Pablo Sosa: «Llevamos 7 meses sin cobrar el sueldo»

Pablo Sosa es docente, dramaturgo y actor, ayer nos dejo un mensaje contando parte de la situación que están atravesando los trabajadores de los CAJ – Centros de Actividades Juveniles – que dependen de la gobernación de la provincia de Buenos Aires, llevan 7 meses sin cobrar sus salarios.

Hoy no pusimos en contacto telefónico con él para visibilizar este problema que afecta a trabajadores de la educación y la cultura. Para escucharlo hace click abajo.

Una breve reseña. El Programa Nacional de Extensión Educativa CAJ está destinado a jóvenes tiene como objetivo crear nuevas formas de estar y de aprender en la escuela a través de la participación de los estos en diferentes acciones organizadas en tiempos y espacios complementarios a la jornada escolar. Nace en el 2001 desde el Ministerio de Educación de la Nación. Se implementa en la provincia de Buenos Aires desde el año 2004 y depende del área de Políticas Socioeducativas de la cartera de educación provincial.

«El programa consiste en talleres y distintas actividades que se brindan en la escuelas los días sábados»

La situación actual inicia en el año 2016 cuando se quiso cerrar el programa, lo hicieron con algunos centros. «En el año 2017 cerraron algunos, el nuestro quedo abierto, lo sostenemos con trabajo, con todos los pibes que vienen todos  sábado al Centro».

El costo que estamos pagando por mantener abierto el CAJ es no cobrar».

Llevan 7 meses sin percibir sus sueldos.

Sostenemos el espacio porque creemos lo importante que es el trabajo que estamos haciendo».

Cual es el valor de esta actividad: «Un pibe adolescente que va a una escuela un sábado a las 9 de la mañana porque quiere. Ahí está el valor.  No solamente es por el taller de teatro que doy yo, o mi compañero que da música o mi otro compañero que da un taller de audiovisual, sino todo lo que eso significa, el sentimiento de pertenencia, de apropiación, el nuevo vínculo que se genera con la escuela. Muchos chicos recuperan su escolaridad a partir de acercarse a la escuela nuevamente».

«Cuando se habla de contención se piensa que solo es decir ‘vení’, que los chicos estén acá, así no están viviendo otras situaciones. Pero además de eso, nosotros estamos haciendo otro aporte, que es ofrecer otras alternativas, como abrir universos nuevos, acercar a los chicos a bienes culturales que no tendrían otra manera de acceder».

«Un pibe en cualquier barrio humilde si quisiera acceder a hacer guitarra o cualquier otro taller tendría que pagar $300 $400 a un particular. Y cuando alguien tiene una necesidad básica insatisfecha difícilmente pueda acceder a un taller de estas características».

(CAJ) «Tiene ese rol de democratizar el trabajo cultural, democratizar el arte, como forma de conocimiento también, porque el arte no es solo decorativo es una forma de acceso al conocimiento».

Hay compañeros que han tenido que dejar, porque no han podido sostenerse. Te afecta la vida cotidiana. Para el baburante su salario es la dignidad del trabajo. Y es lo que le da valor a lo que está haciendo, sino es menospreciado el trabajo, es tomado como un hobbies como una cosa que uno hace que si está o no está da lo mismo».

Le preguntamos que es lo que viene, como van a seguir, nos dijo: «Lo que viene es sábado a sábado seguimos laburando porque tomamos la decisión de no dejar a los pibes a mitad de camino, aunque el costo sea seguir laburando sin cobrar hasta fin de año».

«Por ahí es contraproducente decirlo, porque quizás quien escucha esto puede decir ‘bueno no le vamos a pagar total van a seguir laburando'».

Nuestra intención es visibilizar este conflicto porque sino, lo conocemos solamente los que lo vivimos y nuestras familias. Queremos visibilizar este conflicto, que se sepa, que se conozca, que se hable y mientras seguir laburando y reclamando por nuestro derecho, al menos sintiendo que hay gente que antes no lo conocía, ahora lo conoce y puede hacer fuerza por nosotros también».