La Patria Grande resiste

Por Mariela Montiel.

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El finde semana pasado ha tenido sabor a épocas donde el General desde Madrid escribía “La hora de los pueblos”, en nuestro país el peronismo militante y todos los ciudadanos que reconocen las políticas soberanas del Kirchnerismo, han salido a las calles sin convocatoria alguna. Cómo aquel 17 de octubre, cuando los trabajadores por convicción y en defensa de los derechos conquistados de la mano de Juan Domingo Perón, cruzaban el Puente Alsina, Pueyrredón y llegaban a tierras gorilas para entrar en LA Historia argentina. Scalabrini tenía razón, era el subsuelo de la Patria sublevado.

En el Día de la Lealtad nos hemos reencontrado con la mística peronista, bailamos, cantamos con orgullo, con identidad, con conciencia de pertenecer al colectivo más grande de Sudamérica (otros lo hacen desde el odio y en rechazo a grandes líderes, porque no tienen nada bueno para reivindicar) y coincidimos en que es hora de empezar a gobernar. La patriada no quiere más liberalismo, no se come más el verso de “ingresar al mundo de la mano del FMI”, tampoco la fantochada del “dialoguismo” saborizado con peronismo, nunca se han modificado las estructuras liberales de nuestro país desde la tibieza. La clase alta de América Latina no tiene como fin las igualdades colectivas. Ellos creen que la igualdad será consecuencia de la libertad y esto es una gran falacia. Tanto como la teoría del derrame. La libertad liberal perseguida por la burguesía desde la Revolución Francesa lo único que provocó es la desigualdad económica y cultural que permitió legitimar los proyectos de países semicoloniales. La élite oligárquica cipaya sólo habla con los Ceos internacionales y con quienes les aseguran continuar la política hereditaria de concentración de tierras, inmuebles y dólares a nivel local. Y cuando no alcanza con el diálogo, bombardean plazas populares, fugan dólares para desestabilizar economías y gobiernos o compra diplomáticos para trabajar en la OEA a favor del imperio. Eso es lo que hacen. Hablan de rodillas con los jefes y destruyen cobardemente a los pueblos.

El domingo 18 de octubre, en tierras del Estado plurinacional de Bolivia se ganó una batalla importantísima. De acuerdo con los datos de las elecciones presidenciales el MAS obtuvo 3.393.978 votos válidos (55,10%), mientras que Comunidad Ciudadana llegó a 1.775.943 (28.83%). Quedando el binomio Arce- Choquehuanca con gran mayoría en ambas cámaras. Una asistencia del 87% del electorado ha asistido a emitir su voto, una de las más altas de la historia boliviana. Desde el golpe de estado organizado por los imperialistas seriales el pasado 10 de noviembre de 2019, los hermanos de la Patria Grande han padecido encarcelamientos, torturas, persecuciones y proscripciones, pero no los han vencido.

Tengamos claro algo, las oligarquías de nuestro continente son parasitarias. Viven a costa del hambre de los pueblos. Y el chamuyo que utilizan para convencer al electorado siembre es el mismo “Republicanismo” y “entrar al primer mundo” para terminar con la corrupción. Los más incapaces, pueden sumarle “Hambre 0”. Te traigo un par de gráficos estadísticos (CEPAL) que permiten ver causa y efecto para derribar el mito de los liberales antipueblo. Un ABC, pero en este caso, Argentina, Bolivia y Chile. Tres naciones en donde los pueblos exigen actualmente soberanía, integración y democracia popular.

¿Qué interpretamos de los gráficos? Fijate, primero podemos observar cómo decrecía o se sostenía la tasa de desempleo durante los años en que los destinos de cada país estuvieron conducidos por líderes populares integrados a la UNASUR: Néstor Kirchner (2003-2007) y Cristina Fernández (20007-2011 y 2011-2015), Michelle Bachelet (2006-2010 y 2014-2018), y Evo Morales Ayma (ganando 4 elecciones consecutivas desde el 2006), por otro lado esa baja en el desempleo se acompaña con la decisión política de no tomar deuda externa (fijate el otro gráfico). En los tres casos, el desempleo toma una dirección ascendente desde la asunción de los liberales aliados a oligarquías financieras: Macri, Añez y Piñera, acompañados de la nefasta política anti soberana de contraer grandes deudas externas argumentando que el dinero se invertiría en empleo. Política que no se reflejó en ninguno de los tres casos. Por el contrario. Contraer deuda con el FMI y grupos privados se traduce siempre en altas tasas de desempleo. ¿Pero entonces dónde está la guita? Está en paraísos fiscales, en cuentas off shores, listas para subvencionar el próximo avance liberal. ¿Y la deuda? La deuda la paga el pueblo. La libertad y la República para los liberales, históricamente se traduce en crisis económicas, institucionales y alejamiento de los bloques regionales latinoamericanos. Estadísticamente en altas tasas de desempleo y pobreza. Políticamente en entrega indiscriminada de la soberanía monetaria y territorial.

Scalabrini Ortiz decía que, si te hablan de economía y no entendés, es porque te están bolaceando.  No soy economista y para profundizar hay que leer a grandes compañeros y compañeras que se especializan en ello. Sólo intento darles veracidad a mis palabras. Sabiendo esto, será necesario trabajar fuerte en la formación de los ciudadanos de cada país para no caer en las trampas discursivas de los liberales. El pueblo argentino ha demostrado el 11 de agosto del año pasado, que el poder judicial antidemocrático y el monopolio mediático no tienen la capacidad real para “dibujar” el plato de comida y la sonrisa de nuestros pibes; el 18 de octubre pasado el pueblo boliviano ha dado una batalla enorme frente al avance de la derecha; hoy el pueblo chileno a un año de lucha sostenida para frenar el modelo liberal de Piñera, votará el plebiscito en el marco del “Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución “para reformar la Carta Magna sancionada por la dictadura pinochetista. Los pueblos estamos decididos a ser libres, rogamos que las dirigencias acompañen las luchas.

Terminamos con algunas conclusiones:

En los gráficos es posible deducir como se reflejan estadísticamente los avances en la redistribución de la riqueza, en el crecimiento del PBI que se traduce en puestos de trabajo y la decisión de gobiernos populares y soberanos en no caer en las garras del FMI. También será importante recordar, que este bienestar de los países que integraban la UNASUR se encuentra estrechamente vinculado a la necesidad de materias primas del Gigante Asiático. Nada se logra aisladamente, el punto está en estrechar lazos comerciales con economías que permitan el desarrollo local.

A partir del 2008 la crisis bancaria y financiera de EEUU, se trasladó primero a Europa y luego a América Latina. Esto provocó una recesión económica en toda la región y posteriormente el avance del liberalismo imperialista una vez más. Ejemplo de esto es el ascenso de Bolsonaro, la traición de Lenin Moreno, Mauricio Macri, Piñera, De la Calle Pou y Añez. Por lo tanto, queda la duda, si por un lado la economía norteamericana ya se estabilizó como para permitir la caída de sus títeres o realmente en el marco de la guerra comercial con China, gradualmente van perdiendo hegemonía en nuestro continente.

Lo cierto es que nuevamente, los herederos de Néstor, Evo, Correa, Chávez y Fidel han asumido, como ha sucedido a lo largo de la historia con quienes nos precedieron, su rol trascendental en las grandezas nacionales. Una vez más habrá que reconstruir la Patria Grande y el bloque regional junto a Venezuela y México.

A los pueblos de Bolívar y San Martín, no nos han vencido.

En memoria del querido y valioso compañero Néstor Kirchner. Que las palabras de Evo no queden en la puerta del Palacio Quemado

“Algunos países estamos cerca para relanzar la Unasur, que tanta falta nos hace. No es como los tiempos de Lula, Chávez y Néstor, pero no estamos tampoco lejos»

Evo Morales