La restauración neoliberal

Por Oscar Rodríguez.

La restauración neoliberal librada en latino América avanza a pasos agigantados. Al mejor estilo del plan cóndor, los EEUU ven una posibilidad cierta de volver a tomar el control perdido durante la era de oro de gobiernos progresistas en la región. Chávez en Venezuela, Lula en Brasil, Morales en Bolivia, Correa en Ecuador, Mujica en Uruguay, Néstor y Cristina en Argentina.

Esta conjunción de líderes latinoamericanos dio el impulso para la unión de la región y equilibrar las fuerzas de poder.

El neoliberalismo a partir de la imposición de relatos y una combinación de los medios de comunicación, el poder judicial y por qué no las redes sociales logró destituir gobiernos progresistas en Brasil, Bolivia y Argentina, rompiendo la hegemonía que se había logrado en la región.

Después de cuatro años de un gobierno que llevó adelante un saqueo en Argentina, el pueblo en una reacción épica, a pesar de la arremetida del grupo Clarín, le dio el poder al progresismo.

Desatada la pandemia, en nuestro país se priorizo la salud a lo económico, que dicho sea de paso venía muy mal del Macrismo, nos encontrábamos en un default, con una deuda externa abismal, el mercado interno pulverizado un crecimiento de la indigencia y la pobreza y lo peor sin ministerio de salud.

Una Argentina de rodillas ante el poder económico mundial.

En este contexto, asume el gobierno nacional y popular de les Fernández, el gobierno de todes, dispuesto a poner de pie al país. Tierra arrasada y si algo pudiera faltar aparece la pandemia.

Estamos en una coyuntura excepcional, una crisis económica a nivel mundial y miles de muertos por el azote del COVID 19-

A partir del aislamiento preventivo y obligatorio, nuestro país logró preservar la vida de miles de argentinos, Nos han colocado como ejemplo a nivel mundial. Fuimos uno de los 5 países que preservó el empleo y dispuso recursos extraordinarios para asistir financieramente a ciudadanos a partir del IFE y a empresas y PyMES a partir del ATP.

Llegando el amparo del estado a 9 de cada 10 argentinos.

Mientras tanto los países de Latinoamérica que no pudieron reaccionar a esta avanzada neoliberal, están sufriendo miles de pérdidas de vidas humanas y también una tremenda crisis económica y social.

El éxito de la estrategia llevada adelante en nuestro país trepó la imagen positiva de Alberto Fernández a 90 puntos y un 80% de aceptación.

Estos datos encendieron la alarma en la oposición, siempre dispuesta a generar odio entre la población.

El comienzo fue un triste cacerolazo a favor de TECHINT, después impulsaron una férrea defensa de Vicentin que llevaron a protestas en varias ciudades del país rompiendo todos los protocolos de cuidado del COVID y en contra de las recomendaciones médicas.

Empezó entonces un fogoneo tanto desde las redes sociales, muy bien manejadas por el macrismo, como por los medios hegemónicos de incomunicación, para crear un grupo minúsculo denominado “los anti cuarentena”, el cóctel ideal para las aspiraciones destituyentes de la oposición.

Oposición formada por una derecha retrógrada que quiere volver a poseer los privilegios que le supo dar el macrismo.

En este sentido, recomiendo la lectura de “En Argentina: Golpe de Estado en Marcha” excelente descripción de lo que se viene, desde la pluma de Claudio Posse. Lo encuentran en este portal.

Se empieza a observar entonces cómo los medios masivos de incomunicación comienzan a imponer la agenda para socavar al gobierno.

Ya comenzaron con el desgaste de un gobierno que piensa en el bienestar del pueblo y se planta como puede ante las arremetidas del poder económico.

El ejecutivo comienza a librar varias batallas, lograr el menor número de pérdida de vidas ante el civil 19, otra batalla es contra la oposición destituyente y la otra es contra el resabio del poder judicial del macrismo.

Conscientes de este estado de situación no nos podemos hacer los distraídos y tenemos que alzar la voz. Tenemos que lograr detener esta avanzada.

Si no lo logramos la consecuencia inevitable sería fatal para este país, y es que esta oposición insaciable regresará a la Casa Rosada