Patear la pelota para adelante no debería festejarse (ni venderse) como un gol

Por Juan Valerdi.

Separando la paja del trigo.

Esta semana el gobierno argentino anunció que ha llegado a un acuerdo con los grupos más importantes de acreedores de deuda en moneda extranjera sujeta a tribunales y leyes extranjeras.

El acuerdo se consiguió después de diversas cesiones desde la primera oferta del 17 de abril de este año pasando por la “casi” última propuesta del 6 de julio que con algunos ajustes sería la supuesta propuesta final. Desde la primera propuesta de abril la discusión se centró en lo que los acreedores definen como el Valor Presente (VP) de los bonos en canje ofrecidos. Este modo de medir las sucesivas ofertas y contraofertas de Argentina y los grupos acreedores se utilizó en los medios hegemónicos oligopólicos que alevosamente defendieron la postura de los acreedores, como era de esperarse. Pero también se pudo observar a los medios afectos al gobierno y al propio gobierno adoptando esa medición de valor presente para presentar los avances de la negociación y los resultados del supuesto cierre final alcanzado este lunes 3 de agosto. La coincidencia de este modo engañoso de presentar la renegociación obedece a que con ese método del VP los acreedores pueden exagerar su sacrificio y el gobierno puede exagerar sus logros en la renegociación. Sin embargo, aunque el VP sea aceptable como forma de evaluación de los acreedores desde su punto de vista financiero, desde la óptica del deudor no se puede decir sin mentir que por cada dólar que argentina debía ahora pasará a deber 53 centavos. Si un periodista dice eso puede deberse a una equivocación por falta de formación, pero si un economista lo dice es una mentira consciente. Por eso he escuchado en estos días a muchos economistas repetir esa mentira, pero no al ministro Guzmán que se cuida de decir que es el Valor Presente y evita hablar de una quita en porcentaje. La realidad es que por cada papel que tienen los acreedores, de las dos decenas de bonos que entran a este canje, si ese papel dice que vale 100 dólares de capital ahora le darán uno de los nuevos bonos que dirá 97 dólares. Es decir que la quita de capital será de solo 3%, aunque en algunos de los nuevos bonos es de 0% y por eso en promedio algunos economistas mencionan que la quita de capital es del 1,2%. Por eso repito, si algún economista les dice que la mochila de la deuda que pesaba 100 Kg ahora pesa 53 Kg les miente, la mochila ahora pesa 97 Kg. De hecho, por el reconocimiento de intereses impagos y otras cuestiones técnicas el capital total no baja, sino que subiría, de 66.072 millones de dólares a 67.596 millones aproximadamente. 

Donde sí hubo una rebaja sustancial es en los intereses pagaderos a futuro (no así en los ya pagados o adeudados). Los intereses de los nuevos bonos serían 23.191 millones de dólares que comparados con los previos de 59.239 millones implican una rebaja de 36.048 millones. 

Los plazos de pago o “perfil de vencimientos” se corrieron hacia el futuro considerablemente, pero se hacen muy importantes en el próximo mandato presidencial 2024/2027 y más aún en el siguiente, es decir se podría presentar la postergación de los pagos y la rebaja de intereses como un muy buen trabajo de obtención de aire para la actual gestión de gobierno. Sin embargo, la argentina no se termina en diciembre de 2023 y es imposible quien estará sentado en el sillón presidencial en la próxima renegociación de deuda que parece un camino inexorable y explica por qué no se pudo cerrar el acuerdo hasta que el gobierno no cedió en las clausulas legales ligadas a las mayorías necesarias para cerrar renegociaciones a futuro. En su comunicado oficial de este martes 4 a la madrugada el gobierno admitió que cambiará esas condiciones legales que venían peleando los acreedores desde la oferta presentada el 6 de julio (1). 

¿Cuánto peso de la mochila? ¿Cómo calculan el VP los acreedores?

Dado que la mayoría amplia de la población no ha tenido instrucción en matemática financiera y por ello desconoce el concepto de Valor Presente voy a exponer una breve y simple explicación para entender por qué la mochila sigue siendo pesada, aunque ahora pague menos intereses, al menos hasta la próxima renegociación. 

El VP de los bonos ofrecidos en este canje es calculado por los acreedores descontando o castigando los pagos futuros con una tasa del 10% anual en dólares. Este 10% es lo que llaman “exit yield” quienes hablan en jerga financiera para dejar mal parados a quienes no entienden su idioma técnico. Y algunos acreedores argumentan que se supone que esa es la tasa a la que argentina podría eventualmente acceder a nuevo financiamiento después del canje. Esta explicación parece bastante poco creíble ya que dada la situación social y macroeconómica de argentina es casi imposible que consiga emitir deuda externa en los próximos años, aún después de hacer un canje amigable y consensuado de deuda como el que se estaría cerrando en estos días. Lo concreto es que esa tasa que se aplica para castigar los pagos futuros es clave en el cálculo del VP y los resultados son bien diferentes si en vez del 10% se aplicara una tasa cercana a la que pagarán los bonos del canje, del 5%.

En un ejemplo simple supongamos que tenemos una deuda de 100 dólares hoy y que ofrezco pagarla dentro de un año, si aplico una tasa del 10% el VP es de 90, y si aplico un 5% es de 95. Es decir que en un caso alguien podría vender una “quita” de 10 centavos por dólar y en el otro de 5 centavos. Con solo un año la cosa es fácil y obvia. Veamos qué pasa si ofrezco pagar los 100 dólares dentro de 7 años, en ese caso, con una tasa del 10% los 100 dólares del futuro se convierten en un VP hoy de 51,3 y si aplico 5% el VP es de 71,1. Se nota que en plazos largos esta tasa de castigo o descuento empieza a ser muy relevante pero además es clave su relación con la tasa de interés que paga el capital del bono ya que en nuestro ejemplo no había intereses y si lo cambiamos a uno con interés veremos un resultado interesante. Si tomamos el mismo ejemplo, pero en este caso le aplicamos un interés simple del 5% a cada año que dilatamos el pago del capital adeudado veremos que aplicando una tasa de descuento del 10% el VP es de 72.2 pero en caso de aplicar una tasa de descuento del 5% el VP es…100. Es decir que cuanto más alta es la tasa de castigo o descuento o “exit yield” que aplico a los pagos futuros del bono más bajo será el VP que yo diga que tiene para mí, pero si esta tasa es igual al interés que pagan los bonos entonces el VP es exactamente el mismo que el capital. Por eso los intereses de los acreedores en poner una alta tasa de castigo de los pagos futuros para alegar un sacrificio alto coinciden publicitariamente con el interés en mostrar una supuesta “quita” que no es tal por parte del gobierno. Sin embargo, la quita real es menos del 3% del capital y el logro real de la negociación ha sido una postergación de pagos que despeja sustancialmente el horizonte financiero del actual mandato y una rebaja de los intereses que los lleva de “delirantes” a “aceptables” en un contexto en el que las tasas de interés se están volviendo negativas para la deuda de algunos países centrales y cercanas a cero para otros que no lo son tanto.  

La deuda no es ni para desarrollar el país ni para pagarla sino para financiar fuga y condicionar políticas.  

Un tema clave relacionado con la deuda externa es que debe entenderse que la función de esa deuda no es ayudar al desarrollo de nuestro país sino justamente lo contrario, evitarlo o al menos condicionarlo y limitarlo todo lo posible. Lo que sí ha financiado sistemáticamente el endeudamiento argentino es la fuga de capitales de sus elites empresarias locales que mantienen un estimado de 500 mil millones de dólares en exterior (2). Es decir que en realidad el mundo es deudor neto de la argentina por varios cientos de miles de millones de dólares fugados por las minorías cómplices locales y esto ha sido así históricamente (3). Es por eso que no hay razón para festejar el acuerdo alcanzado esta semana, a lo sumo es un alivio temporario para este gobierno, pero definitivamente no es un paso adelante en lograr la real soberanía de la argentina y la posibilidad de que se desarrolle. La deuda está intacta y dentro de 4 años no sabemos quién va a renegociarla nuevamente. Y ahora viene la negociación con el órgano internacional con el más claro fin de condicionamiento político y social, el Fondo Monetario Internacional. Se supone que ahora es un FMI bueno y “cristalino”, pero eso mismo dijo el macrismo cuando recibió el aporte de campaña de 45 mil millones de dólares para mantener un gobierno de entrega en el poder. Aporte realizado por el FMI, pero digitado sin lugar a dudas por el mismo poder de los EEUU que instaló otros gobiernos de entrega en la región mediante el Lava Jato y al que no le importaba que Macri hubiera apostado fuerte y públicamente al triunfo de Hillary Clinton antes de recordar que era amigo de Trump desde que charlaban de algunos negocios inmobiliarios de la “famiglia” en EEUU. La argentina debe ahora renegociar el plazo de pago de ese aporte de campaña que recibió Macri, que financió fuga de capitales de argentinos y ganancias rápidas financieras de los fondos buitre: Fondos íntimamente relacionados con quienes manejaban las finanzas y el Banco Central durante el gobierno de Macri. El FMI no va a realizar ninguna quita de capital y con suerte dará plazos más largos para el préstamo que debería repagarse durante este mandato, sin embargo, no existe un acuerdo con el fondo sin condicionalidades. Las condiciones que impone el FMI siempre apuntan a achicar el estado y sus capacidades regulatorias y de planificación de modo tal que quede un estado mínimo que solo recaude para pagar deuda, cuidar la propiedad privada y la “seguridad jurídica”. De este modo el país puede exportar materias primas, importar productos elaborados y abrir sus mercados de consumo y sus materias primas a las multinacionales. Seguramente pedirá ajustes en los pagos a los jubilados considerando que ese es el mayor gasto del estado nacional y sin tener en cuenta que en realidad es una devolución de los aportes realizados en el pasado por esos jubilados cuando eran trabajadores. A los trabajadores les tratará de imponer las siempre clásicas recetas de “flexibilización” que permiten mantener el desempleo alto y los salarios bajos. El castigo a los asalariados que impone el FMI se hace con especial énfasis en los salarios de empleados públicos de manera que los más capacitados se vayan y le quiten poder de gestión regulación y planificación al estado. Está claro que no todas las condiciones que imponga el FMI estarán sobre la mesa y en papel, dada la puja entre EEUU y China y la relevancia en la misma de américa latina no deberían descontarse condiciones ligadas a ese tema. Una posible condición no escrita para el acuerdo de deuda con los fondos buitres esta semana parece haber sido el canje de deuda en pesos por deuda dolarizada de unos 1.500 millones de dólares que había conseguido Caputo a mediados de 2018 de parte de algunos fondos buitres en una “licitación” que duró media hora (4). Tal vez eso justifique parte del festejo del Messi de las finanzas por el acuerdo de renegociación de la deuda que el emitió y colocó entre conocidos. La forma en que se ha manejado el tema de la deuda parece no dejar dudas respecto de que no hay ninguna intención del gobierno de ir a fondo en la justicia para evaluar la legalidad de los actos de quienes realizaron el mega endeudamiento macrista record. Alegar que esto no es posible porque el congreso dio su aprobación para el endeudamiento es miope o implica mala fe, ya que el congreso autoriza un monto de endeudamiento, pero no las condiciones legales, plazos, tasas y mecanismos específicos con los que se lleva a cabo ese endeudamiento. 

Los pagos de deuda se han pateado para adelante para la parte más relevante de los acreedores privados y seguramente se logrará lo mismo con los del FMI, sin embargo, los condicionamientos y el peso de la deuda están intactos y el peso de esa mochila sigue condicionando a la Argentina. Si en vez de patear la pelota para adelante no se empieza a patear el tablero el futuro Político, social y económico de Argentina puede ser aún más grave que el presente.

  1. La modificación de las cláusulas legales de acción colectiva de los nuevos bonos puede verse anunciada en el comunicado oficial del 4 de agosto en el siguiente link: https://www.argentina.gob.ar/noticias/argentina-y-tres-grupos-de-acreedores-alcanzan-acuerdo-de-reestructuracion-de-deuda
  2. Estimación de activos offshore de argentinos realizadas por Jorge Gaggero, coordinador del equipo de estudios de “Fuga de Capitales” del centro de estudios CEFID-AR, creado durante el gobierno de Néstor Kirchner y cerrado por el Macrismo en 2016.  https://iefpa.org.ar/index.php/es/noticias/nodo/242 
  3. Se recomienda un breve e interesante libro que cuenta como las minorías locales en complicidad con la Banca Baring robaron y fugaron los recursos de la argentina en el siglo XIX: “Baring Brothers y la historia política argentina” de Rodolfo Ortega Peña y Eduardo Luis Duhalde, editado en 1968 por editorial Sudestada.