Nuestras Pymes: entre la pandemia y el Gobierno de la Ciudad

Por Verónica Tenaglia.

Hoy nos toca vivir una situación excepcional. La pandemia nos obliga a transitar tiempos de incertidumbre que generan la necesidad urgente de políticas económicas activas enfocadas, especialmente, en los sectores más golpeados por la crisis.

Nuestras pequeñas y medianas empresas radicadas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sufrieron los embates más fuertes provocados por las consecuencias de este virus que nos mantiene en un clima de incertidumbre.

A la falta de previsibilidad y de proyección, se le suman la pérdida de empleos constante, la caída del consumo y el quiebre de las cadenas de pagos, lo cual pone en cuestión el desempeño de las autoridades políticas de nuestra Ciudad en materia económica.

Desde nuestro sector esperábamos otro tipo de comportamiento y actitud, no sólo del Gobierno de la Ciudad, que no actuó en consonancia con el Gobierno Nacional, sino también de los bancos, que fueron las entidades con mayores ganancias acumuladas en los últimos años.

Sorprende, en particular, el rol pasivo que adoptó el Banco Ciudad. Esta entidad no tuvo un direccionamiento claro de parte del Gobierno de la CABA que se destaca por su identidad municipalista en lo político y juega a la especulación financiera y rentística en lo económico. Las pymes y comercios porteños, mientras tanto, bien, gracias.

Todavía seguimos esperando iniciativas del Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta debe tener, para cuidar el aparato productivo de los porteños y porteñas.

A través del Banco Ciudad, por ejemplo, y otros mecanismos posibles, entendemos que se podría impulsar el sostenimiento de un esquema productivo que facilite el sostenimiento de nuestra economía local.

Para los que vivimos en el mundo pyme, siempre fue complejo acceder a préstamos en dinero. En primer lugar, nuestras empresas deben contar con dos balances cerrados (ninguna start up accede al circuito financiero formal), a su vez, debemos tener un patrimonio positivo y, como si fuera poco, ganancias comprobadas. En conclusión, casi que debemos demostrar que no necesitamos el dinero que nos van a prestar.

Expertos y especialistas en la materia creen que es necesario que el Estado otorgue aportes no reembolsables. Sin embargo, considerando lo apremiante de la situación, podemos afirmar que es suficiente con que por lo menos lleguen a tiempo los créditos a tasa 0%, con 180 días de gracia y 36 cuotas para su reembolso.

Estas medidas, junto con otras políticas integrales enfocadas en el sector, serían bien recibidas por las pymes que hoy están con el agua al cuello. El desarrollo productivo y la generación de empleo de mañana, tanto en el comercio como en la industria de la ciudad y de nuestro país se empieza a gestionar desde hoy con responsabilidad y voluntad política de las autoridades.