Los Mató Cristina

Por Claudio Posse.

Hoy me desperté pensando en la editorial de este número de Identidad Colectiva. Ya tenía la línea, más o menos, establecida cuando empiezo a recibir notificaciones por doquier, prendo la tele y veo el zócalo de TN, como siempre rimbombante por donde lo quieras ver, “Mataron al ex secretario de Cristina”. A partir de ahí en adelante una cantidad acelerada de noticias de las empresas que, entre otras cosas, son dueños de medios hegemónicos, me hicieron acordar a la mañana del 19 de enero del  2015, cuando me enteré de la muerte de Alberto Nisman.

Comenzaba ahí una fenomenal campaña de, muy bien no sé cómo adjetivarla, porque en realidad la velocidad y la operación mediática, con todas sus herramientas era única en la historia de la Argentina. Pero, para darle un marco le voy a poner algo medianamente suave: “Campaña sucia”.

La idea central, del Poder Real de nuestro país era desplazar (ese mismo año se hacían las elecciones nacionales que le dieron el triunfo a Macri) al Peronismo de la hegemonía del Poder Político (que es muy diferente al concepto de Poder Real, este tema es para abordarlo aparte y particularmente, lo único que me parece importante resaltar es la relación de fuerzas que tiene uno  y el otro. Mientras el Poder Real suele andar por la vida bastante unido, el Poder Político suele andar en una diáspora permanente. Con lo cual es muy factible que las chances de triunfo sean favorables al poder real. El único que revierte esta correlación de fuerzas es el Pueblo, pero no a secas, el Pueblo Organizado).

Lo cierto es que utilizaron el suicidio del Fiscal, que post mortem llegó a Netflix, para masacrar mediáticamente a la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández, intentando dejar en el imaginario social la idea que Cristina es una Asesina.

Innumerables cantidad de operaciones mediáticas se desarrollaron ese año. Necesitaban al peronismo en el poder, con lo cual utilizaron la más vil, un gobierno de asesinos. Asesinatos, corrupción, funcionarios desequilibrados mentalmente, etc. etc. etc.

Y lo lograron. Ganaron las elecciones. Pero con semejante PODER REAL sólo pudieron ganar por un punto. NADA de diferencia en términos electorales. TODO para los sectores del trabajo y les más vulnerables que sufrirían un retroceso impresionante en la realidad económica de su vida cotidiana.

El gobierno de Mauricio Macri no solo era parte del Poder Real sino que aparte había aceitado todos los mecanismos comunicacionales para poder sostenerse y quedarse con todo el Poder, el Real y el Político. Pero el gobierno del, prontamente procesado, Presidente  Mauricio Macri (recordemos que llegó procesado al gobierno por lo mismo que seguramente pasará por el Poder Judicial: Escuchar ilegalmente a las personas) fue tan desastroso que en su primera compulsa electoral, repito con todos los medios y el poder apoyándolo, perdió las elecciones (las elecciones de las PASO las ganó Cristina). Ellos sabían que probablemente el gobierno de Macri pueda ser comparado únicamente con la inutilidad de Juárez Celman. Sí, es verdad, no me reten, habitualmente no descalifico a los presidentes de inútiles y bobos, porque siempre tenes que tener una cosa especial para llegar a la primera magistratura de un País. Bueno, este no es el caso. Macri es un inútil. Rico e inútil.

Lo cierto es que perdieron. Y dejaron el país en llamas. A punto tal que si ustedes me preguntaran que prefiero más, si Macri o la Pandemia, ya saben la respuesta.

Si nos ponemos a pensar, la verdad es que gastaron todo lo que tenían en el 2015 y solo ganaron por un punto. Pusieron todos los medios y hasta los poderes del Estado para encarcelar opositores, echar periodistas, reprimir manifestaciones hasta la muerte, y puedo estar horas describiendo el intento permanente del gobierno del pro – radical y carrioristas tratando de destruir a la organización más importante de nuestro país, y probablemente una de las más importantes del mundo, el peronismo.

Pensemos juntos, si ya sabes que con ese método difícilmente puedas volver al gobierno, ¿por qué lo repetís? Dice mi compañero y amigo, Gustavo Morato, lo peor que te puede pasar en política y este muchacho sabe mucho del tema) es que te vaya bien haciendo las cosas mal, porque pensas que haciendo las cosas mal siempre va ir bien.

Hoy intentaron revivir a Nisman con la muerte de Fabián Gutiérrez, por cierto ya se descubrió el motivo de su muerte, el ex secretario de Cristina. Unas horas les duró la operación. Sin embargo los dirigentes macristas salieron a decir barbaridad tras barbaridad para instalar la duda.

Veamos algunos comentarios: “El crimen de Fabián Gutiérrez es de una enorme gravedad institucional», dijo en su cuenta de Twitter la ex ministra de (in) Seguridad y presidenta de PRO, Patricia Bullrich. «Era arrepentido en la causa de los cuadernos, por eso pedimos que la causa pase a la Justicia Federal inmediatamente «, reclamó Bullrich (¿no les suena a Comodoro Pro?). Ahí va otro: “La aparición sin vida de Fabián Gutiérrez, uno de los arrepentidos procesados en la causa de los cuadernos, es un hecho institucional gravísimo «, tuiteó el presidente del interbloque de Juntos por el Cambio en el Senado, Luis Naidenoff. Casi calcado. Y lean este: “Apareció muerto el ex secretario de Cristina, el arrepentido (y desprotegido) en la causa de los cuadernos. Primero Nisman, ahora Fabián Gutiérrez. ¿A cuántos más van a callar con asesinatos? «, dijo en Twitter la diputada nacional santafesina de Juntos por el Cambio Lucila Lehmann.

A las horas supimos que estas declaraciones quedarán en el olvido histórico porque no aportan absolutamente nada positivo. Lo importante es tener en cuenta que “ELLOS”, están operando permanentemente para golpear al gobierno. Hace un par de números publique una editorial que la llamé En Argentina: Golpe en Marcha (https://identidadcolectiva.com.ar/en-argentina-golpe-de-estado-en-marcha/), muches compañeres me advirtieron que era un tanto exagerado. A mí me parece que siempre tenemos que estar alertas, tenemos que construir avanzando y blindando la democracia, porque por más que se llenen ola boca de “institucionalidad” y de “república”, ellos son los que siempre destruyeron la democracia en la Argentina.

Acá y ahora no se trata de ser obsecuentes y de estar en un todo de acuerdo con el gobierno de Alberto y de Cristina. Tenemos que ser lo suficientemente creativos y honestos para dirimir las diferencias teniendo en cuenta que el enemigo esta en frente y no al costado. Y sí, amigues, “ELLOS” son el enemigo, porque también tenemos un montón de compañeros y compañeras que te dicen: “utilicemos otras terminologías”, y la verdad que, acá y ahora, me gustaría llamar las cosas por su nombre, ¿sabés por qué?, cuando voy a la verdulería y pido papas me dan papas no manzanas, imagínense ustedes que tenga que explicarle al verdulero que las papas en realidad son manzanas, y el tipo no va a entender nada, seguramente ,me termine sacando de la verdulería. Lo mismo pasa en los procesos electorales, cuando cambias confundís tanto a la sociedad te terminan sacando del gobierno.

Y la que, me parece ya no caben dudas, en la política siempre tuvo claro donde estaban “ELLOS” era Cristina. Por eso, ideó y construyó sigilosamente el Frente de Todos. Porque ella también es parte de una construcción histórica, la del peronismo, el frentista, el que llamó a los socialistas, a los radicales e inclusive a los conservadores para que estén dentro del el espacio.

Existen muchas muertes posibles, no sólo la biológica, y si alguien terminó matando Cristina fue a “ELLOS” en las últimas elecciones. Son muertos políticos. Pero ojo, pueden revivir como los zombies. Nosotros tenemos que hacer, lo que hacemos siempre los peronistas (y aliados) gobernar defendiendo los intereses del Pueblo y militar (en el espacio que elijamos) todos los días.