Piedras en el camino a la asunción del 28 de Julio

Por Diego Gutiérrez.

Si bien como expresamos en el artículo anterior, Pedro Castillo es el ganador de la contienda electoral en segunda vuelta, la proclamación se hace esperar. Keiko, en una actitud recurrente en las derechas derrotadas, cuestiona la legitimidad de los resultados. Si bien no hay absolutamente nada que la avale, la poca diferencia entre los dos le da un margen para la presentación de impugnaciones. Keiko parece más motivada por la necesidad de la búsqueda de la impunidad, ya que pesa sobre ella un pedido de 30 años de cárcel, al cual ahora se le sumó un pedido de detención preventiva por violar una de las condiciones para su régimen de comparecencia restringida.

El resultado final de las elecciones arrojo la victoria para Pedro Castillo con un 52,12% de los votos contra un 49,87, con una exigua diferencia de 44058 votos. Fujimori intento impugnar más de 800 actas de escrutinio en los Jurados Electorales Especiales pidiendo la nulidad de las por irregularidades. Pero el Jurado Nacional Electoral no acepto la mayoría de estos, ya que fueron presentados fuera de término. Las presentaciones tenían fecha limite hasta el miércoles 9 a las 20hs. Las presentaciones fueron hechas ante los Jurados de Elecciones Especiales encargados de recibir cada uno de los reclamos, pero como la gran mayoría quedo fuera del plazo, en un principio la JNE aceptó la ampliación del tiempo, pero luego ante las críticas recibidas por parte de varios juristas peruanos, ya que la ley no prevé la ampliación de los términos de las presentaciones, tuvieron que retrotraer la medida.

La cuestión del plazo de las presentaciones es detalle no menor, la cantidad de actas con pedidos de anulación representan más de 200 mil votos. Con la sola anulación de un tercio de estos Keiko pasaría al frente de la elección y sería la presidente electa. La cantidad de actas que, si entraron en la revisión, unas 165, solo representan unos 41 mil votos, con lo cuál sea como sea la decisión del JNE, el resultado final quedaría inamovible.

Perú Libre, la agrupación de Castillo también pidió la nulidad de 160 actas, pero luego retiró el reclamo aduciendo que no había sido una decisión propia sino de alguien sin autorización del mismo partido.

Mientras tanto, Castillo como Fujimori movilizaron a sus bases a marchar a Lima para apoyar sus reclamos, miles de manifestantes se hicieron presentes en las calles de la capital peruana. Organizaciones sociales, de derechos humanos, y sindicales apoyaron al candidato electo con la consigna “Por la Defensa de la Democracia y la Patria, No al Golpe de Estado. Increíblemente Keiko hizo declaraciones en una conferencia de prensa con periodistas de otros países, con un discurso que atrasa por lo menos 30 años; “Perú es un nuevo epicentro de conflicto entre el comunismo y el libre mercado, entre la izquierda y la centroderecha, entre el llamado estatismo y el mercado abierto, entre el control de la prensa y la libertad de expresión”, como si una disputa ideológica fuera la fundamentación para alegar un supuesto fraude.

Todas las nulidades presentadas por Fuerza Popular fueron desechadas por los Jurados Especiales Electorales, las razones fueron la improcedencia y la falta de fundamentos. El fujimorismo ya comenzó a tramitar las apelaciones, las cuales deben presentarlas ante el JNE en un plazo de 3 días, que deberá revisar las fundamentaciones del escrito y luego pronunciarse. Pero Keiko no solo está tratando de revertir la elección en el ámbito de la justicia electoral, ya que como pareciera que tiene muy pocas chances, también intentara vía la justicia ordinaria. El partido de KeiKo hizo una solicitud a la ONPE (Oficina Nacional de Procesos Electorales) para que les entreguen los padrones electorales, pero esta se negó, por lo tanto, harán una presentación de habeas data para obtener los padrones.

Un habeas data es una acción judicial tendiente a que cualquier persona física o jurídica pueda solicitar y obtener datos o información existente sobre su persona con el fin de corregir datos erróneos o pedir su eliminación. Este pedido sin embargo se haría para poder cotejar la autenticidad de las firmas de las mesas de votación con los nombres registrados en los padrones. En todo caso, todo esto demorará la confirmación de los resultados y la proclamación de Castillo como presidente electo del Perú durante una o dos semanas seguramente, ya que la JNE anunció que solo lo hará cuando termine de resolver la apelación de Fuerza Popular y los pedidos de nulidad en caso de ser necesario.

Los representantes del fujimorismo plantearon que podrían recurrir a la OEA en caso de ser necesario y a otros organismos internacionales. Pero ni la OEA ni ninguna de las delegaciones que participaron en la fiscalización de esta elección parecen haber visto nada extraño o fuera de lugar. La OEA en su informe preliminar califico a la jornada como “un proceso electoral positivo, en el que se registraron mejoras sustantivas entre la primera y segunda vuelta…” y que “La misión de la OEA no ha detectado graves irregularidades”. Por ahora tampoco se han pronunciado los representantes de la política exterior de los EEUU ni de la Unión Europea, aunque la delegación electoral que envió esta última tampoco realizó objeciones en este sentido.

Podría ser que no haya demasiado margen para los países centrales y la OEA de tener el mismo grado de injerencia golpista en contra del presidente electo, ya que con el fracaso de Bolivia, en donde el MAS volvió con más fuerza que antes, arriesgarse a una nueva jugada les puede costar aún más caro, ya que Keiko es la tercera oportunidad en la que sale derrotada, no tiene demasiado consenso mas allá del resultado y su partido viene en retirada en el Congreso. Un nuevo episodio injerencista y golpista puede generar un apoyo aún mayor si Pedro Castillo tuviera el mismo recorrido que Evo Morales.