La intervención ideológica del PS

Por Oscar Rodríguez.

El 2 de noviembre de 2019 el comité ejecutivo nacional decide la intervención del partido socialista de la ciudad autónoma de Bs As.

En 1896 Juan B. Justo sienta las bases del socialismo sobre la defensa de la clase obrera.

El Partido Socialista se impone como el primer partido moderno de la Argentina, colocando en alto la bandera de la justicia social.

Los socialistas imprimirán desde entonces una impronta decisiva sobre la clase obrera, sobre la política y la sociedad argentina, a través de una vasta actividad política, cooperativa, sindical y cultural, que quedará plasmada en la saga fundacional que emprenderá Juan B. Justo desde finales del siglo XIX: el periódico La Vanguardia, en 1894; la Sociedad Obrera de Socorros Mutuos, en 1898; la Sociedad Luz, en 1899, para culminar en 1905 con la Cooperativa El Hogar Obrero.

En 1902 Juan B. Justo decía:

“El socialismo es la lucha en defensa y para la elevación del pueblo trabajador, que, guiado por la ciencia, tiende a realizar una libre e inteligente sociedad humana, basada sobre la propiedad colectiva de los medios de producción”.

La ideología estaba clara, desde esas palabras de 1902, no hay lugar a falsas interpretaciones este nuevo espacio político se constituía en defensa de la clase obrera.

Los vaivenes históricos pusieron en cuestionamiento esta ideología impregnada desde su fundación. Hombres y mujeres, desde el advenimiento del peronismo, sacaron al partido de su eje fundacional. Lo pusieron en la vereda opuesta a la defensa del pueblo trabajador. Comenzando una serie de divisiones.  En 1958 el ala de izquierda se abre y forma el Partido Socialista Argentino con representantes como Alicia Moreau de Justo, Alfredo Palacios y José Luis Romero. Mientras que el sector más conservador y antiperonista forma el Partido Socialista Democrático formando sus filas Juan Antonio Solari, Américo Ghioldi, Nicolás Repetto entre otros.

En el golpe del ¨55 las páginas de la Vanguardia legitimaban la ruptura Institucional.

“Nos encontramos ante una revolución limpia (SIC), sin intervenciones que pudieran herir la sensibilidad nacional, sin espurios contactos con formas del empresismo internacional, sin posibilidad de que nadie, así sea de la misma índole del tirano que huyó, pueda aplicar los desgastados moldes de “vendidos al oro extranjero”, “agentes del imperialismo”, tan usados por el terrorismo totalitario de uno y otro color para infundir pavor a los democráticos. La revolución fue argentina por su largo aliento, por la conciencia que la preparó, por los corazones que la ejecutaron, y por el sentido democrático de su proclama”

Increíble pensar que ese texto salga del seno de un partido que nació con una ideología bien clara. Con esa declaración se daba la espalda a la defensa del pueblo trabajador y se tomaba de la mano a la oligarquía y a los poderes económicos que dieron fin a un gobierno elegido por el pueblo argentino. Se abrazaba el cipayismo que puso en jaque los derechos de la clase obrera. ¿Qué debate ideológico se habrá llevado adelante para tomar semejante decisión?

La historia es cíclica, el PS CABA hoy en pleno S XXI vuelve a tomar de la mano al poder económico, se distancia de su doctrina fundacional y lleva adelante una alianza con la derecha oligarca que forma parte de un gobierno que devasto a la clase trabajadora sacándole cuanto derecho pudo. Sometiéndola a salarios de hambre y deteriorando su calidad de vida.

¿Hacia dónde va el PS?

Esta intervención no solo es una intervención de dirigentes si no que es una intervención ideológica.

Ahora viene el debate profundo y serio que nos debemos los socialistas. Que rumbo se le va a dar a este espacio político, es hora de tomar la bandera que Juan B. Justo enarbolo allá por 1896, ponernos de frente al pueblo y mirándolo a la cara decirle “somos el nuevo partido socialista que viene en defensa de los intereses de la clase trabajadora”.

Debemos juramentarnos nunca más abandonar esas banderas, debemos entender que jamás podemos estar ni siquiera cerca de aquellos personajes abyectos que vienen a destruir al pueblo.

Estamos ante un momento histórico, estamos ante el desafío de la re fundación del partido, estamos ante la posibilidad de hacer un SOCIALISMO grande como Juan B. Justo soñó.