Manual de la desestabilización: Revolución de color a la cubana

Por Diego Gutiérrez.

Para explicar las protestas que sucedieron en Cuba durante el mes de julio, no se pueden dejar de lado por lo menos cuatro aspectos fundamentales. Estos son, el bloqueo/embargo que le impone EEUU desde hace más de 60 años, la pandemia que afecta al turismo global, el cual es el sector que más divisas le genera a  la isla, el agravamiento de las sanciones durante el gobierno de Donald Trump y las operaciones de cambio de régimen que impulsa los EEUU a través de organismos gubernamentales como la USAID y la NED.

Del bloqueo/embargo se puede hablar muchísimo, no en vano se han mantenido desde los años 60 del siglo pasado un corpus legislativo tan extenso destinado a hacerle la vida los mas difícil posible al pueblo cubano. Una trama de leyes muy difícil de desmantelar y que también es parte de una disputa al interior de la política norteamericana. Primera pregunta: ¿Cuándo se aprobaron las primeras leyes? Las primeras leyes se impusieron como respuesta al alineamiento de Cuba a la URSS luego de la revolución de enero de 1959. Durante la presidencia de Eisenhower, se impusieron restricciones a la compra de azúcar por parte de los EEUU, la medida implicó la reducción de la cuota de importación en 700 mil toneladas, lo que equivalía al 95% de las exportaciones totales del azúcar cubana. En octubre de 1960, el mismo gobierno bloqueó las exportaciones cubanas al amparo de la Ley de Comercio con el Enemigo. Ya a finales del mandato de Eisenhower, en el año 1961. el Dto. de Estado prohibió los viajes de ciudadanos estadounidense hacia la isla, a menos que contaran con un permiso especial.

Con el gobierno de Kennedy el bloqueo se formalizaría a través de una Proclama Presidencial, la Nº3447, en febrero de 1962, la cual decreto el embargo total para el comercio entre los dos países en cumplimiento de la sección 620 (a) de la Ley de Asistencia Exterior. En 1963, en el marco de las Regulaciones para el Control de Activos Cubanos del Departamento del Tesoro, se congelarían todos los activos de cubanos en territorio estadounidense más la prohibición de realizar transacciones comerciales y financieras de cualquier tipo salvo previa aprobación y otorgamiento de una licencia especial. También quedaron prohibidas todas las transacciones en dólares para las personas jurídicas y fisicas estadounidenses con Cuba.

En 1979 se implementó la Ley para la Administración de las exportaciones: Sección 2401 (b) (1) “Control de la Seguridad Nacional”, “Política hacia determinados Estados”, la cual establece una “Lista de Control de Comercio”. En esta lista el Presidente esta autorizado a incluir a países a los cuales EEUU, por considerarlos un peligro para su seguridad nacional, se les hace un control sobre las exportaciones a realizar. Cuba fue incluida en esta lista. Sobre esta misma ley se le aplica la EAR, Regulaciones para la Administración de Exportaciones, son el conjunto de regulaciones en donde se encuentra la Lista de Control de Comercio.

Ya en el principio de los años 90´s, el Congreso sanciona la Ley para la Democracia cubana o como se la suele conocer, Ley Torricelli. Esta ley le prohíbe a las subsidiarias de las compañías estadounidenses que se encuentren en terceros países el comercio de bienes con Cuba o con sus ciudadanos. También le prohíbe a barcos que no sean de EEUU y que atraquen en puertos cubanos, el poder entrar a territorio estadounidense por un período de 180 días, a menos que cuenten con una autorización expresa de la Secretaría del Tesoro.

En el año 1996 se sancionó la Ley para la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubana o Ley Helms Burton, la cual impone sanciones a directivos de empresas extranjeras que realicen transacciones con propiedades estadounidenses nacionalizadas por la revolución cubana con amenazas de ser juzgados en tribunales de EEUU y subordina al Congreso todas las desiciones sobre el bloqueo/embargo, quitándole esa potestad al poder ejecutivo.

En el año 1999 también se establece la Sección 211 de la Ley de Asignaciones Suplementarias y de Emergencias para ese mismo año fiscal. Esta prohíbe el reconocimiento por los tribunales estadounidenses de los derechos de empresas cubanas sobre marcas asociadas a propiedades nacionalizadas.

Al año siguiente el Congreso estadounidense sancionó la Ley de Reforma a las Sanciones Comerciales y Ampliación de las Exportaciones. Esta ley permitió la exportación de productos agrícolas hacia Cuba, pero con la condición de que el pago sea en efectivo y por adelantado pero sin tener financiamiento del gobierno de los EEUU. A pesar de esta pequeñoa apertura también limito el turismo hacia la isla ya qué prohibió todo tipo de viajes hacia la isla considerando como “actividad turística” a cualquier actividad relacionada con viajar hacia, desde o dentro de Cuba.

Luego pasaron mas de 15 años hasta que Obama comenzó a modificar el enfoque estadounidense hacia Cuba, se hicieron algunos cambios que relajaron el bloqueo, sobre todo en el ámbito diplomático y turístico, pero estos cambios y las posibilidades de que se amplíen quedaron truncas al ganar las elecciones presidenciales el partido republicano con Donald Trump a la cabeza. El nuevo presidente retrotraería los cambios hechos por Obama y tomaría 243 medidas para ampliar las históricas sanciones económicas que pesan sobre el pueblo cubano desde hace 6 décadas. Todas estas medidas están compiladas en el informe Cuba vs Bloqueo: “Sobre la resolución 71/5 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, titulada “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba” de junio del 2017. Según este informe las perdidas ocasionadas por el bloqueo han sido de 822 mil 290 millones de dólares si se toma la devaluación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional y de 130 mil 178,5 millones de dólares a valores corrientes.

La pandemia también ha sido un factor importante para el caldo de cultivo que derivaron en las protestas del 11-J. La industria mas afectada globalmente es el turismo, y Cuba tiene una economía muy dependiente del turismo extranjero. Las compañías aéreas cancelaron miles de vuelos durante el primer año de la pandemia, y todavía el sector no se recupera. A esto le debemos sumar que Cuba importa el 70% de los alimentos que consumen sus ciudadanos, alimentos que han aumentado un 40% en el mercado mundial de Junio del 2020 a Junio del 2021. La conjunción de las sanciones comerciales históricas, mas las nuevas impuestas por Trump con la limitación de las remesas enviadas por cubanos a sus familiares en la isla y la crisis derivada de la pandemia fueron y son un caldo de cultivo para las protestas desatadas entre el 11 y el 12 de julio.

Para ejemplo de esto, vamos a dar unos datos muy interesantes sobre el turismo en la isla del informe llamado “Comportamiento de ingresos por turismo internacional en Cuba 2014-2018” de Héctor Ayala Castro. A partir de la apertura de las negociaciones al final del mandato de Barack Obama y el gobierno de Raúl Castro, el ex presidente norteamericano reabrió la posibilidad de los viajes directos en avión hacia Cuba a fines del 2015, lo cuál posibilito el incremento de los turistas provenientes de los EEUU. Ya en aquel año se había producido el crecimiento mas importante desde los años 90, con un aumento de 17,5%, en el 2016 el  aumento fue de 13,2$ y en el 2017 fue del 16,1%. en octubre del 2017 la Administración Trump restauró las restricciones de los viajes para los estadounidenses a la isla y el crecimiento para el 2018 fue solo del 1,7%.

En tanto, los ingresos para los años que van desde el 2015 al 2018 por turismo representaron la segunda fuente de ingresos de divisas al país y promediaron un crecimiento medio anual del 10%, el mejor del siglo. Para entenderlo mejor, el crecimiento medio anual para el periodo 2001-2014 fue solo del 2,6%. A todo esto hay que sumarle los cuantiosos daños que provoco el paso del huracán Irma en septiembre del 2017 e hizo caer en un 50% la llegadas de turistas en el mismo mes.

Otro de los factores que nombramos tiene que ver con las operaciones de cambio de régimen. Estas operaciones consisten en crear desestabilización social por alguna clase de método, que genere protestas masivas que pongan en jaque la estabilidad política de un determinado gobierno para expulsar un gobierno no alineado y que uno que si este dispuesto a subordinarse asuma. En este caso EEUU financia a ONGs a través de dos organismos gubernamentales, la USAID y la NED, con el propósito de entrenar ideológicamente a determinados grupos sociales o individuos que generen actividades desestabilizadoras. Estas pueden ser pacíficas o violentas, aunque suele ser una sutil mezcla de ambas en casi todas las ocasiones.

Solo en el año 2020, la NED invirtió en la región 5.077.782 dólares en financiamiento a instituciones que tratan de generar un pensamiento contrario al gobierno cubano. En total son 42 organizaciones pertenecientes a los ámbitos de los derechos humanos, artístico, jurídicos, periodísticos y literarios. Vamos a dar algunos de los nombres de estas organizaciones para ejemplificar quienes son y como operan. En primer lugar Cubalex, figura como una “asociación sin fines de lucro”, una organización creada en la misma Cuba que se erigió como defensora de los derechos humanos y promotora de un cambio de régimen. Según su página Cubalex su misión es, “defender y promover los derechos humanos como forma de transformación social para alcanzar el restablecimiento de la democracia y el Estado de Derecho en Cuba”. Lo increíble de esta frase es la utilización del termino “reestablecer”, ya que hasta la revolución cubana del 59 nunca hubo un régimen democrático en la isla, sino una cueva de mafiosos al servicio de los intereses de los EEUU.

Esta ONG tiene residencia en Miami desde el 2017, año en el que la mayoría de sus integrantes, 17 de 24 se exiliaron en EEUU. En una conferencia de marzo del 2020 organizada en Buenos Aires por el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina estuvo como invitada una de sus integrantes y titular, Laritza Diversent, la cual realizó algunas declaraciones al portal Infobae. Algunas de sus declaraciones dejan al descubierto como los intereses perseguidos por los EEUU confluyen perfectamente con los de esta organización financiada por los dólares estadounidenses. Venezuela, Nicaragua y Cuba son el eje de sus criticas; “si la situación en Venezuela no empeoraba, jamás se habría empezado a mirar a Cuba”,  “La comunidad internacional no ha podido hacer nada. Los mecanismos son ineficientes contra gobiernos dictatoriales. ¿Qué más hay que esperar ante lo que ocurre en Cuba, Venezuela y Nicaragua?”. A Cubalex le fueron asignados 110 mil dólares para el año 2020.

Otro de los casos de financiamiento recae en la Asociación Civil Cronos, este es un caso interesante, ya que tiene una ramificación hacia otro país, la Argentina. Cuando entramos en la página de la asociación nos encontramos que nos dirige hacia un portal en donde se producen contenidos para 2 reconocidos medios electrónicos argentinos, Revista Anfibia y Cosecha Roja. Estos portales se encuentran en el espectro progresista de los medios de comunicación y abarcan temas como derechos humanos, ambientalismo o ecología, economía, violencia de genero, feminismo, género, anti racismo y temas culturales, entre otros. En la pagina se pueden encontrar notas sobre Cuba y post protestas del 11-J, las cuales son en su mayoría críticas, pero siempre desde una mirada de izquierda o progresista, mayoritariamente reclamando alguna clase de apertura democrática o reclamando por los derechos humanos y la libertad de expresión de algunos artistas isleños. Otra de las actividades que generan estos portales es la capacitación de periodistas a través de talleres de narración y redacción anclados en la mirada de estos sitios.

Finalmente, otro de los casos que nos llamó más la atención fue el de la Fundación Cartel Urbano, financiada con 110 mil dólares. ¿Qué dice la página de la NED? Su misión es “empoderar a artistas cubanos para promover la participación ciudadana y el cambio social” y sigue, “promover la colaboración Sur-Sur”. También nos habla sobre “invitar a artistas de todo el mundo para compartir sus experiencias de transformación social”. Algo que también realizan son las capacitaciones a los artistas, para eso deben “proporcionar capacidad técnica para fortalecer el trabajo”. Solo resta conocer cual es el género elegido para usarlo como táctica, y para eso la NED no nos deja ninguna duda: “El grupo también creará conciencia sobre el papel que tiene el hip hop en el fortalecimiento de la democracia en la región”. Democracia a la estadounidense, claro.

Es poco conocido el caso del video musical lanzado en febrero de este año, Patria y Vida, en el que artistas cubanos que residen en Miami junto a raperos que residen en la isla cantan un tema de rap en contra del gobierno cubano. Participan artistas como Yotuel Romero, Descemer Bueno, el grupo Gente de Zona, Maykel Osorbo y el Funky. El video fue dirigido por Asiel Babastro, dueño de la productora Alternativo Art, con sede en Miami. Los lazos de varios de estos artistas con la derecha anticastrista de Miami quedaron en evidencia en mayo de este año cuando se realizó el Foro para la Defensa para la Democracia, organizado por el Instituto Interamericano para la Democracia. En este foro participaron reconocidos políticos de la derecha latinoamericana, los cuales se organizaron en varios paneles y expusieron con temáticas diversas como; “Agresión a la Democracia en las Américas”, “Dictaduras en las Américas”, “Democracia y Dictaduras de Crimen Organizado” y “Defensa de la Democracia”. En uno de estos paneles expusieron Yotuel Romero y Asiel Babastro, cantante y director del tema promocionado por los medios occidentales como el “himno de las protestas”. En esta congregación de luminarias de la derecha internacional intervinieron Mauricio Macri, Daniel Hadad, Andrés Pastrana, ex presidente de Colombia, Luis Almagro, Carlos Alvarado Quesada, presidente de Costa Rica, Mario Abdo Benítez, presidente de Paraguay, entre varios. El encargado de cerrar el evento fue el ex presidente de Ecuador, Lenín Moreno.  

Las buenas intenciones que las potencias, o en este caso sus organismos y ONGs asociadas declaman, suelen ser solamente un ejercicio practico de cinismo e hipocresía, características principales de las relaciones internacionales y la geopolítica. Dentro de estas se encuentran las inconfesables y verdaderas intenciones de los países rectores de la política mundial.

Varios países pueden dar cuenta de esta situación, Libia, sin ir mas lejos, es uno de los ejemplos más representativos de estas situaciones. El país fue literalmente balcanizado por sus recursos naturales y por los intereses que varias potencias europeas tienen sobre estos. Pero claro, la excusa como siempre fue el llevar la “democracia”. El 19 de marzo del 2011, el entonces presidente francés Sarkozy declara que: “Hacemos para proteger a la población civil de la locura asesina de un régimen que, asesinando a su propio pueblo, ha perdido su toda su legitimidad. Intervenimos para permitir al pueblo libio que elija por si mismo su destino”. Unos días antes, el 10 de marzo, Francia había desconocido al gobierno de Gadafi y reconocido a un Consejo Nacional de Transición como el legítimo gobierno libio.

En febrero de aquel mismo año se desataron las llamadas “primaveras árabes” y un grupo rebelde se levanto en armas en contra del gobierno de Gadafi, desatándose una guerra civil. Estos rebeldes tuvieron el apoyo de la “comunidad internacional”, ya que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobaría en su resolución 1973, del 17 de marzo, la intervención en el país africano. En esta resolución se insto a “tomar todas las medidas necesarias para proteger a todos los civiles y a las áreas pobladas bajo amenaza de ataque. Esta medida fue impulsada por Francia, Gran Bretaña y El Líbano. Luego de esto la OTAN intervino en el conflicto bombardeando por vía aérea las posiciones del gobierno de Gadafi y el 25 de agosto este sería derrotado. El 30 de octubre el presidente libio sería capturado y ejecutado por los rebeldes. El día siguiente el Consejo de Seguridad derogaría la resolución 1973, el trabajo sucio ya estaba hecho.

El diario francés Liberation daría cuenta en una publicación de un acuerdo firmado entre los rebeldes del CNT y el gobierno francés en donde las empresas galas obtendrían un 35% del total del petróleo bruto. Las verdaderas razones como vemos, jamás son tan buenas como las pintan y siempre vienen de la mano del control de los recursos naturales o posicionamientos geoestratégicos de relevancia.

Por último, las operaciones de cambio de régimen también son promovidas por las nuevas tecnologías de la información y comunicación, a través de internet y las redes sociales. El especialista en comunicación digital Julián Macias Tovar registró intervenciones de cuentas creadas solo para difundir el hashtag #SOSCuba a partir de los días 10 y 11 de julio. Se crearon en estos dos días alrededor de 1500 cuentas destinadas a instalar el clima necesario para las protestas en toda la isla. Los primeros hashtags hacían alusión al aumento de casos de Covid que se fueron dando en los primeros días de julio y el colapso del hospital de Matanzas. También se utilizaron videos falsos fingiendo ser manifestaciones masivas en contra del gobierno cubano, cuando en realidad eran manifestaciones a favor o el festejo de la Copa América en el Obelisco de la Ciudad de Buenos Aires, entre otras noticias falsas. Tovar explica en su sitio Pandemia Digital, que el operativo tuvo tres fases, en la primera, como ya vimos, se lanzaron HT denunciando el colapso del sistema de salud por el aumento de los contagios. A través de las cuentas falsas que nombraban a conocidos artistas mundiales y que estos replicaban hasta lograr hacerlo Trending Topic Mundial.
La segunda consistió la publicación en medios que estos artistas se sumaban a pedir un “corredor humanitario” por la situación en la isla para lograr algún tipo de intervención. En la última fase se aprovecha el TT mundial para solicitar de parte de los organizadores de todo esto, una intervención militar.

Como conclusión, los análisis que se puedan hacer de la situación en Cuba, en tanto lo social y lo político pueden ser variados y diversos ideológicamente hablando, pero ninguno debería prescindir de un análisis mas profundo y enraizado en cuestiones estructurales y coyunturales que vienen azotando al pueblo cubano hace más de 60 años, cuando de la mano de Fidel Castro y el Che Guevara, decidieron ser libres y soberanos a pesar de EEUU y sus ansías de poder global.