El encargado del video, Julio Bascuñán, llamó al árbitro principal por un milimétrico offside del Pulpo González que fue a disputar el balón en primera instancia. Luego de chequearlo, Ostojich dio marcha atrás con su decisión y estalló el banco argentino.

El enojo luego de la eliminación no quedó dentro del campo de juego y se trasladó a la zona mixta. A partir de una supuesta provocación, varios jugadores de Boca participaron de una riña con la seguridad del estadio e incluso con la Policía Militar que, a fin de cesar el conflicto, tiró gas lacrimógeno. Los jugadores que fueron identificados por las cámaras de vigilancia son: Sebastián Villa, Cristian Pavón, Diego González, Marcos Rojo, Norberto Briasco y Carlos Zambrano.

Con otro gol anulado bajo sospecha, el Xeneize explotó en un comunicado oficial:

“El Club Atlético Boca Juniors, institución de 116 años de historia, sufrió en esta serie de Copa Libertadores ante Atlético Mineiro dos fallos inexplicables anulando goles lícitos que destruyeron el espíritu deportivo del torneo más prestigioso del continente.

Hoy nuestros socios, hinchas, jugadores y cuerpo técnico han sido perjudicados de forma alevosa, interpretando de manera maliciosa e intencionada la tecnología VAR.

Lo acontecido marca un hecho sin precedentes, por ser el único caso en donde ganando los dos partidos de la serie un club queda eliminado de la competencia.

Situaciones como las vividas en las últimas jornadas dejan en manifiesto el manejo tendencioso de nuestro fútbol continental.

Tampoco podemos dejar pasar el hecho que desde la máxima autoridad del Club Atlético Mineiro se fogoneó con expresiones violentas y amenazantes durante varios días hasta llegar a los lamentables hechos en los que fueron damnificados físicamente nuestros jugadores, cuerpo técnico y dirigentes, quienes tuvieron que estar demorados por más de 12 horas en situaciones lamentables con el fin de no romper la burbuja sanitaria.

Una vez más hemos sido perjudicados por decisiones que poco tienen que ver con lo deportivo y mucho con el manejo arbitrario de una competición que no lo merece”.