No soy Robot

Por Aníbal Torretta. Sec. Organización SUTECBA – CGT.

Pandemia, teletrabajo, derechos laborales y dignidad humana.

Decíamos en una nota anterior que mientras, el mundo, el ser humano, llegaba al máximo de su capacidad inventiva y tecnológica creando desde la empresa Google una computadora cuántica que desarrolló una operación en segundos que otra computadora hubiese tardado 10000 años, repito mientras esto sucedía 358 personas tienen en el mundo los mismos ingresos que 2300 millones de seres humanos.

La tecnología creció con una rapidez superior al crecimiento ético, moral y social, del ser humano y no compensó, ni genero armonía entre avance tecnológico, crecimiento productivo y justicia social.

Es más durante el siglo 19 y gran parte del 20, el avance tecnológico industrial genero un crecimiento de la mano de obra, si bien este creaba trabajo en su mayoría en condiciones absolutamente injustas y sin   seguridad, ni justa compensación permitía que la lucha sindical y los gobiernos como en nuestro caso el del General Perón, y el constitucionalismo social, creciente en el mundo, permitieran que esos nuevos empleos adquirieran la dignidad que sus ejecutores merecían. Como luego de cada guerra mundial, en la que los obreros ponían su sangre en el frente y su esfuerzo en las fábricas, y luego llegaba la reconstrucción, donde la mano de obra era fundamental allí se expandía el trabajo, y la lucha sindical reclamaba la compensación merecida luego de haber, cada uno dado todo por cada una de sus naciones.

Así las cosas, queda claro que la tecnología fue, desde la revolución industrial hasta los años 70 un elemento generador de trabajo, a partir del crecimiento informático y del, como diría el papa Francisco el proceso de rapidacion, los avances científicos tecnológicos subsidiados por los monopolios de la tecnocracia global financiera comenzaron a descartar primero trabajadores y luego directamente a descartar seres humanos.

En ese marco se desata una pandemia, en la que como dice mi amigo Pestana los sindicatos y sus trabajadores salieron corriendo a ofrecer sus sanatorios y hoteles para los infectados, y un sector empresario (los superpoderosos), los de siempre, “claro que no todos”, salieron a buscar cómo reducir sus pérdidas, y cómo buscar de “aprovechar la volada” para ver qué derecho laboral podían burlar.

La política del gobierno, de la agt., de los gremios, lo evitaron, pero así fue la verdad de la milanesa. En medio de esa pandemia se da la necesidad de mantener activos ciertos sectores del sistema laboral y el aparato estatal y para eso se multiplico geométricamente el trabajo remoto, el famoso teletrabajo, que precursores como Jorge Zaccagnini ya en los años 70 comenzaron a estudiar la relación directa entre la computación, la tecnología y su impacto en los trabajadores adelantándose a los hechos que devendrían 40 años después.

Y allí aprovecharon los especuladores de siempre, para pretender avanzar sobre varias cosas, las primeras vieron una oportunidad para terminar con la relación de dependencia, una oportunidad para tener jornadas de trabajo interminables teniendo al trabajador conectado 24 por 24, una enorme oportunidad para terminar con los molestos sindicatos, para abaratar costos pensando en que los trabajadores paguen la conexión, compren su computadora, paguen la luz etc., etc., etc.

Claro, ellos son los dueños de la tecnología y la tecnología no se puede frenar , no se puede detener , solo se puede regular, por medio de la ley, y poner al servicio del ser humano por medio de un trabajo de concientización a nivel universal haciendo comprender a la humanidad que si la tecnología no esta al servicio del hombre, y solo es parte del aparato de consumismo salvaje, que esta generando para su producción la depredación irreversible de los recursos naturales y por ende de nuestra existencia misma como habitantes de la Tierra, no sirve en realidad para nada, mas que para que esos 358 multibillonarios lo sigan siendo a expensas de los miles de millones de habitantes de la Tierra.

Como el caso de los prototipos de vehículos auto conducidos de Uber en EEUU, que no necesitan choferes y que en algunos estados “si” deben llevarlo, es simplemente porque la norma de ese estado así lo determina. Es pues la Ley la que hace la diferencia.

Ahora, ¿quiénes definen la ley en el marco de un Gobierno Democrático?, sus legisladores.

Es por eso fundamental que en esas cámaras estén representados todos los sectores que integran una comunidad organizada , y por ende también los trabajadores por medio de sus sindicatos ,quiero decir concretamente que debe haber legisladores sindicales, así como debe haberlos del empresariado nacional, en fin la comunidad debe estar representada por sus legítimos protagonistas, no solo por un sector político en el sentido estrecho de la palabra, sino por todos los que representan la sociedad política en su integralidad. Esta es la única manera que los intereses en este caso de los trabajadores no sean avasallados.

Fíjense en el marco de una pandemia mundial que exige el aislamiento de miles de trabajadores en nuestro país pasaron a trabajar bajo la modalidad remota desde sus hogares y ¿qué paso?, que comenzaron los abusos, y las ideas de transformar una situación provisoria en una definitiva, aunque todos sabemos que esto vino para quedarse, pero la emergencia aceleró el proceso y también aceleró las ganas de muchos en “reducir costos” a “costa de los trabajadores”.

Sin embargo, encontraron un problema que existen los diputados y los senadores de extracción gremial que llevaron adelante una tarea extraordinaria, que convocaron a los sindicatos afectados que convocaron a la CGT, que convocaron a expertos en fin que permitieron que surja una norma que crea un piso de derechos básicos, y que le impuso a la norma un carácter protectorio que no hubiera tenido, y que les da a los beneficiarios de la misma una cantidad importante de derechos a saber:

  • Principio de igualdad
  • Garantiza la igualdad de derechos entre las personas que trabajan en forma presencial y bajo la modalidad de teletrabajo, en materia salaria como derechos individuales y colectivos
  • Jornada laboral
  • Debe pactarse previamente por escrito respetando los limites legales y convencionales. Las plataformas y software de trabajo desarrollados por empresa deben impedir la conexión fuera del horario pautado
  • Derecho a la desconexión digital
  • Las personas que trabajan bajo la modalidad de teletrabajo tiene derecho a desconectarse y evitar ser conectadas fuera de su jornada laboral, y a que no se le remitan tareas o comunicaciones fuera de ese horario
  • Tareas de cuidados
  • Visibiliza a los cuidados como trabajo, promueve la corresponsabilidad en los mismos y otorga el derecho a horarios compatibles y/o interrupción de jornada para quienes tienen tareas de cuidados a su cargo, estableciendo que la obstaculización de ese derecho por parte de la empresa se presume discriminatorio, es una norma pionera en incorporar las tareas de cuidado en la legislación laboral
  • Voluntariedad
  • Se establece que las persona debe prestar su consentimiento por escrito para pasar de la modalidad presencial a teletrabajo
  • Reversibilidad
  • Es el derecho a revocar el consentimiento que presto la persona que trabaja en una modalidad presencial para pasar a la modalidad de teletrabajo
  • Equipamiento y herramientas
  • El empleador debe proporcionar el equipamiento contemplado el hardware y el software, las herramientas de trabajo, así como el soporte necesario, costo de instalación y mantenimiento de las mismas
  • Compensación de gastos
  • Mediante negociación colectiva debería establecerse las compensaciones por los gastos de conectividad y/o consumo de servicios mayores que pudiera tener la persona que trabaja bajo esta modalidad las compensaciones quedaran exentas del impuesto a las Ganancias.
  • Capacitación
  • Garantiza la correcta capacitación en nuevas tecnologías para la adecuación a esta modalidad laboral sin que implique una mayor carga de trabajo, promoviendo la participación gremial y de la autoridad administrativa de la misma.
  • Derechos sindicales
  • Establece la igualdad con las personas que trabajan en forma presencial y la posibilidad de elegir y ser elegidos como representantes sindicales siendo consideradas como parte del conjunto de quienes prestan tareas en el establecimiento.
  • Seguridad e higiene
  • Establece que la autoridad de aplicación dictara normas de seguridad e higiene para proteger a quienes trabajen bajo esta modalidad laboral, agregando como enfermedad profesional a las que genere esta actividad.
  • Derecho a la intimidad
  • El empleador debe respetar la privacidad e intimidad del trabajador, no pudiendo usar software de vigilancia que violen la intimidad e informaciones personales.

 

Pero también proporciona a los gremios estatales, a quienes no aplica la norma, una estructura de base para poder trabajar en sus legislaciones locales y en sus convenios colectivos.

Esa es la importancia de tener en todas las cámaras y en todas las regiones del país legisladores de extracción sindical, me pregunto ¿Qué hubiera pasado si ellos no estuvieran?

Hace pocos días el diputado por Mendoza y presidente de la UCR, que a diario mata a don Hipólito Irigoyen, a Alem, a Moisés Lebensohn y a la revolución del Parque, el” secesionista Cornejo”, planteo como una alternativa real y con toda seriedad, aunque los medios masivos de difusión le trataron de poner un tinte gracioso y de poca seriedad que no tiene, planteo la segregación de la provincia de Mendoza, sin que nadie planteara que es ALTA TRAICIÓN A LA PATRIA. ¿Qué hubiera pasado con esta ley en el marco de esta pandemia que todo lo tapa, si la conciencia que hubiera primado en la cámara de diputados hubiera sido la de quienes piensan como este señor traidor a la patria, claramente no hubiera tenido la norma este sentido y espíritu protectorio?

Y he aquí que viene el segundo round de esta ley que es la cámara de senadores y es ahí donde es importante que el proyecto, que ya tiene media sanción, se apruebe en su totalidad sin modificaciones. Que no permitan manosear la ley, que no permita que metan la cuchara los que sienten, piensan y actúan como Cornejo, porque Cornejo no existe, el es solo el títere del verdadero poder que se oculta detrás de las acciones teledirigidas que realizan estos hombres de paja del poder real.

Y habrá un tercer round, el que las organizaciones sindicales deberán ganar en cada gremio, en su actividad, para reglamentar lo fino de la norma en la aplicación concreta de la misma.

Y allí deberemos entender que el ser humano es un ser gregario un ser social, un ser que vive en comunidad y que de alguna manera deberemos garantizar: que aunque sea parte de la jornada durante su semana laboral sea presencial porque si no estaremos haciendo dos cosas, la primera des socializando y enfermando psíquica y espiritualmente a los trabajadores, separándolos de sus compañeros de sus afectos , de como dice mi amigo José, del tan importante pasillo donde socializa y crea empatía con sus pares, y segundo debilitando el contacto sindical concreto y cara a cara con sus delegados con sus representantes. Esta es una batalla que quedará en manos de los sindicatos y que deberán ganar las organizaciones sindicales que tendrán para ello, si los senadores hacen lo suyo una muy buena norma marco para defender esta posición.

A veces cuando hacemos un tramite se nos pregunta si somos robot, bueno comencemos a luchar en todos los terrenos posibles para que elevando la dignidad humana podamos contestar con firmeza y razón: NO SOY ROBOT