Oscar Cuartango:»El proyecto de ley de higiene y seguridad del gobierno es inútil y no aporta nada»

Oscar Cuartango estuvo en IDENTIDAD COLECTIVA y habló del proyecto de ley de higiene y seguridad que quiere imponer el gobierno.

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El Presidente Macri y el Ministro Triaca en la misma sintonía, anticiparon, con muchas idas y vueltas, algunos detalles del blanqueo y reforma laboral que el Gobierno tiene pensado impulsar.»

Ambos en distintos ámbitos hicieron referencia a un potencial blanqueo tendiente a la regularización de los trabajadores no registrados, como así también a una reforma laboral que sería discutida gremio por gremio.

Más recientemente surgió la versión de que se reflotaría el proyecto de reforma laboral por vía legislativa, cuya presentación sería fragmentada y que  uno de los temas que encabezaría el debate, sería referido a la “prevención de los riesgos del trabajo”, cuyo borrador estaría escrito y consensuado con los gremios de la C.G.T. y las principales cámaras empresarias.

Como ya lo manifestáramos reiteradamente, coincidimos en la necesidad de habilitar un blanqueo que posibilite la regularización de la mayor cantidad de trabajadores no registrados posibles, como así también, que para ello es necesario tentar a los empleadores con la condonación de las deudas de la seguridad social devengadas durante todo el período que cada trabajador revistó en esa irregular situación.

Asimismo puntualizamos, que la condonación de las deudas de la seguridad social por todo el lapso de tiempo que el trabajador estuvo en negro, no lo sea a costa de los derechos de éste,  a quien deberá reconocérsele esa antigüedad, tanto a los fines previsionales, como a los laborales.

En lo referido a los accidentes de trabajo, ha llegado a nuestras manos un  borrador, que de ser el consensuado, podemos decir sin titubeos, que es absolutamente inútil y poco y nada aporta a la solución del fondo del problema.

En este tema, tan caro al mundo del trabajo, donde están en juego la integridad física y la vida de los trabajadores, el gobierno o equivoca el camino o poco le importa la suerte de los asalariados.»

Es más ajustado a la realidad inclinarse por el segundo supuesto, ya que sería el segundo intento en el tema, donde lejos de beneficiar a los trabajadores, se les obstruye el acceso a la justicia y se flexibilizan los controles, que es el camino contrario al indicado.

En el borrador en cuestión, el aspecto más novedoso e innovador. Pareciera pasar por incluir en los convenios colectivos cláusulas tendientes a mejorar las condiciones laborales en la materia más allá de las establecidas en la normativa de la ley de Higiene y Seguridad.

Para esos fines, no es necesario dictar una nueva ley, ni modificar normativa alguna. Las representaciones de los trabajadores y empleadores están perfectamente autorizadas a acordar cláusulas de salud y seguridad en el trabajo que mejoren, perfeccionen o adapten a la tipología de cada actividad las establecidas en la legislación vigente, ergo a tal fin no hace falta reforma legislativa alguna.

Si la preocupación del Gobierno Nacional es reducir la litigiosidad por siniestros laborales, debe cambiar el enfoque y entender de una vez por todas que el único camino idóneo para ello es la prevención y los controles de las autoridades de aplicación nacionales y provinciales, para evitar que los mismos ocurran. De esa manera estaría cumpliendo el imperativo moral de preservar la integridad física y la vida de los trabajadores y  al haber menos accidentes, se reducirían los costos y la litigiosidad»

Pero se está haciendo exactamente todo lo contrario, tanto en el ámbito nacional, como en el bonaerense por lo menos, se han reducido los controles y se están llevando a cabo muchas menos inspecciones.

Cuando con comprobados resultados, en una realidad laboral tan compleja y representativa, como es la de la provincia de Buenos Aires, tendría que direccionar su accionar a la creación de Comisiones Mixtas de Salud y Seguridad en el Trabajo, tanto para el sector público, como privado, ya que ello generaría los ámbitos adecuados para ajustar la prevención a las características y realidades propias de cada colectivo laboral»

De persistir en su posición permisiva y pro empresaria, incurrirá en una vulneración a la legislación vigente que disparará la litigiosidad, ya el sujeto protegido en la legislación laboral dejaría de ser el trabajador, para pasar a ser el empleador, cosa que además de no  compartirla, se contrapone con lo establecido en el artículo 14 bis de nuestra carta magna nacional.