Los únicos privilegiados

Por Damián Comas. Dirigente de UPCN

“Los únicos privilegiados son los niños”. Uno de los lemas que Perón volvió política de Estado y, una vez más, hoy se hace presente y más que nunca para nosotros, los peronistas y, como tantos otros pensamientos del General, forman parte de nuestra identidad política.

El mundo actual presenta grandes avances tecnológicos que incluyen diferentes patrones de enseñanza y educación. Los niños están creciendo en la escuela de la tecnología individual; yo la llamo la “Revolución individualista”.

Esta nueva época, se encuentra marcada por el poderío que ejercen sobre los individuos, los medios de comunicación respecto a la formación de valores y la “deformación” de derechos. Tal vez estaremos enfrentándonos, desde el campo popular, a una férrea batalla cultural hacia estas grandes corporaciones mediáticas que, sin lugar a dudas, representan el dominio concentrado de los “poderosos”.

Queda en nosotros no perder esta batalla de los valores individuales y colectivos y de los derechos ya adquiridos. Nos encontramos actualmente en una situación de vulnerabilidad extrema donde corresponde, desde la política, instaurar los cambios fundamentales para que nuestra querida Patria sea más justa, libre y soberana.

La actual coyuntura establece una profunda mirada interior que incluye una importante autocrítica de nuestra coalición de Gobierno, en búsqueda de la Unidad Nacional.

En un mundo que atraviesa una enorme crisis social y económica y, habiendo padecido nuestra querida Patria cuatro años de deterioro progresivo de los trabajadores y de los humildes, las instituciones libres del pueblo, por medio de sus dirigentes, deben abocar una consigna de vocación de “Unidad” que sea clara y saludable. Por cierto, el gobierno nacional tiene en sus manos la enorme responsabilidad de ser el garante de establecer este camino como el nuevo escenario de participación.

La política es la única alternativa posible para modificar y mejorar la vida de los pueblos. El movimiento obrero, conjuntamente con los movimientos sociales de representación de desocupados y de trabajadores precarizados, estamos convencidos de establecer una fuerte unidad conceptual, a fin de instaurar los mecanismos necesarios para construir una Argentina productiva con cultura de trabajo.

Si todos entendemos el lema de Juan D. Perón, donde “los únicos privilegiados son los niños”, tendremos la convicción de que es necesario poner todo nuestro esfuerzo para dejarles a estos niñxs, un país mejor.