Mundo animal

Por Nieves Viviani.

¿A quién vas a pedirle permiso cazador si acá no hay nadie?

Llegaste de otro mundo y ves con extrañeza los pájaros en mí,

sus alas negras,

cubriendo mis ojos, mis oídos, mi boca ensangrentada.

He crecido,

sola y a destiempo, he crecido y mi cuerpo para el tuyo cazador,

 se ha preparado,

como madura una fruta su dulzura bajo la helada del invierno.

Toda mi vida ha sido esta espera sólo para ti.

Ya es la hora al fin, nos acercamos;

sin armas ni poesía,

el más diestro de mis pájaros arrancará tu civilizado corazón

-el dorado remanente de un mundo muerto-

y lo comeremos juntos, silenciosos, extasiados,

bajo la luna animal 

y el cielo inextinguible.