La guerra vista desde el fútbol 

El estallido de la guerra entre Rusia y Ucrania puso en vilo al mundo entero y el deporte no fue la excepción. Múltiples selecciones, organizaciones y jugadores se proclamaron en relación al conflicto bélico, mientras que otros por razones deportivas, están viviendo el periplo en persona.

Los últimos días de tensión entre Rusia y Ucrania con su desenlace, generaron diferentes reacciones en el mundo del deporte. Las federaciones de Polonia, Suecia y República Checa que tendrían que disputar el repechaje a fines de marzo para clasificar a Catar 2022, anunciaron que no jugarán en territorio ruso. 

A raíz del pedido, Gianni Infantino, el presidente de la FIFA, en una conferencia de prensa dijo que “La FIFA condena la violencia, el fútbol no es la prioridad en estos momentos”. En consecuencia, la FIFA decidió que no dejará participar a los clubes rusos de torneos internacionales y le quitó la posibilidad de disputar el Mundial de Catar a su Selección de fútbol. Un hecho sin precedentes y un sin sentido que perjudica a los deportistas.

Además, la UEFA ya cambió la sede para la final de la Champions League, que debía ser en San Petersburgo, Rusia, finalmente se disputará en el estadio Stade de France de Saint-Denis, Francia. Además, Ucrania suspendió preventivamente su liga local por 30 días y algunos equipos están brindando asistencia a sus jugadores y a sus familias, para mantenerse seguros o para salir del país. 

Los futbolistas argentinos radicados en Ucrania vivieron la odisea en carne propia. Desde el estallido de la guerra, Francisco Di Franco, ex Boca Juniors, que milita en el Dnipro; Claudio Spinelli, ex Gimnasia y Esgrima La Plata, que juega en Oleksandria; y Fabricio Alvarenga, ex Vélez, jugador del Rukh Lviv, debieron refugiarse junto a su familia y luego de una semana lograron salir del país. Alvarenga y Spinelli, junto a sus familias, llegaron a Polonia, mientras que Di Franco se refugió en Rumania.

Las repercusiones por la invasión de Rusia a Ucrania siguen aumentando y las medidas de los clubes, ligas federaciones y asociaciones están siendo tajantes. Incluso, federaciones históricamente “apolíticas”, que han preferido el silencio en situaciones bélicas similares, hoy se visten de reyes de la moral. Hoy los deportistas rusos y rusas están pagando por decisiones gubernamentales sobre las que no deciden, ni decidirán.