Las tres palabras más extrañas

Por Liliana Etlis.

Cuando pronuncio la palabra Futuro,

la primera sílaba pertenece ya al pasado.

Cuando pronuncio la palabra Silencio,

lo destruyo.

Cuando pronuncio la palabra Nada,

creo algo que no cabe en ninguna no-existencia.

de Wislawa Szymborska

Estar leyendo este poema “Las tres palabras más extrañas” me enciende un estado de perplejidad en una frontera desdibujada en momentos donde lo que insiste son silencios que empujan los límites de lo posible, percibiendo además acciones que iluminan, simultaneidades entramadas a ser desglosadas en esta batalla cultural.

Me pregunto en esa búsqueda entre un tejido de herencias, emociones y singularidades ¿qué asoma en nosotrxs si no es inclinarnos hacia el surgimiento de una abertura que nos permita dar cuenta de nuestra existencia y visibilizar el deseo por el buen vivir a pesar de las complejidades pandémicas? Interrogantes desde una atmósfera que respira aires de cambios en cuanto a generar otras formas de respuestas en el reverso de las cotidianeidades es tal vez una artesanía de las prácticas.

Las vivencias relacionadas al padecimiento que sufrimos para vacunarnos contra el Covid19 son de una inmensa violencia y crueldad. La perversidad tiene nombre y apellido. El jefe de gobierno y su mafia viene desde hace muchos años construyendo desigualdad ayudado por un sector asombrosamente indiferente ante tanto desastre. Se venía graficando en el aire las históricas denuncias hacia Don Vito Corleone, el Padrino porteño con más de un nombre, donde en mi mente se descubría una imagen, la del mural que recuerdo pintó Picasso, Guernica, produciendo un efecto de profunda tristeza que deshilvana mis huesos. Lo extraño de vivir en Caba es tener unas metamorfosis constantes recorriendo diferentes dimensiones al mismo tiempo. Nada es lineal.

Larreta quiere convertir el Colón en un centro de testeo y a todo el personal, incluido sus bailarines, en voluntarios organizados por turnos de cuatro días, noticia que escuché por la radio am 750. Indignación.

También  leí mientras miraba las plantas del patio sentada en una hamaca paraguaya, un artículo que revelaba un estudio en el hermano país brasileño donde exponían a la opinión pública que  Bolsonaro lideró una “Estrategia institucional de propagación del virus”https://elpais.com/sociedad/2021-01-23/un-estudio-revela-que-bolsonaro-lidero-una-estrategia-institucional-de-propagacion-del-virus.html.Me atraviesan las palabras Genocidio y Crimen de lesa humanidad. Todo se detiene. Se me anuda la garganta en varias partes. En esos pequeños lugares donde atraviesa además el aire, me retrotrae al Nunca Más. Bolsonaro. Larreta. Se interpolan los rostros en mis adentros.

Dicha publicación, es un estudio riguroso sobre las normas creadas por el gobierno relacionadas al Covid19 desde marzo del 2020 hasta enero del 2021 realizado el mismo por organizaciones de justicia latinoamericana donde recopilaron datos publicados en el boletín Derechos en la pandemia: mapeo y análisis de las normas jurídicas que dan respuesta al Covid19 en Brasil denunciando una estrategia promovida por el propio gobierno y liderado por su presidente. Allí analizan ordenanzas, resoluciones, medidas provisionales, normas, leyes, decisiones, decretos del Gobierno federal, según la nota, que facilitaron la construcción del mapa siendo uno de los países más afectados por el virus y sin campaña de vacunación ni planificación. Continúa sobre la utilización de un plan y acción sistemática y una intención en las regulaciones gubernamentales y en las declaraciones presidenciales, difundiendo el virus convocando a la reactivación económica y a cualquier precio, afirmando además que “la línea de tiempo se compone de tres ejes presentados en orden cronológico, desde marzo de 2020 hasta los primeros 16 días de enero de 2021: 1) actos normativos del Gobierno federal, que incluyen la edición de normas por parte de autoridades y órganos federales y los vetos presidenciales; 2) actos de obstrucción a las respuestas de los Gobiernos estatales y municipales a la pandemia; y 3) propaganda contra la salud pública, definida como el discurso político que moviliza argumentos económicos, ideológicos y morales, además de noticias falsas e información técnica no comprobada científicamente, con el propósito de desacreditar a las autoridades sanitarias, debilitar la adhesión popular a las recomendaciones sanitarias basadas en pruebas científicas y promover el activismo político contra las medidas de salud pública necesarias para contener el avance de la covid-19 agregando más adelante que el análisis muestra “…la mayoría de las muertes serían evitables mediante una estrategia de contención de la enfermedad, lo que constituye una violación sin precedentes del derecho a la vida y del derecho a la salud de los brasileños”. Y esto ha ocurrido “sin que se responsabilice a los gestores implicados, a pesar de que instituciones como el Supremo Tribunal Federal y el Tribunal de Cuentas de la Unión han señalado, innúmeras veces, la disconformidad con el ordenamiento jurídico brasileño de conductas y omisiones conscientes y voluntarias de los gestores federales”. También destacaron “la urgencia de discutir con profundidad que representen crímenes contra la salud pública, crímenes de responsabilidad y crímenes de lesa humanidad durante la pandemia de covid-19 en Brasil”. Agrega el informe que fomentaron las noticias falsas y la guerra del odio articulando el estudio las diferentes medidas oficiales y los discursos del presidente durante la pandemia.

Concluyendo “…en la Corte Penal Internacional, al menos tres comunicaciones relacionan el genocidio y otros crímenes de lesa humanidad con acciones de Bolsonaro y miembros del Gobierno relacionadas con la pandemia utilizando la máquina del Estado para promover destrucción.

El gobierno de Larreta asemeja sus estrategias en muchas acciones respecto al tema. La falta de información, cómo cumplirá el protocolo elaborado por el Consejo Federal de Educación que dicho sea de paso establece que para un regreso seguro deben garantizarse horarios escalonados y prioritarios en el transporte público para estudiantes y docentes, estos últimos estar al frente de una sola burbuja con grupos de estudiantes reducidos para minimizar los riesgos del contagio, ventilación en las aulas, distanciamiento, elementos de higiene y otras precauciones que se suman a las reivindicaciones como el aumento salarial, las horas de trabajo, la falta de computadoras, baños en condiciones, etcetcetc.

Respecto a la esperada vacuna, el boicot es constante, ausencia de turnos y planificación porteña con una oposición que busca bloquear la estrategia oficial en la lucha contra el virus y el uso político a través de la campaña antivacunas o desprestigio del laboratorio Gamaleya y la vacuna Sputnik V entre otras.

La ecología de los saberes está comenzando a surgir en su existencia plural en modos de organización novedosas a pesar de los límites relacionados a las presencias de cuerpos sin pantalla o la comprensión y acción de cada uno de los saberes y experiencias, comienzan a dar luz a ese algo que nombraba el poema del comienzo.

 La lucha por un mundo habitable es indispensable, como lo demuestran las intervenciones de la audiencia pública contra el proyecto mafioso de la venta de una parte del predio para la construcción de viviendas lujosas y el desarrollo de un parque de 13 hectáreas, un hotel, solo para un sector del porteñaje. Fueron2002 expositores contra el proyecto sobre un total de 2057vecinos, esto es el 97% contra el plan racista en Costa Salguero.

La artesanía de las prácticas en todas las acciones que vamos construyendo haciendo política, recompone lazos sociales lentamente a través de expresiones en diferentes ámbitos y nos posiciona contra esta gestión porteña, gestión que prioriza la desigualdad social consolidando el desempleo y la precariedad.

¿Cómo se ha llegado a tanta injusticia? ¿estamos naturalizando el racismo? ¿la desigualdad? ¿Cómo imaginamos la solidaridad? cómo ejercerla en este terreno? ¿Como reposicionarnos ante relaciones de superioridad e inferioridad establecidas a través de la dominación?

Sigo soñando que otro mundo tiene que ser posible.