Las locas seguimos de pie

Por Taty Almeida.

Hemos cumplido el 30 de abril 43 años las madres. Sí, hace 43 años que nacimos… nacimos porque fuimos paridas por nuestros hijos. Ojalá, dios mío no existiéramos, ni madres, ni abuelas, ni hijos ni nietos recuperados, porque querría decir que acá no quedaron 30 mil agujeros. Pero, lamentablemente, quedaron.

Así es.

Así que este 30 de abril, muy particular, porque pasa como nos ocurrió el 24 de marzo, que, por este virus, por esto que nos está azotando, al mundo y nosotros lamentablemente no escapamos, como dice nuestro querido Sr. Presidente: si vos te cuidas, cuidas al otro. Razón por la cual, como ocurrió el 24 de Marzo, pero se dieron cuenta que no pasó desapercibido, lo mismo ha ocurrido este 30 de abril, que lamentablemente no hemos podido ir a la ni hacer ningún tipo de reunión. Pero, habrán visto la cantidad de videos, de cosas maravillosas, como todas, todos y todes nos han mimado y han recordado ese 30 de abril, donde por primera vez un grupo, 14 mujeres, fueron a la plaza de mayo del año 1977, al año siguiente del golpe cívico, militar, clerical (soy católica, pero al que le caiga el sayo a quien le caiga).

Eran 14 mujeres. La fundadora de Madres Azucena Villaflor de De Vincenti, ella buscaba a su hijo, detenido desaparecido hasta el día de hoy. Así que ella fue la que dijo palabras tan sabias, de tanta actualidad. Porque Azucena dijo: “Por separado no vamos a lograr nada, tenemos que juntarnos”, ¿les suena? Lo que hemos dicho tanto ¿no?

Y así fue. Fueron 14 mujeres.

Pero resulta que había estado de sitio, entonces, más de tres personas no podían estar juntas y eran 14. Así fue que la misma policía empezó a decirles: “caminen, caminen de a dos”. Y así fue, que, sin pensarlo, surge la primera ronda de los jueves, que no fue alrededor de la pirámide sino al monumento a Belgrano que está frente justo a la casa de gobierno y ahí nace, nacemos, la agrupación de Madres de Plaza de Mayo.  Con el tiempo esas “catorce” fue aumentando y aumentando porque cada vez había más y más detenidos desaparecidos.

Fue una lucha larga. Nosotros, ese dolor, esa rabia e impotencia la transformamos en amor a nuestros hijos y lucha pacífica, pero lucha, pero que, hasta el día de hoy, que quedamos tan pocas… hasta el día de hoy seguimos firmes. Porque a pesar de los bastones y las sillas de ruedas: Las locas seguimos de pie. Y vamos a seguir estando, porque bueno, gracias a Dios pasaron esos cuatro años tremendos del macrismo que insultó, dudó que fueran 30 mil, aunque hubiera sido uno solo, la lucha hubiera sido igual, uno de los primeros discursos de Macri, ¡RECORDEMOS! Dijo: “Se les termina el curro a los organismos de Derechos Humanos! ¿Quién habló de curros? ¡CARADURA!

Creyó que la memoria la iba a borrar, pero de ninguna manera. Nunca se imaginó de la resistencia con que se iba a encontrar. Y, cada vez, resistimos más y más, y así fue. Llegamos a las urnas y le dijimos: “Chau Gato… Chau Macri” y llegamos al gobierno popular. Al gobierno de Alberto y de Cristina. Al gobierno de los Fernández.

Nos parecía mentira ir a la Casa Rosada, que los pañuelos volvían a la Casa Rosada. Realmente fue una cosa de no creer.

Que tremendo lo que le ha tocado a Alberto y a Cristina. Porque no solamente recibió una tierra arrasada, como dijo Tristán Bauer, sino que ahora arriba tiene el este virus y además el dengue. ¡TERRIBLE!

Como les decía, a 34 años hemos recordado, como siempre y más que nunca a nuestros hijos. Y a tantas madres que ya no están (físicamente) pero siguen estando. La fundadora, Azucena junto con Esther Careaga y Mary Ponce, 3 madre que ese “Judas” traidor de Astíz las hizo desaparecer, las torturaron y las tiraron vivas al mar.

Dios mío, también se metieron con las madres.

Con el tiempo muchas madres “se han ido de viaje”. Fíjense que de las 14 madres las únicas que quedan con vida son Haydée Gastelú de García Buelas, que es la presidenta de Madres Línea Fundadora, y Mirta Acuña de Baravalle, que además de Madre también es Abuela porque busca a su nieto o nieta.

Quedamos muy pocas, pocas madres, pocas abuelas. Pero estamos tranquilas porque tenemos una juventud maravillosa, algunos no tan jóvenes porque nosotras, yo ahora voy a cumplir 90 años y soy de las más jóvenes, se imaginan ¿no? Todas con 90, 94, 95… para nosotros todos son jóvenes. Estamos tranquilas porque toda esa posta se la hemos pasado, se la estamos pasando y como la reciben y de qué manera: permanentemente haciendo memoria. Como ustedes con este portal. Ustedes también hacen memoria. Así que, simplemente, les quería contar que hemos pasado este 30 de abril y agradecerles, no solamente en nombre de las madres, especialmente en nombre de nuestros hijos.

Muchas gracias, porque ustedes, con este portal, hacen memoria, una de las patas de nuestra lucha: Memoria, Verdad, Justicia. Legal, nunca justicia por manos propias.

Muchas Gracias.