Libertad de Expresión Vs Libertad de Agresión

Por Daniel Prassel.

Queridxs amigos y amigas de cada domingo, hoy me pareció adecuado hablar sobre recientes hechos de público conocimiento, los cuales nos deben interpelar de manera tal, que no solo opinemos sobre ellos, sino que nos obligue como comunidad a terminar de una buena vez con estos zarpazos desestabilizadores de la vida en democracia, y si parece exagerada alguna consideración vertida en esta nota, aviso que, como siempre ira acompañada de argumentos, para que podamos lograr de forma conjunta, reflexiones que aporten a construir el mayor nivel de consenso político, para fortalecernos como Pueblo extirpando cualquier forma violenta de dirimir conflictos o expresar posicionamientos.

Empiezo por citar algunas acciones del “periodista” Luis Majul, que si hacemos memoria sabemos muy bien que se caracteriza por un estilo chicanero, inquisidor, flojo de papeles y realmente parcial, esto hay que decirlo sin tapujos, cuesta creerle a alguien que dice “hacemos periodismo independiente” cuando en los cuatro años de Macri en el poder, solo se dedicó solo a hablar de Cristina y sus distintos funcionarios, teniendo tela para cortar de sobra como por ejemplo los Panamá Papers, el blanqueo de dinero por parte de familiares de Macri, los aportantes truchos de Vidal o las desobediencias del Sr Stornelli, en fin si jugas para un equipo hacete cargo y listo.

Una recordada frase del Radical César “Chacho” Jarovlasky era que estos medios y sus comunicadores “atacan como partido político y se defienden con la libertad de prensa”, y acá estamos, recientemente el Sr. Majul denuncia una supuesta campaña contra periodistas y afirma que se presentara en la justicia, de mínima hay que decir que ante las detenciones de funcionarios de la AFI Macrista que se vienen dando, su nombre empezaba a sonar fuerte como parte de esa red de espionaje ilegal que se está investigando, situación que seguramente le ha quitado tranquilidad y lo ha puesto a la defensiva, pero ojo no para defender libertad de expresión alguna sino, para salvar su propio pellejo ante la contundencia de pruebas que están empezando a emerger en el marco de esta causa.

Tal es así, que han aparecido pronunciamientos desde la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas ADEPA y el Foro de periodismo argentino FOPEA (cuando no), respaldando al periodista en esta cruzada, en los mismos señalan estigmatizaciones y “escraches” hacia determinados comunicadores, lo cual realmente es válido como recurso pero no por eso deja de sorprendernos, ya que Luisito ha venido atacando con vehemencia durante todos estos años esgrimiendo una impunidad que ofende la profesión, circulando información falsa y tergiversada sobre un montón de cuestiones y que nunca se tomó el trabajo de rectificar las mismas, ni siquiera ante la evidencia de cada operación política fallida realizada.

Como contrapartida a la victimización de Majul, unos 1100 periodistas de todo el país, firmaron una solicitada para bajarle la espuma al asunto, ya que «Todo crítica no puede ser considerada un ataque a la libertad de expresión» como dice la misma, enviando un claro mensaje, de que no se debe banalizar un concepto de tal magnitud como la libertad de expresión, que es un derecho no solo de periodistas y medios sino de la sociedad en su conjunto, habiéndonos costado muchísimo poder consagrar en pos de favorecer a una mejor discusión pública.

Dicho esto, nos vamos a detener también en lo que sucedió el pasado 9 de julio, en la “autoconvocada” marcha opositora a todo, dada la variopinta oferta de consignas que desfilaron en los testimonios que pudieron recogerse en la misma.

En donde una vez más nos toca repudiar la violencia, pero de verdad, siendo necesario dar el debate sobre cómo proceder ante estas situaciones, porque como cualquier espiral violento, cada vez se transgreden más limites, con la complejidad que eso supone y con los resultados obvios que se puedan dar si no ponemos coto al odio, la intolerancia y la irresponsabilidad de los dirigentes políticos que fogonean estas convocatorias.

Quedó totalmente grabado el patoterismo hacia un móvil de un canal de cable, sus trabajadores y otros laburantes que por allí andaban, y aquí quiero ser muy preciso, mas allá de mi posicionamiento personal de que era mucha más importante transmitir las imágenes de la marcha a favor de la expropiación de Vicentin (si hubo una ese día pero obvio muchos ni se enteraron) y por ende repudio enfáticamente lo sucedido solidarizándome como cada trabajador agredido, porque de ninguna manera la violencia es el camino para resolver ningún conflicto.

Lo del 9 de julio se vuelve a inscribir como un ataque más de los saqueadores seriales (también son odiadores) moviendo a su tropa y tratando de esmerilar al Gobierno, poniendo en riesgo la salud propia de cada manifestante, como vimos hace unos días con el fallecimiento del Sr. Ángel Spotorno de 75 años que contrajo Covid por ir a estas marchas, pero también la de un Pueblo digno que viene respetando con esfuerzo y sacrificio las medidas de prevención obligatorias para que no apilemos muertos como en los países vecinos.

Tanto Macri como Bullrich como Iglesias, lejos están de ser tres locos delirantes que no dimensionan sus actos, son tres dirigentes políticos que expresan un proyecto de país liberal que favorece al mercado y no al estado, que cree que hay que bajar sueldos, propiciar despidos y subir tarifas, que reprimen cuando el Pueblo no acuerda con sus políticas de exclusión y hambre, que recortan en serio la libertad de prensa persiguiendo y espiando ilegalmente, que no reconocen que hubo terrorismo de estado y mucho menos, 30000 desaparecidos.

Por último para concluir la nota de hoy, sabemos que estamos viviendo momentos únicos e inesperados, donde todavía se desconoce hasta donde llegaran las transformaciones que se sucedan, aun así, no hay que caer en ningún espejito de color que nos ofrezca la movida posmo sino reforzar la verdadera forma de hacer política, que no es más que realizar la voluntad del Pueblo, apoyándose en el cada vez que sea necesario, como le dijo bien clarito la Cra. Cristina Fernández el 10 de diciembre de 2019 al Presidente: “Tenga fe en el pueblo y en la historia. La historia la terminan escribiendo, más tarde o más temprano, los pueblos. Sepa que este pueblo maravilloso nunca abandona a los que se juegan por él. Convóquelo cada vez que se sienta solo o que sienta que los necesita. Ellos siempre van a estar cuando los llamen por causas justas”.

«Hoy lo pueden llamar Mauricio. Pero siempre va a ser Macri» Cro. Néstor Kirchner

Más Estado, Más Solidaridad, Más Comunidad, como nuestrxs 30.000 nos enseñaron.