Levemente Pobre

Por Sebastián Ruiz

Mi mayor aptitud es ser levemente pobre. Es mi caballito de batalla. Mi súper poder. Si fuera un superhéroe, enfrentaría al malo tirándole fetas de salchichón primavera. ¡Tomá, logi! ¡Tocá, toga!

Me amputé un pedazo de dedo trabajando en una fábrica; conocí el mar recién a los 24; y me da culpa ponerle queso rallado a la comida. Ésta última es más bien un tema de culto. Podría seguir largo y tendido, pero con esas ya me saco el carné.

¿Por qué digo que es un súper poder? Porque cualquier cosa que hago es una “hazaña maravillosa”, una epopeya, un milagro divino. Conté que iba a rendir Ciencias Naturales para terminar el secundario y las personas se desmayaban de alegría. ¡Sos un ejemplo de superación! – me decían. ¡Pará, mono, soltame que no te conozco!

Empecé a hacer Stand Up y al toque me escribieron para hacer un documental. Se llama “Stand Up Villero”. Salí en el cine y fui a la cárcel (a proyectar la peli…no se asusten). Y ahora también escribo en esta página, junto a grandes personalidades, aunque muchos sean hinchas de river (¡Aguante Boquita, papá!).

La mayoría tiene súper poderes: algunos tendrán buenos contactos; otros mucha guita; otros solamente llegan bien a fin de mes o, simplemente, tienen alguien con quien hablar.

Pero hay otros. Otros que sólo tienen talento. He visto jugar pibes con los que de toque te armo una selección y te ganan cualquier mundial. ¿Alemania? En pata les ganamos. Le metemos 7 a los brazuca losotro. Con mi hermano Fatiga de enganche, olvídate… Cómo jugaba el negro ese… se aburría de que lo caguen patadas. Con resaca juego mejor, perro. Me decían algunos. Y era posta, los vago tiraban tanta magia que casi hacen desaparecer la cancha. Y como esos hay muchos. Muchos de verdad.

Muchos que sólo tienen talento.

Pasa que a esos pibes no los ve nadie. Y yo no los puedo llevar a ningún Clú. Ni al de la milanesa puedo llevarlos porque para morfar ahí tenés que robar 2 bancos, mínimo. Encima los guacho no sabes lo que comen… Te arruinan.

Y ahora, compa, volvé a leer esta nota, y donde dice “súper poder”, lee “privilegio”. La meritocracia no camina. Y con un par de líneas yo te la saqué a correr.

Mirá todo lo que hice, sin hacer nada. Siendo sólo levemente pobre. Nací sólo levemente pobre. Lo mío es innato, dirán. Y te lo digo yo que, como dice Nach: “Conozco muchos genios que son esclavos en fábricas”.