Los mareados

Por Alessandra Minnicelli.

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Antes de hablar del reciente fallo de la CSJN que resuelve “per saltum“ el Amparo presentado por los Dres. Bertuzzi y Bruglia, quiero reflexionar “unas cuadras antes“ y señalar que estos dos jueces puestos “a dedo”, “por traslado” por el Presidente Macri, (por Decretos Nro. 278/18 y 835/18 lo fueron con intencionalidad política.

¿Por qué digo esto? porque el Dr. Bruglia fue trasladado para integrar la Cámara Federal de Apelaciones en lo Criminal y Correccional que acompañaría a Irurzum, (el de la Doctrina del Poder residual para encarcelar opositores políticos) porque debía confirmar todas y cada una de las actuaciones del law fare (las causas armadas con soporte mediático, de espionaje y de parte del poder político y judicial).

El Dr. Bertuzzi para Presidir el TOF (Tribunal Oral Federal) que Juzgaba en ese momento al ex vicepresidente de la Nación Amado Boudou en la causa Ciccone y que lo condeno.

Días después, terminado el Juicio de Once 2 – recreación antijurídica utilizada para Juzgar a Julio De Vido – el TOF presidido por Bertuzzi condena a De Vido y es promovido a Camarista Federal junto a Bruglia e Irurzum.

Lo grave es que estos dos Jueces, hayan aceptaron esa designación irregular por traslado, violando la constitución y que luego de no comparecer ante el Senado a validar sus designaciones hayan mantenido un recurso de amparo buscando mantenerse en sus cargos en forma permanente. 

Cuando asume el Presidente Fernández, mencione en distintas redes sociales, que lo que tendría que haber hecho era, con un Decreto (el mismo que los traslado), revertir ese traslado y devolverlo s sus puestos de origen. Esa debió ser la conclusión natural de estas designaciones irregulares.

Pero hemos visto que el Presidente Fernández, no se caracteriza por tomar decisiones oportunas que aporten soluciones.

Esa foto, de lo que no paso, fue empoderando a estos dos magistrados, (y a sus mandantes) para que se consideren con derecho a mantenerse en forma permanente en sus cargos a los que accedieron irregularmente, para continuar tomando decisiones “políticas” violentando el Estado de Derecho, como lo venían haciendo.

Ante la indefinición de Fernández , se optó por pedir a la Ministra de Justicia que consulte al Consejo de la Magistratura sobre el temperamento a adoptar y fue entonces que el Consejo de la Magistratura opinó, aconsejo, como dice el titular del Organismo, “recomendó”  por Resolución Nro., 183, normalizar el trámite, es decir que se complete el procedimiento constitucional de designación de jueces , lo que necesariamente imponía que el Poder Ejecutivo enviara los pliegos de estos magistrados, puestos por traslado,  al Senado para su revisión.

El Poder Ejecutivo, acepta la indicación y envía los Pliegos al Senado. El Senado convoca audiencia pública (y oposiciones o impugnaciones). El día de la audiencia Bertuzzi y Bruglia, No se presentan a defender sus Pliegos, y quedan fuera.

En este escenario, como señale los Dres. Bertuzzi y Bruglia continuaban sosteniendo el Proceso de Amparo para mantenerse sin acuerdo del Senado en forma definitiva en sus cargos y pendiente la intervención de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo, la CSJN hace lugar al per saltum y toma el caso.

Las especulaciones en ámbitos mediáticos y jurídicos sobre la solución judicial al este conflicto fueron mucha y muy variadas, tironeando a la opinión pública que hoy está más preocupada por la pandemia y la crisis económica y social, falta de empleo y una pobreza que golpea.

Lo cierto es que este fallo de la CSJN, del 1 de noviembre de 2020, a un mes des cierre del año, golpeo duro en la institucionalidad de nuestro país que tanto declama nuestro Presidente.

Los máximos magistrados decidieron enarbolar la teoría de la Secuencia en la designación de los Jueces federales que plantea el art. 99 inc. 4 párrafo 2 de la CN que establece Concurso- Nominación y Acuerdo. Que recrean también para explicar que los traslados de los jueces no son ni pueden ser definitivos y en ese marco señalar la correcta interpretación de las Acordadas 4/2008 y 7/2018.

Marcando diferencia entre nombramiento y traslado, funda el cuestionamiento a la validez constitucional de la Res 183/20 del Consejo de la Magistratura y aborda centralmente el tema de las vacantes subrogadas en el Poder judicial que son moneda corriente ante la falta de proceso de selección y designación de magistrados que trata como una cuestión de gravedad institucional.     

La cantidad de cargos judiciales vacantes es el marco para cuestionar el Reglamento de Traslados de jueces por parte del Consejo de la Magistratura, indicando que debe ser el Congreso quien los regule y que no debe ser utilizado como un mecanismo de reemplazo del nombramiento constitucional.

Sorprendentemente el Considerando 37 Pto 6 del fallo señala que “las practicas inconstitucionales No generan derechos», para luego decidir en el considerando 8 que estos magistrados, Bertuzzi y Bruglia “permanecerán en sus funciones” hasta la designación regular (conforme secuencia constitucional) de quienes cubran esos cargos. Hablan de la ocupación “legítima” y despeja lo que llaman “incertidumbre judicial»: “lo Juzgado, Juzgado» para cerrar así toda discusión sobre la validez de los actos emitidos por estos magistrados.

Este fallo provoca desde distintos aspectos, pero sobre todo provoca un daño grave al Concepto de Justicia y evidencia un conflicto de poderes real, es muy grave la forma en que la CSJN máximo órgano del Poder Judicial de la Nación, NINGUNEO a los otros Poderes del Estado: Legislativo y Ejecutivo.

El termino ningunear no es jurídico, pero es de comprensión universal. La CSJN desconsidero, no contuvo, no evaluó y no opino sobre la actuación en el trámite de los otros poderes del Estado, es más limito el alcance de su examen solo en relación al Consejo de la magistratura no obstante RECONOCER la actuación posterior a la Res. 183/ 20 del Poder Ejecutivo y del Congreso de la Nación. Sería más grave, aunque el Poder legislativo y el Poder Ejecutivo se llamen al silencio o a la complacencia.