Los conceptos de trauma y trauma social sistémico para pensar lo que nos sucede en la pandemia

Por Sol Padin

Elegí esta temática porque se relaciona con lo que estamos viviendo. Nos interpela no sólo como individuos, sino como integrantes de un sistema familiar y como parte del conjunto social.

Desde el abordaje sistémico, al nacer formamos parte de una familia, estamos profundamente vinculados a ella, independientemente de la relación que tengamos, hayamos conocido o no a todos sus miembros. ¿Quiénes forman parte de este sistema o red familiar? Las personas más cercanas, padres, tíos, hermanos, hijos nacidos o no nacidos, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos, y también personas que incidieron de alguna manera en nuestro sistema familiar directamente o a través de determinados hechos.

A su vez, formamos parte de otros sistemas, el escolar, el club, el laboral, el barrio, la provincia en dónde vivimos, el país, Latinoamérica, el mundo. Somos parte de una familia y como tal, estamos atravesados por los hechos que han acontecido en la misma. Somos parte de un sistema más amplio, y también estamos influidos por lo que ha sucedido en términos del acontecer de la historia.

Trauma significa “herida”, herida en el cuerpo y/o en el alma personal y/o familiar, y en el cuerpo social. A su vez implica una realidad objetiva o hecho fáctico (aquello que sucedió), y una reacción subjetiva frente al hecho real. Algo cambia abruptamente y no nos da tiempo a reacomodarnos.

No existe situación traumática per se, sin embargo, existen situaciones que al reiterarse pueden provocar un trauma. El trauma depende de la significación para la persona y del contexto –historia personal, familiar, contexto socio cultural en el que el evento tiene lugar. También tiene relación con la intensidad, duración y permanencia en la memoria. Una situación muy intensa puede no generar una disfunción traumática y al revés, una situación no intensa puede generar trauma.

La experiencia traumática tiene muchos niveles de fragmentación. Esas fragmentaciones incluyen desorientación en el tiempo, espacio y conexiones rotas con nosotros mismos, con los demás y con la “matriz mayor” que sustenta la vida, refiere Anngwyn St. Just, especialista en trauma social sistémico.

Por otra parte, el trauma y el trauma a nivel social tiene un impacto directo e indirecto. Si pensamos en hechos sociales como guerras, terrorismo, hambrunas, epidemias, colapsos económicos, entre otros, el impacto recae sobre aquellos que lo vivieron, y también sobre sus familias, sus seres cercanos, tanto en esa generación como probablemente en las siguientes.

En el contexto de hoy podríamos decir que la situación de pandemia y el aislamiento social, preventivo y obligatorio es algo que ha irrumpido en nuestras vidas. Estamos frente a un hecho inesperado, que por un lado habilita posibilidades, maneras de reinventarnos, aunque bien sabemos que no todos tenemos las mismas posibilidades según las herramientas y recursos internos y externos que poseamos para ello, según nuestra posición de clase, condición económica, etc.

En cuanto a hecho que irrumpe, que altera la vida cotidiana, puede ser vivido como un trauma y es necesario darle lugar, “escuchar” que emociones me despierta, qué reacciones. Algunos signos del trauma pueden ser  angustia, despersonalización, estado de alerta, sentimiento de des-realización, confusión. Pueden despertarse sensaciones de miedo, de dolor, también de negación o congelamiento.

Y aquí es dónde retomamos nuestra pertenencia al sistema familiar, a la red familiar y a otros sistemas, porque dentro del trauma es necesario darle lugar al trauma social, colectivo, transgeneracional. Entonces, más allá del aquí y ahora, del presente, lo que aparece es nuestra historia, en principio familiar, de familias de inmigrantes que tuvieron que dejar su país en condiciones de hambre, guerras, muertes; y la historia de nuestro pueblo, así como de quiénes conforman o han conformado nuestro pueblo. En ese sentido, cuando la gente sale a comprar grandes cantidades de comida, aun sabiendo que almacenes y supermercados permanecerán abiertos, ¿qué es lo que se está jugando?, en muchos casos, las memorias transgeneracionales de la guerra, en dónde necesariamente había que aprovisionarse.

Nuevamente, Anngwyn St. Just señala que cuando los traumas individuales comienzan a ser mirados desde una perspectiva sistémica, vemos que muchos también tienen que ver con desconexiones transgeneracionales, con hechos que fueron tan disruptivos en su momento que no pudieron ser procesados, y siguen presentes de alguna manera en la actualidad. Los procesos traumáticos se van digiriendo a través de las siguientes generaciones.

¿Cuál es la posibilidad a la que nos invita el contexto de coronavirus? La posibilidad de revisar que nos va sucediendo en cada momento, nuestros comportamientos, nuestros estados de ánimo, y la consciencia de que mucho de lo que sentimos tiene estrecha relación con el aquí y ahora, y seguramente otra gran parte estará relacionada a lo que sucedió en nuestras historias familiares allá y entonces, a lo que sucedió a lo largo de nuestra historia nacional y lo que vivieron todos los integrantes de Argentina. Se trata de mirar nuestro presente y a su vez mirar lo que fue pasando a través de las generaciones, las historias que dan fuerza y también aquellas dolorosas, de pérdidas, de huida, de encierro, de hambre. Y, desde esta mirada más amplia, más abarcativo, entender que nos está pasando mucho, todo junto, se mezclan varias dimensiones … y un ejercicio necesario es volver al presente, reconociendo todo lo que sucedió, para poder estar disponibles para seguir apostando por nosotros, por nuestros seres queridos, por este maravilloso país, con los ojos abiertos, porque finalmente, todo pasa, y si podemos mirarlo y reconocerlo / mirarnos y reconocernos en lo que nos va sucediendo, es más sencillo saber, a ciencia cierta, que llegará el  abrazo, el encuentro con los otros … y llegaremos con más ganas, más sabios, más enteros, más fortalecidos, más confiados en nuestro pueblo, guiados por un gobierno que cuida y se ocupa, aunque todavía estemos transitando o transcurriendo el día a día en la pandemia.