La verdad es tuya chabón

Por Víctor Hortel.

A diario nos pasa que en oportunidad de debatir o intercambiar ideas, nos abruma la “necesidad de resultar ganadores” y muchas veces -ofuscados-, planteamos nuestros argumentos con el fin de tener “razón”; luego, asimilamos “razón” con “verdad” y nos autodenominamos ganadores.

Así, cometemos un grave error, el entender que “nuestra razón”, se asimila a “la verdad”, cuando en “realidad” debió asimilarse a “nuestra verdad”.

Entender que existe “nuestra verdad”, implica comprender que los otros, pueden tener tanto, “sus razones”, como “sus verdades”, lo que no determina cuál de las verdades, si la nuestra o la de ellos, es “la verdad” aceptada o a la que adhieran una mayoría de personas.

Por ello, en mi humilde opinión, Néstor, se refería a eso de “nuestra verdad relativa”, entendiendo que no existían las verdades absolutas y por ende nadie podía ser dueño de ella. Decía Néstor: les pedimos que entre todos, en el marco de la verdad relativa, tengamos la posibilidad de encontrar las verdades superadoras que nos puedan contener”.[1]

Sin entrar en una profundidad filosófica, ajena a un artículo de estas características, recorreré algunos conceptos que me permitan desarrollar la idea que quiero expresar.

Se comprende que el concepto de verdad es uno de los grandes problemas filosóficos[2] que siguen dando que hablar, el arma principal de las religiones, y una pieza clave en cualquier discurso político.

Resulta interesante entonces comprender qué entendemos por verdad.

En el origen de la palabra verdad podemos encontrar varios significados si analizamos la etimología de la palabra en las tres lenguas de las culturas que mayor influencia han ejercido en nuestra cultura occidental.

  • El griego utiliza la palabra aletheia, ἀλήθεια, que significa «lo que no está oculto» por lo que podría entenderse como «descubrimiento». La falsedad, el pseudos, es su contrario, el «encubrimiento». Así que la verdad en griego significa descubrir cosas, develar lo que son.
  • El latín utiliza el término veritaque se refiere concretamente a la «exactitud y el rigor en el decir». Verum es «lo exacto y completo». Veritas hace referencia directa al decir, matiz que recoge la palabra castellana «veracidad», que se opone a «mentira» o «engaño».
  • En hebreo la palabra emuná expresa la verdad en el sentido de confianza de que se cumpla algo que esperamos, designa aquello que es firme, digno de confianza, estable, fiel, un hecho veraz o establecido.

Se trata de tres sentidos diferentes (descubrimiento, exactitud y confianza) que están presentes y constituyen el origen del término verdad consolidado por la tradición europea.

En el libro gamma de Metafísica[3], en medio de una discusión acerca del Principio de Tercio Excluso, encontramos la clásica definición de la verdad conocida como el «dictum» aristotélico. En efecto, allí se afirma que «verdadero es decir que lo que es, es, y que lo que no es, no es»[4]. No obstante, si nos remontamos a los diálogos platónicos nos damos cuenta que, más allá de representar plenamente un dictum de Aristóteles[5], éste constituye una idea bastante griega. Así, Eutidemo–en el diálogo homónimo– asevera frente a Ctesipo que «el que dice lo que es y las cosas que son, dice la verdad»[6]. Señalamientos similares los hallamos en el Crátilo[7] y en el Sofista[8].

La célebre definición aristotélica, representa el pilar de toda la teoría de la verdad por correspondencia[9]; que resulta ser la teoría más extendida y enseña que debe haber precisamente una correspondencia entre la idea y la realidad; lo que supone un acceso a lo real, objetivo y universal..

No obstante ello, no existe una única definición sobre la verdad, sino por el contrario, hay muchas formas de entenderla, y esas formas, por lo general, son muy distintas entre sí.

Puede ocurrir también, que la noción de verdad no siempre resulte utilizada del mismo modo.

Es conocido que el General Perón solía expresarse diciendo que “la única verdad es la realidad”. De origen aristotélico, la frase también fue expresada por el filósofo prusiano, considerado por muchos como el pensador más influyente de la era moderna, Immanuel Kant.

Ahora, mientras en Aristóteles es fundamental la noción de “objetivo”, Kant plantea otra forma de entender la subjetividad, tomando a la “experiencia” como referencia, sostiene que lo “objetivo” tiene que ver con la “intersubjetividad”, es decir, las formas comunes en que las personas coinciden para conformar la realidad.

Es de destacar que entre Aristóteles y Kant[10], encontramos a Descartes[11], que al dudar de todo (también de Dios) establece una nueva verdad, la del pensamiento, la de la subjetividad, la del hombre[12].

Algo es «subjetivo» cuando es relativo al modo de pensar o de sentir del sujeto, y no al objeto en sí mismo, por lo que cada persona puede tener su propia verdad, negando por tanto la posibilidad de verdades absolutas, es decir, universales o válidas para todos y eternas, válidas para siempre. El subjetivismo es la doctrina filosófica que defiende el carácter subjetivo de las verdades.

El subjetivismo[13] conduce al relativismo, que es la teoría filosófica que niega el carácter absoluto del conocimiento, al hacerlo depende del sujeto que conoce, de las circunstancias espacio-temporales en que se produce el conocimiento. La verdad de un enunciado se establece en relación (relativo a) un sujeto. En general, los relativistas defienden que la verdad depende de la cultura, costumbres, creencias dominantes en un momento y lugar determinados.

Escepticismo[14] y relativismo[15] son dos posicionamientos filosóficos muy ligados entre sí. Así, el escéptico tiende a no emitir afirmaciones definitivas, limitándose a emitir opiniones propias sobre las cosas. Los relativistas mantienen que las cosas son verdaderas o falsas en relación a las circunstancias. Por ello, lo que para unos es verdadero para otros puede ser falso en otro lugar o en otro tiempo.

Vinculada a la subjetividad, otra forma de entender la verdad, es la teoría de la verdad por coherencia, que podría explicarse como la relación lógica y consecuente de las ideas.

Se aparta de la relación idea-realidad y se enfoca en la relación interna entre los enunciados.

La teoría de la verdad pragmática, se asocia a “la utilidad”, vinculando lo verdadero a lo útil, afirmando que es verdadero aquello que es útil.[16]

Así, aquello que hace una diferencia y genera consecuencias para nuestras vidas es verdad. Si sirve es verdadero.

Como en Kant y la teoría de la verdad por coherencia, en tanto construcción subjetiva, en la teoría de la verdad pragmática, la verdad ya no tiene que ver con las cosas, sino con los sujetos.

¿No era Néstor cultor de una “verdad relativa” que lo caracterizaba como de un “pragmatismo equilibrador”?[17]

Nietzsche[18], cultor de la hermenéutica –en tanto arte de la interpretación, afirma que: “ya no existen hechos, solo interpretaciones”. Donde nuestra interpretación es sobre un sentido que ya no viene dado.

Feinmann, el bueno claro está, explica que “si hay hechos. Solo que la verdad se establece por medio de la interpretación de los hechos. Solo que sin hechos, no hay interpretaciones”.[19]

Nietzsche es el punto de partida de Foucault[20], quien establece la verdad como lucha de interpretaciones, afirmando en “Poder y Verdad” que se lucha por la verdad, porque la verdad es la que establece el poder”.

Considera Foucault que, de todas las interpretaciones de los hechos, van a triunfar aquellas que puedan acumular más poder.

Por su parte Vattimo[21], refiriéndose a estos tiempos de imagen y virtualidad, a la que califica como “época de interpretaciones”[22], afirma que, al interpretar un hecho, esa interpretación resignifica nuestra subjetividad.

Nietzsche, para quien la verdad era una ilusión, graficaba que la verdad era un ejército de metáforas en permanente combate. Luego, si todo es interpretación nadie tiene la verdad, o todos la tienen.

En este punto, me pregunto, en el Peronismo ¿quién tiene la verdad?, ¿los ortodoxos?, ¿los nacionales y populares?, ¿los de tonalidad socialdemócrata?, ¿los revolucionarios?

Para intentar algo parecido a una respuesta, en primer lugar, recuerdo que el General Perón afirmaba que “el Peronismo es un movimiento ni sectario ni excluyente”.

Explica Feinmann, que “un movimiento no es un partido. Un movimiento es una totalidad[23]”.

Continua Feinmann, “la idea de movimiento es tanto totalidad permite la ausencia de la exclusión. Una totalidad no excluye nada, incluye todo. Al entrar en la totalidad, lo que se incluye no pierde el sentido que tenía en tanto particularidad, pero ahora lo tiene como particularidad dentro de una totalidad que la re-define constantemente. Cada una de las particularidades se relaciona con las otras por mediación de la totalidad. Y la totalidad, que totaliza a todas, es siempre más que la mera suma de particularidades”.

Ahora, aun sabiendo que al desarrollar el concepto de movimiento, la “particularidad” se refiere un partido en un régimen republicano democrático de particularidades[24]; me permito pensar a las distintas expresiones del peronismo [ortodoxos, revolucionario, nacional y popular, de tonalidad socialdemócrata u cualquier otro] como una “particularidad”, entonces me pregunto, desde que verdad una “particularidad” podría negar, censurar o excluir la verdad de otra “particularidad”.

Vuelvo a Perón, el General dice: “El Movimiento Peronista jamás ha sido ni excluyente ni sectario. Nuestro Movimiento, por ser de una tercera posición, es un movimiento de gran amplitud, ese es el peronismo[25].

Prosigue el General: “Dentro de la acción política que se desarrolla todos los días, vemos mucha gente que proviene de otros sectores políticos, que pueden ser del comunismo o pueden ser del conservadorismo. Porque de todo hay en la huerta del señor. Por aquí han pasado las más diversas tendencias, yo a todos les digo exactamente lo mismo: vean señores, cuando nosotros formamos el Justicialismo vinieron hombres conservadores como el doctor Remorino y fue un gran peronista, un buen servidor y un gran peronista. Del otro lado vinieron sectores socialistas, como Bramuglia, como Borlenghi, como, en fin, un montón. Y también del comunismo y todos esos hombres han demostrado a lo largo de estos años que han sido buenos peronistas”.[26]

Perón concluye con una frase que me permite vincular su pensamiento con el tema de la “verdad”; dice Perón: “El Movimiento Justicialista, para ser realmente justicialista, debe admitir que todos los hombres pueden ser buenos, y que todos pueden tener razón, e incorporarse a servir al Movimiento”.

El “todos pueden tener razón” de Perón, parece remitirnos al pensamiento de Nietzsche, o al menos a las teorías que rechazan a la verdad como categoría absoluta.

Continúo con Feinmann, quien explica que “cuando una particularidad quiere totalizar, se propone hegemonizar a las otras, dominarlas. Imponerles su propia concepción como concepción totalizadora del Movimiento. Sale del juego de las partes entre sí y de las partes con el todo; la parte quiere ser el todo”[27].

Vuelvo a preguntarme: ¿desde que verdad una “particularidad” podría negar, censurar o excluir la verdad de otra “particularidad”?

¿Qué particularidad tiene la verdad?; en que particularidad está la verdad? ¿Qué es la verdad?

Aquí doy un salto. Lo grandioso del Peronismo, puede expresarse en que todas las “particularidades” que lo integran –aún en sus disidencias- pretenden honrar las 20 Verdades Peronistas, tan imposible de entender por los liberales, gorilas o antiperonistas.

El conflicto con la derecha, es que mientras el Peronismo –en su generalidad- busca soluciones entre todas las verdades posibles, la derecha –en su generalidad- trabaja con la mentira, toda vez que le resulta difícil transparentar sus intereses y objetivos; ello pues en general, dichos intereses y objetivos tienden a obtener beneficios y privilegios para un sector reducido de la sociedad.

Luego, la derecha cuando llega al poder, configura lo que denomina un “Estado de Malestar, o Gendarme o de Exclusión”, caracterizados por políticas económicas neoliberales –en la actualidad en contextos de capitalismo financiero- que tienden a excluir, de la distribución de la riqueza, a grandes sectores de la población; o del Pueblo como decimos los Peronistas.

Por lo explicado, es que resultan posibles los diálogos y acuerdos entre las diversas expresiones peronistas y tan complejo –aunque no imposible- el dialogo con las expresiones de la derecha que nunca entendieron ni aceptaron nuestras 20 verdades.

Para quienes son antiperonistas, gorilas y etc., intento una breve explicación de por qué no piensan o sienten como nosotros:

  • Como vas a sentir lo que es la democracia, si nunca defendiste los intereses del Pueblo.
  • Como vas a entender lo que es popular, si como capitalista solo te interesó explotar al proletariado.
  • Como vas a sentir lo que es el Movimiento, si estas paralizado atrás del Imperio de turno.
  • Como vas a saber lo que es el trabajo, si siempre estas sacando ventaja del esfuerzo del más vulnerable.
  • Como vas a expresar lo que es un derecho, si siempre te impusiste como deber lograr la flexibilización laboral a toda costa.
  • Como vas a sentir lo que es un compañero, si fuiste siempre un traidor a todo.
  • Como vas a saber lo que es la humildad, si siempre ostentaste tu soberbia gorila.
  • Como vas a tener a la Patria primero, si para vos el otro siempre fue un enemigo.
  • Como vas sentir la política, si para vos, la felicidad de tus hijos es a costa de la Patria y la grandeza nacional.
  • Como vas a sentir la justicia social, si todo el tiempo odias y bastardeas la justicia.
  • Como vas a lograr la unidad nacional, si en la lucha, el odio y la fractura está tu ganancia.
  • Como vas a sentir el futuro de los niños, si nunca te importó respetar la dignidad de sus padres.
  • Como vas a sentir al Peronismo, si tu única doctrina es la explotación del otro.
  • Como vas a sentir la filosofía justicialista, si nunca fuiste capaz de ver el dolor en los ojos de tus hermanos.
  • Como vas a sentir el Justicialismo, si nunca entendiste de que se trataban los derechos humanos.
  • Como vas a sentir el Justicialismo, si tu norte es exclusivamente tu bienestar personal.
  • Como vas a entender el concepto de justicia social, si nunca respetaste la dignidad de nadie.
  • Como vas a anhelar nuestra Argentina, justa, libre y soberana; si siempre fuiste un mercenario del capitalismo financiero.
  • Como vas a bancar un gobierno peronista, si tu ideal de pueblo es un pueblo esclavo.
  • Como vas a querer un pueblo libre, si para vos el pueblo es lo peor que hay.

Concluyo coincidiendo con Sztajnszrajber, en el sentido de afirmar que la clave de toda verdad, se encuentra en el diálogo –franco y sincero- con el otro; la diferencia que plantea el que no piensa como yo.

Y parafraseando al General, más allá de nuestras lógicas y bienvenidas diferencias, matices o tonalidades, SOMOS LO QUE LAS VEINTE VERDADES PERONISTAS DICEN.

 

[1] https://www.casarosada.gob.ar/informacion/archivo/24482-blank-53593523
[2] Feinmann, José Pablo. “Filosofía política del poder mediático”. Ed. Planeta.Bs.A. 2013. Pág. 586.
[3] https://historicodigital.com/download/Aristoteles%20metafisica.pdf
[4] CF. Metafisica.V.7. 101 1b 25-27
[5] http://www.filosofia.org/ave/001/a239.htm
[6] Cf. Eutidemo. 284ª.
[7] Cf. Crátilo. 385b.
[8] Cr. Sofista. 240d-240e.
[9]Cf. Nicolás, J. – Frápolli, M., «Teorías actuales de la verdad», en Diálogo Filosófico, 38 (1997), Madrid.
[10] https://es.wikipedia.org/wiki/Immanuel_Kant
[11] https://es.wikipedia.org/wiki/Ren%C3%A9_Descartes
[12] Feinmann, José Pablo. “Filosofía política del poder mediático”. Ed. Planeta.Bs.A. 2013. Pág. 586/587.
[13] https://definicion.de/subjetivismo/
[14] https://www.filco.es/escepticismo-verdad-no-existe/
[15] https://definicion.de/relativismo/
[16] El significado de un concepto o de un enunciado se ve en la práctica. De acuerdo con este principio, y más bien debido a una formulación de William James (1842-1910), se define la verdad como propiedad de toda proposición o enunciado –James habla más bien de «creencias»– que en la práctica funciona, resulta o tiene consecuencias útiles. Esta utilidad no debe entenderse en un sentido meramente tecnológico o práctico de alcance inmediato, sino en un sentido mucho más amplio.
Para Charles S. Peirce (1839-1914) un enunciado es verdadero si y sólo si es aceptado por todo aquel que tiene suficiente información sobre lo que afirma. Para James, una creencia es verdadera si se muestra útil para quien la cree. Peirce es, en esto, fenomenista –con el fenomenismo de Kant, dice, no el de Hume–; James, instrumentalista.
[17] Cuadernos de Militancia. Discursos del Presidente Néstor Kirchner 2003-2007 (Primera Parte).
[18] http://textosfil.blogspot.com/2011/09/friedrich-nietzsche-sobre-verdad-y.html
[19] Feinmann, José Pablo. “Filosofía política del poder mediático”. Ed. Planeta.Bs.A. 2013. Pág. 587.
[20] Foucault, Michel. “Un diálogo sobre el poder –alianzas materiales. Alianza Editorial Madrid. Sexta reimpresión. 1997.
[21] https://es.wikipedia.org/wiki/Gianni_Vattimo
[22] http://serbal.pntic.mec.es/~cmunoz11/galvez54.pdf
[23] Feinmann, José Pablo. “Peronismo –filosofia política de una persistencia argentina-“. Ed Planeta. T.1. pag.609. Bs.As. 2010.
[24] Feinmann, José Pablo. “Peronismo –filosofia política de una persistencia argentina-“. Ed Planeta. T.1. pag.609. Bs.As. 2010.
[25] Citado por Feinmann, José Pablo. “Peronismo –filosofia política de una persistencia argentina-“. Ed Planeta. T.1. pag.610. Bs.As. 2010.
[26] Feinmann, José Pablo. “Peronismo –filosofia política de una persistencia argentina-“. Ed Planeta. T.1. pag.611. Bs.As. 2010.
[27] Feinmann, José Pablo. “Peronismo –filosofia política de una persistencia argentina-“. Ed Planeta. T.1. pag.611. Bs.As. 2010.