Más allá de la Pampa

Por Julio De Vido (h).

En la edición pasada tuvimos la posibilidad de tener una charla de campo con el Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca Luis Basterra, entre otro destacado pasaje, resaltó la actual y futura importancia en la ejecución de políticas públicas que se le otorgará tanto a las economías extra pampeanas como regionales.

Ambos conceptos están fuertemente vinculados, el primero podría tratarse de una caracterización de corte geográfico y el segundo es el usado con mayor frecuencia para referirse a un amplio abanico de producciones de origen agropecuario, esto fundamentalmente en nuestro país. La distinción entre uno y otro quizás no viene al caso ya que en la región pampeana podemos encontrarnos con clusters (polos) productivos que tienen los suficientes rasgos para ser denominados regionales como la producción de cítricos en Entre Ríos, de maní en el sur de Córdoba, las cuencas lecheras en la provincia de Buenos Aires y en el sur de Santa Fé y la misma producción ganadera. Suelen generarse discrepancias en algunas producciones como la triguera a la hora de encuadrarla en las economías regionales por lo que también la utilización de este concepto está fuertemente atravesada por el pensamiento y la visión económica de quien lo utilice.

Desde una perspectiva se busca insertar a todas las producciones en el modelo agroexportador, aun cuando se observa que aquellas que lo han logrado han sido las que mejor se han desarrollado como podría destacarse en el vino y el azúcar por ejemplo generando en muchos casos tensiones entre los distintos actores productivos que las componen. Desde otra visión se destaca la capacidad de generar trabajo con fuerte arraigo local posibilitando el desarrollo de las familias productoras en su lugar de origen disminuyendo la posibilidad de corrientes de migración interna que suelen derivar en los grandes centros urbanos con las consecuencias que la aglomeración trae, evidencia de esto es la crisis actual que estamos viviendo por la pandemia en la que el AMBA es claramente la región más afectada del país, a contramano de provincias que hace varias semanas no detectan nuevos casos o hasta algunas como Formosa y Catamarca que a la fecha no han registrado contagios.

El destino de la producción de las economías regionales a su vez refleja sus problemas más frecuentes, a diferencia de, por ejemplo, el complejo sojero, suelen ser abastecedoras de productos de consumo para el mercado interno en una proporción importante pero a su vez localizarse en zonas distantes a los grandes centro de consumo por lo que conlleva que considerable porcentaje de la renta potencial se destine al flete y otros costos de comercialización como así también a los vaivenes que suele tener nuestro mercado interno dada la variabilidad del poder adquisitivo de la sociedad.

En cuanto al mercado laboral se les intenta brindar un trato preferencial ya que se trata de actividades por lo general intensivas en lo que a la mano de obra refiere fundamentalmente comparando este factor con las grandes producciones pampeanas, un trabajo del Consejo de los  Profesionales del Agro, Agroalimentos y Agroindustria indica que “A modo comparativo, en soja o cereales la demanda de mano de obra es de 0.43 a 1.5 jornales por hectárea, mientras que en manzanas y peras superan los 190 jornales entre producción y valor agregado”, análisis del mismo tipo se pueden hacer respecto a la inversión por hectárea que demanda una y otra actividad.

En la última actualización a los derechos de exportación el Gobierno otorgó una alícuota diferencial para algunas de estas actividades resultando imposiciones impositivas a la baja para muchas de ellas respecto al esquema anterior. La apertura de nuevos mercados, la mejora en los sistemas de trazabilidad y certificación y toda decisión que conlleve a un mercado laboral más transparente y estable para sus trabajadores y empleadores, entre otras, conforman algunas de las políticas públicas posibles que, además de un sendero de crecimiento económico estable factible en el mediano y largo plazo, desarrollen un marco de inversiones y aumento en la producción en el universo de las economías regionales.