Mezquina Pandemia

Por Silvina Caputo.

Algunas de las medidas tomadas por el gobierno nacional esta semana fueron la propuesta de reestructuración del pago de la deuda y la recuperación de miles de notebooks que el macrismo había abandonado.

Pareciera que nada tiene que ver una cosa con otra. Una medida macroeconómica como es pagar a los acreedores externos, con una decisión simple, pequeña, de dar herramientas a los más postergados.

No obstante, todo tiene que ver con las desigualdades. Esas desigualdades que la gestión de Cambiemos -no olvidar a todos los integrantes de la alianza formada por el radicalismo y la Coalición Cívica (CC)- profundizaron en los tiempos del “sin barbijos, ni alcohol en gel”.

Y se hace inevitable el ejercicio de pensar, si ellos hubieran intentado pagar o mostrar voluntad de pago de una deuda sideral -contraída bajo su gestión- mientras nos hablaban de meritocracia, y de la importancia de «no vivir de prestado».

Esos que te decían que dos pizzas no eran nada, mientras te subían los impuestos, los servicios básicos, sin monitoreo estatal… sin Estado.

Son los mismos que hoy usan a los «comunicadores independientes» para afirmar que el presidente Alberto Fernández se «enamoró de la cuarentena», como si la muerte de miles de personas en todo el mundo pudiera generarle mariposas en el estómago a alguien.

Y, así y todo, cuando algún periodista del ámbito popular como Dante López Foresi, desenmascara la canallada, es el mismo mandatario el que sale a pedir disculpas por el exabrupto retuiteado, sin querer.

Ese poder oculto es el mismo que titula que se «recuperan ambulancias» en el conurbano obviando el sujeto, porque resulta que el que las descubrió fue el gobernador Axel Kicillof, y que la que las había dejado en desuso, fue María Eugenia Vidal.

También se «encontraron vacunas vencidas» y otras yerbas, pero tampoco es cuestión de titular tanto, no sea cosa, que el ex ministro de Cristina, se enamore también de esos hallazgos.

Mientras, se silencian los sobreprecios de los barbijos pagados por el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, ese que te muestra el tapabocas en la conferencia conjunta con el gobierno nacional, para que veas, lo bien que está haciendo todo.

Así estamos, con la impunidad mediática de siempre, con las acciones directas de los que siempre han actuado en favor de las grandes mayorías, con las mezquindades de los que se esconden y mandan a decir, esos que cuando pudieron, no sólo no hicieron, sino que deshicieron esa igualdad de la que hablábamos al principio.

El coronavirus ha cambiado el mundo, pero dentro de ese mundo, hay cosas que no cambian.