Pablo Pérez: La picadora de carne

Uber – virus – taxi.Principio de marzo de 2020 cuando recibí el llamado de un gran amigo y compañero para sumarme a este proyecto y escribir sobre la problemática del taxi y las plataformas. Aquí va la reflexión.

Si bien todos ya sabemos cómo la modernidad, la tecnología y la moda cubren la precarización laboral y la fuga de divisas, es mucho más profundo que eso. Se trata de una pelea de trabajadores, que se enmarca en los últimos cuatro años de meritocracia y en este nuevo neoliberalismo financiero, que parece estar de moda en el mundo y en la región.

A la catástrofe socio-económica ahora se le suma este maldito virus que afecta al mundo. El taxi, ya golpeado y desbastado por los cómplices y socios de esos modelos novedosos de bailes bonitos y ojitos azules, hoy se encuentra en la tormenta perfecta: 60 por ciento de pérdida de poder adquisitivo, precios de los seguros por las nubes, repuestos y combustibles sin techo, y la mayoría de los choferes por debajo de la línea de pobreza, laburando entre 12 y 14 horas por día.

Es casi inhumano. Solos, quebrados, angustiados, así estamos. No hay ayuda, ninguna medida que llegue para los taxistas. Si hay algo que deja al descubierto esta crisis es la desidia del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires y el desinterés de los dirigentes que solo cuidan su kiosquito (tema para otra nota). Hoy muchos de mis colegas no tienen para darles de comer a sus hijos, están endeudados y con la incertidumbre que genera toda esta crisis.

Pensar que nos decían que era bueno vivir con incertidumbre… cuánto daño, cuanta mentira… y de mentira también sé que los famosos «socios conductores» también están en la misma. Así que el barco se hunde y estamos todos dentro, en esta picadora de carne llamada sistema, mercado, modelo, como les guste decirle.