La pelota siempre al 10

Por Sebastián Ruiz

Cada vez falta menos para que se habiliten las canchas de fútbol 5 y la semana pasada decidí ponerme a punto para la vuelta. Salí de casa temprano y arranqué para Constitución. No venga con el chiste fácil de que me iban a sacar a correr para choriarme, no.

Fui a Constitución a comprarme una pilchita para salir a correr. Toda persona eternamente alejada del deporte, antes de comenzar cualquier actividad física, va y se compra una ropita porque «ahora que tengo, te salgo a correr todos los días te salgo«.

Es como una feria metida dentro de un complejo. Buen ojo hay que tener, por ahí te comprás una mala remera y después de lavarla no te pasa por el cuello. Yo sé de esto, curtí el mambo en la salada. Al primer tacto de la tela ya te sé qué onda, si juega o no.

Di un par de vueltas, pasé 14 veces por el mismo puesto, hasta que me rescaté que estaba girando en círculos. La gente me miraba raro así que disparé: «¿Cuánto está esa del Barsa?«. Se apersonó el vendedor que salió de entre dos bolsones de ropa: «600 la del Barsa, también tenés del Borussia, París Saint-Germain, del Aleti«. Me confundió, yo la verdad es que no sé mucho de fútbol internacional. Tengo algunos recuerdos de cuando jugaba al PES 2006, para mí Ronaldinho sigue jugando en Barcelona.

«Dame esa negra del Barsa«, corta, para salir. Pum pam, transacción. «Gracias capo», «de nada capo», no sé quién dijo qué, pero me fui.

Llegué a casa, la miré y era la 10 de Messi. Bueno, algo en común tenemos: soy zurdo. Digo, zurdo de que le pateo con la izquierda, no que me cabe votar como la derecha. Igual ahí también hay una relación, porque yo «la llevo» con la zurda pero «le pego» con la derecha. La cuestión es que lo hago relativamente mal con las dos.

Así y todo, he metido goles memorables.

Cancha de 5, justo frente a mi casa. Arreglamos para jugar un sábado al mediodía. El viernes terminó tarde y fui muy roto al encuentro. Veía todo en cámara lenta y borroso. De espalda al arco, me llega la pelota y un defensor me quiere primerear pero lo saco con el cuerpo y giro al mismo tiempo, me sale el otro defensor y engancho tan bien con la zurda que sigue de largo. Sale al piso el arquero de manera violenta y se la pico con la derecha. De manera sutil, la pelota pica 2 veces antes de entrar al arco.Al menos eso es lo que recuerdo. Luego salí de la cancha a respirar porque casi muero en ese momento.

Juego mal, pero cada tanto me mando alguna por si justo hay un cazatalento buscando un enganche hábil con las dos piernas, con magia y pegada a lo Ronaldo el brasilero pero frío y de buen toque como Riquelme.