Las Malvinas, el rio Paraná y siempre la soberanía en segundo plano

Por Alessandra Minnicelli.

Estos días de conmemoración de la “ gesta “ de Malvinas , me tomé la licencia de recrear momentos extremos vividos por los pobladores de Rio Gallegos durante la Guerra , compartí en mi programa 40´ un especial con el  testimonio de mi hermana –docente de nivel inicial y de música – conteniendo a sus alumnos debajo de los pupitres ante un “simulacro” que no fue , un casi ataque certero a nuestra ciudad durante la guerra , mientras el resto del país  lo vivía como una disputa deportiva ,como un partido de futbol , continuidad del Mundial 78´ [1]

“Si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla”. habían sido las palabras desafiantes del Gral. Galtieri después de la ocupación argentina de las Islas Malvinas ante la concentración popular del 2 de abril de 1982 en Plaza de Mayo.

Las palabras y los hechos posteriores de resignación de soberanía, quedan registradas en nuestra memoria. Imposible no asociarlas tiempo después a las del presidente Mauricio Macri cuando en su debut en la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre de 2016 se hizo mención al conflicto por las Islas Malvinas, y dijo que “el diálogo y la solución pacífica de controversias es la piedra basal de la Argentina democrática, por eso reitero nuestro llamado al diálogo con el Reino Unido para solucionar amigablemente la disputa de soberanía que tenemos por las islas Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur. Hemos dado muestras de interés en avanzar en nuestra relación bilateral, que debe ser mutuamente beneficiosa” (así transcribía el diario La Nación, 20/09/16).

En ese marco permitir que los recursos del Atlántico Sur (pesca y petróleo) sean compartidos, o que sean explotados por Gran Bretaña con el visto bueno argentino, en lugares donde nuestro país no puede ingresar, no es iniciar un diálogo por la soberanía.

Permitir la explotación comercial de los recursos del Atlántico sudoccidental que les permite llevar adelante libremente todo tipo de contrato con empresas de los más diversos lugares del mundo, no es iniciar un dialogo por la soberanía.

Tampoco lo es no tener una política exterior coherente que tenga claro cuáles son los intereses vitales de nuestra nación para defender nuestro derecho soberano sobre las Islas del Atlántico Sur y si no revisamos esas posiciones va a continuar la dominación británica.

La misma dominación que luego de la Vuelta de Obligado y sin tensión hoy pone en crisis nuestra soberanía sobre el Rio Paraná a partir del innecesario Decreto 949/20

Sin planificación, sin desarrollo económico propio, independiente; sin política de Estado sobre las Islas del Atlántico Sur y sobre nuestros espacios marítimos; será difícil sostener ningún reclamo soberano.


[1] Puede verse el programa en el Facebook de Canal 22 web .