Mujer y políticas públicas en la sociedad del conocimiento

Por Alessandra Minnicelli

Invitada por Juan Felipe Cajiga, Socio de Empres Ability participe el pasado viernes del cierre del Encuentro de MujeRESponsables de Hispanoamérica, un evento que reunió durante dos días a  mujeres de Iberoamérica y España para reflexionar y entender la Responsabilidad Social Colectiva como un camino en la búsqueda de justicia social y  en este marco, sobre el lugar de la mujer y sobre todo aprender de la experiencia y de las vivencias de cada una de nosotras para  aumentar las acciones de responsabilidad social referidas a nosotras.

Mi tema de trabajo, desde todos los lugares donde me ha tocado trabajar  ha sido con la Mirada en la Eficacia que es un principio jurídico, que pone el acento en toda actividad prestacional, provenga ésta del Estado, a través de políticas públicas o del sector privado ejerciendo acciones responsables, básicamente porque es una noción vinculada  a  la capacidad de alcanzar el efecto que se espera o se desea tras la realización de una acción.

Estoy convencida que  tanto a la actividad privada generadora de riqueza, como a la supervisión y regulación estatal que la encuadra y ordena pues ambas deben ser eficaces para evitar la descompensación del sistema, y aun cuando pueden existir distintos criterios para dar virtualidad al significado de eficacia en cada esferas de actuación, el acento esta siempre puesto en la consecución de los objetivos marcados o en el cumplimiento de las metas fijadas. Es así, que la mirada a la eficacia, implica tratar el espinoso asunto de los resultados de la acción.

Como en ese marco,  asume un papel significativo la metodología, entendida en el sentido amplio de creación del marco organizativo y procedimental que haga posible el cumplimiento eficaz de las tareas o acciones.

Enfoque mi conferencia de cierre en el tema del título, desde esa mirada comencé citando un mensajes de Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en oportunidad de inaugurar la XII Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe Santo Domingo, en octubre del 2013 en , donde decía  

Sabemos que para cruzar el umbral de la desigualdad, las políticas públicas dirigidas hacia las mujeres en la sociedad de la información se deben maximizar las oportunidades y minimizar los riesgos y, para ello, se requiere que las mujeres tengan la oportunidad de participar y permanecer en el mercado laboral, que puedan acceder al sistema financiero y a la propiedad de activos gracias a políticas que aseguren su presencia en todos los niveles de la toma de decisiones empresariales y políticas”.

Alicia Bárcena

Retome el sentido de estas palabras ante el auditorio de Encuentro de MujeRESponsables porque mi objetivo era dar una mirada desde Argentina, contar nuestra tarea desde EDUFOR y desde el Área Mujeres & Género de FORS, y plantear los ejes, para mí,  relevantes del Plan Nacional de Acción presentado días pasados por el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, un poco ver y mostrar en qué punto estamos en ese camino.

Sin duda el mundo está cambiando y hay muestras claras no solo por la crisis económica y financiera a nivel internacional sino también por el flagelo de la Pandemia que posterga la esperada reactivación económica en la República Argentina luego de la experiencia neoliberal 2015-1019, de la que no hemos podido salir aun por falta de políticas públicas direccionadas .

En mi recorrido hice hincapié en que los paradigmas que sostienen el sistema capitalista y las consecuencias sociales, culturales y políticas que lo componen, están siendo- REVISADOS – REDISCUTIDOS – RE SIGNIFICADOS, para sostener que ante este nuevo desafío que la realidad nos presenta, nadie puede mantenerse al margen

Y aquí es donde se abre el primer debate que involucra el ejercicio de ciudadanía como práctica habitual y el tema que nos convocaba al Encuentro: la responsabilidad social colectiva como un camino en la búsqueda de justicia social.

¿Cuál es ese lugar? En principio no solo en las tareas de cuidado y en la reivindicación de sus derechos, sino también como actor necesario en el  desarrollo humano sostenible.

Exprese que a través de las reflexiones que formulamos en nuestros  Congreso Internacional de Responsabilidad Social (CIRS 2013. 2014 y 2015), donde nos acompañaron grandes pensadores, gestores políticos, empresarios, hombres y sobre todo mujeres, pudimos comprobar a través de sus experiencias, que sin duda los países más exitosos del planeta, están basados en grandes proyectos de inclusión universal y equidad, sustentados en responsabilidades que deben asumir todos los actores sociales.

En este punto, yo creo que las acciones de responsabilidad social referidas a la mujer  tienen que plantearse en lo posible en  la terminalidad de las políticas públicas y promoverse trabajando en forma articulada  entre todos,  para ello la identificación de las políticas públicas que se promueven desde el Estado es de conocimiento necesario.

Sin duda la tarea es estimular que todos los actores clave de la economía, sean ciudadanos responsables, que acompañen el desarrollo productivo en cada rincón del país, para mejorar  la  calidad de vida de todos nosotros pero  que se incluya entre ellos a las mujeres en las reflexiones, en las decisiones, en la ejecución y en el control de esas acciones.

El desafío es el deidentificar y dar claridad conceptual y cuantificación al impacto negativo de la actividad de la organización (del tipo que fuere) referido a la mujer. Siempre con la mirada en aquello de “donde hay una necesidad nace un derecho“ (Eva Perón). Porque esto nos permitirá identificar las problemáticas sobre las que diseñar acciones de RS, o interpretar las diseñadas.

Desde FORS venimos descartando acciones aisladas generadas desde la empresa o unilateralmente desde las organizaciones que no sean legitimadas por el resto de las partes interesadas (los famosos stakeholders, grupos de interés y los que nosotros llamamos el resto de los actores del Ecosistema). Estas acciones aisladas son las acciones que definimos como “figurativas” y de momento.

Venimos reclamando que las organizaciones que estratégicamente deciden iniciar el camino de la RS lo hagan implementando un Sistema de Gestión que les permita alinearlas no solo al corazón de la organización sino también a la realidad del lugar, junto con reconocer las políticas públicas en ejecución o en agenda y con la normativa protectiva de la mujer.

Pero sabemos que las  acciones responsables de las organizaciones, no pueden ser ajenas al Desarrollo Humano (productivo y económico) del lugar donde desarrollan su actividad. Por eso la perspectiva de FORS concibe a la RS como una nueva forma de organización social que no solo implica nuevos ejes sobre los que reorientar las relaciones sociales, económicas y medioambientales en la sociedad, buscando el equilibrio entre Estado – Mercado y Sociedad, sino que vemos a la RS como voluntad de compaginar competitividad, crecimiento económico,  sostenibilidad y cohesión social.

Y debemos prestar atención a la ARTICULACIÓN, como  uno de los elementos que pueden garantizar el éxito de nuestra estrategia de RS. La empresa no está sola, las ONG no están solas, la Universidad no está sola tampoco el Estado está solo en este camino.

Por eso hoy la pregunta no es solo PENSAR ¿cómo puede la empresa minimizar sus impactos negativos en la sociedad y el medio ambiente o que debe hacer para amigarse con el entorno?, lo que implica un acercamiento al tema basado en la gestión del riesgo, y en la defensa de prácticas voluntarias, sino que tendríamos que ampliar los límites de la cuestión a ¿qué instituciones, organismos o acciones se necesitan para lograr una sociedad sostenible?

Allí, comente al auditorio virtual que Argentina elevó el status del Instituto de las Mujeres a Ministerio, creando en diciembre de 2019 el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad que tiene entre sus funciones el diseño, ejecución y evaluación de las políticas públicas nacionales para prevenir, erradicar y reparar las violencias por motivos de género y asistir integralmente a las personas en situación de violencias en todos los ámbitos.

Acá se debe decir que no es una medida aislada, sino que nace como el resultado de una convergencia de reclamos de los movimientos de mujeres, con su expresión en Ni Una Menos, Me Too, y el Paros Internacionales de Mujeres, que se han sucedido año tras año. Viene de la mano también, de una renovación generacional que interpela no solo al Estado, sino a todos los sectores, a dar respuesta y reconocer que aún persisten desigualdades e injusticias relacionadas con cuestiones de género, y que son necesarias atender con urgencia.

Sin ahondar en detalles, hice un punteo por las principales características del Plan Nacional de Acción que este Ministerio lanzó:

1. Su eje central radica en un abordaje integral. Considerando como punto de partida la existencia de INTERSECCIONES en donde se magnifican las desigualdades de género.

Así hacen uso de la interseccionalidad, es decir reconocer que, al impacto de las violencias y desigualdades, a su vez, se les suman otras por razones de clase, pertenencia étnica, religión, nacionalidad, identidad de género, orientación sexual, discapacidad, entre otras que implican una mayor vulneración de derechos, y por ende, menor posibilidad real de su ejercicio y un aumento de condiciones para las violencias por motivo de género.

2. Otra particularidad de este programa nacional, es que tiene como objetivo generar políticas públicas articuladas con distintos actores en el proceso de co-construir políticas para la igualdad desde un abordaje territorial.

De esta manera, el actual Plan se estructura en función del ciclo de la política pública en materia de violencias de género, a saber: PREVENCIÓN, ASISTENCIA, PROTECCIÓN Y FORTALECIMIENTO DEL ACCESO A LA JUSTICIA.

3. Este plan es un salto sustancial al paradigma previo, abordado por el Instituto de las mujeres (Ex-Consejo Nacional de las Mujeres).

Pasa de un abordaje individual de las situaciones de violencia por motivos de género, a uno integral que implica crear condiciones subjetivas y materiales para que las personas en situación de violencia por motivos de género puedan desarrollar un proyecto de vida fortaleciendo sus autonomías por eso el acceso a la vivienda, a la formación laboral y al empleo, forman parte de esta definición de políticas de protección integral.

Además, a diferencia del plan anterior, que realizo el seguimiento de avances y monitoreo del Plan en el marco de una consultoría con cooperación internacional, este nuevo Ministerio propone que dicha tarea sea realizada por el propio Estado Nacional en colaboración con Universidades Nacionales y con el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, marcando el papel soberano que el Estado debe ejercer en estas problemáticas.

Referencie, siempre con eje en la eficacia nuestra labor desde la Fundación (FORS)  que presido, que hace a la cuestión de los datos y la ausencia de información que refleje la desigualdad por motivos de género ya que un punto clave que aborda este plan tiene que ver con la necesidad de incorporación de una mayor cantidad de indicadores desagregados en las categorías mujeres y varones. Entre sus objetivos, se encuentra el de proponer el uso progresivo de indicadores comunes para avanzar en la suma de la perspectiva de género y diversidad a las formas existentes de registro.

Sin embargo, tal como señala el mismo plan y es de conocimiento público, aún no se ha avanzado lo suficiente en la incorporación de la perspectiva de género y diversidad a la producción y gestión de información en este sentido, y como ejemplo actualmente contamos con El Registro de Femicidios de la Justicia Argentina (RNFJA) que para el año 2019 reconoció 268 víctimas letales de las violencias de género en la República Argentina.

¿Y por qué es importante esto? Porque reconocer la ausencia de esta información debe estimularnos a la acción.

En la Fundación Observatorio de Responsabilidad Social creamos desde el año 2015 un área específicamente dedicada a la temática. Desde el área de indicadores y género, hemos realizado diversas publicaciones y recopilación de datos.

En el 2018 publicamos nuestra guía de Indicadores de género tomando como marco rector las propuestas de ONU y ONU Mujeres, en torno al fortalecimiento de la autonomía de las mujeres, considerando también el ODS 5 Lograr la igualdad de género.

Lo hicimos porque estamos convencidas que la construcción de indicadores de género es una herramienta crucial, en términos de Eficacia para evaluar si los objetivos que nos fijamos como metas al diseñar una acción responsable o al evaluar una política pública, lograron cumplirse en lo que la realidad demanda.

Sabemos que el uso de indicadores se fundamenta en el reconocimiento de la universalidad de los derechos, el respeto y la consideración a la diversidad de las personas y los grupos sociales.  El construir indicadores de género en un marco de derechos, implica la posibilidad de utilizarlos para la construcción de herramientas conceptuales de modo tal que los derechos humanos sean reconocidos y puedan ser defendidos.

Con todo esto en mente, a partir del año 2018 comenzamos a trabajar en capacitaciones virtuales y a distancia desde nuestra plataforma EDUFORS, acercando la posibilidad de aprender y hacer uso de los indicadores de género a aquellos/las interesados/das en trabajar en lograr la igualdad en su área o lugar de trabajo.

Para ello nuestra propuesta parte de problematizar y profundizar la necesidad de introducir -de manera transversal- la perspectiva de género como base fundamental para cualquier programa de responsabilidad social de cualquier organización y/o política pública desde el Estado. Para luego, poner en marcha el uso y construcción de indicadores con el fin de evaluar el impacto que se alcanzó con ellas, lo que en definitiva será una guía para comprender cómo están llevando adelante la tarea y en qué aspectos se puede mejorar.

Destaque la necesidad de fortalecer la Institucionalidad en la forma que lo plantea la Agenda CEPAL pues  para la planificación, diseño e implementación de medidas de protección social es importante proteger el gasto público social y contar con Sistemas de Información, Seguimiento y Evaluación de las prestaciones sociales, incluidos registros de la población destinataria o potencialmente destinataria que sean lo más amplios y actualizados posible.

La excelencia del encuentro , estuvo dada por el recorrido sobre algunos de los aspectos de la estigmatización a la que nos enfrentamos las mujeres en el mundo actual, por la mirada a los retos que esto significan para quienes llevan adelante programas, acciones y políticas de Responsabilidad Social y cada una de las ponentes señaló sus herramientas de trabajo.

Humildemente desde FORS  ofrecimos las nuestras para trabajar en red en las soluciones y para finalizar, tal como hago ahora con Uds., invite a todxs a  visitar nuestras páginas web donde pueden encontrar los cursos: EDUFORS.COM y a suscribirse para recibir de manera gratuita nuestra Revista en Responsabilidad Social, en FONRES.COM