La democracia liberal (de 9298 personas) en contra del Pueblo

Por Mariela Montiel.

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Esta semana nos hemos deleitado con los debates, cuestionamientos y las argumentaciones de diputados y diputadas sobre dos temas que están estrechamente vinculados. Uno es la presentación del presupuesto 2021 y la otra es sobre el Aporte Solidario y extraordinario de las grandes fortunas. Dos temas económicos y financieros que han dejado en bolas a los políticos y empresarios que construyen cada día un mundo más injusto.

Muchas de las cosas que vamos a desarrollar, ya las hemos tratado en artículos anteriores, pero aportan a comprender la lógica de dominación que puso en marcha el liberalismo desde la caída de la URSS y su correspondiente modelo de democracia liberal. Aquí van algunos lamentables ejemplos.

En ambos debates se observó una hipocresía política nivel Macri. El discurso liberal y progre ha quedado más en evidencia que el diputado Ameri y nos confirmó que no existe un peronismo y un antiperonismo, por el contrario, lo que hay es un grupo que desea el desarrollo económico y una mínima redistribución de las riquezas y otro que es profundamente antinacional. Hernández Arregui, tenía razón. El problema no es Perón, sino el pueblo.

En la comisión por el impuesto a las grandes fortunas presentaron los siguientes datos que surgen de la investigación llevada adelante por la AFIP.

El impuesto que pide el aporte solidario y por única vez (ya ha sido un problemita que esta gente entienda el significado de “solidaridad”, solo las escuche en boca de compañeros del Frente de Todos) alcanza a 9298 personas. Aclaremos que solo se aplica sobre muebles e inmuebles declarados por personas jurídicas, al momento de sancionada la ley, no se aplica a empresas. Y repetimos, declarados, sabemos que este tipo de especie de homo sapiens, en realidad piensan con el bolsillo y prefieren gastar dinero en financiar golpes de estado, poner guita en campañas gorilas, antes que invertir en el país o aportar por única vez un vuelto para la barriada.

El aporte de estos millonarios impondrá alícuotas progresivas que van del 2% al 3,5% conforme la magnitud del patrimonio. Cuando se trata de bienes en el exterior, la alícuota base será del 3%, salvo que la persona decida repatriar, en un plazo de 60 días, al menos el 30% de sus activos financieros. Claro está, que muchos de estas 9298 personas son parte y cómplice de los casi 86 mil millones de dólares fugados en los últimos cuatros años de Cambiemos.

Estas 9298 personas poseen tanta guita que se espera recaudar unos $307.000 millones, lo que representa el 1.1% del PBI, para que te des una idea, es la misma guita que destinó Cambiemos a la educación en el 2019. ¡A ver si entra en nuestra cabeza de trabajadores! mientras nosotros hacemos cuentas para ver si compramos queso para la polenta o no, el 0,02% de la población argentina aporta por única vez tremenda suma de dinero.

Pero, por si aún te quedan dudas de lo injusto que es este capitalismo global manejado por esta gente, solo 253 personas representan el 50% de los $307.000 millones.

Con estos números veamos lo que decían 2 diputados para defender a estas 9298 personas (y en contra de 43 mil argentinos)

El diputado Luis Pastori, de la UCR dice que esta ley “atenta contra la buena fe del estado, afectará al crecimiento de la economía, la inversión”, “es totalmente injusto e inconstitucional” y sugiere que el Estado vaya por los que tienen guita en paraísos fiscales.  Veamos, ante esta última sugerencia de perseguir a los que tienen cuestas Off Shores estaría bueno que apoyen la denuncia que hizo la ex presidenta Cristina Fernández en la Cumbre del G 20 del año 2010 donde deja en evidencia a los países que allí se presentaban eran los que acobijaban la guita “en negro”, así de perverso es el sistema. En cuanto a que afectaría la inversión y el crecimiento ¡no se puede ser tan hipócrita! ¿Sabe cuál es el principal problema del desarrollo económico nacional? La falta histórica que tienen nuestras burguesías que prefieren especular, a invertir en construcción de fábricas para producir empleo. Lamentablemente, repiten siempre la misma conducta, cuando el PBI crece, es porque las exportaciones aumentan, eso es positivo económicamente para todos, pero se vuelve un impedimento ya que el ritmo de la exportación se acompaña de una fuga de dólares importantísima, porque lo que ganan no lo reinvierten, por lo tanto, se genera una mayor necesidad de divisas y se cae en la necesidad de endeudarnos para conseguir esos dólares. Así que señor diputado, deje de preocuparse por la inversión proveniente de estos 9298 individuos que jamás la pusieron a favor de la industrialización. Respecto a lo relativo a la legitimidad de la Constitución, Ud. remite a ella cuando le conviene, jamás para hacer cumplir el artículo 25, apartado 1 de la Declaración Internacional de Derechos Humanos que reconoce la vivienda como derecho humano. Aquí un ejemplo de cómo los derechos internacionales, solo están para proteger privilegios y pocas veces a favor de los que nada tienen para perder.

Veamos lo que dice otro diputado de la UCR-PRO Ricardo Buryaile “Hablo por todos los que componemos el sector privado que estamos haciendo un enorme esfuerzo y la estamos pasando muy mal”. ¡Me hacen reír! ¿Uds. la están pasando muy mal? Como se nota que esta gente no camina las calles de tierra, sin cloaca, sin agua potable y que no convive con el covid en una pieza de 4 x4 m2, sin ventilación y donde conviven varias familias.

¿Esfuerzo? reciben el ATP que el estado le otorga subvencionando el 50% de los salarios de sus empleados. Destruyeron la economía nacional y ahora exigen que, en medio de una pandemia mundial, a poco de haber reestructurado una parte de la deuda que su gobierno dejó, pide estabilidad económica. Durante cuatro años se cerraron industrias a diario, dejando a 35% de compatriotas bajo la línea de pobreza y un 8% de indigencia. Tampoco olvide diputado, que su Frente de alianza macrista dejó sin Ministerio de Salud al pueblo, dejó vencer las vacunas de nuestros hijos y tampoco entregó las computadoras del Conectar Igualdad, que hoy, permitirían garantizar la educación de nuestros pibes. Se las mandaron todas y administraron los recursos con dos lógicas: concentrar riquezas y destruir al pueblo.

De igual modo pasó en la presentación del presupuesto cuando Cambiemos cuestionó la “credibilidad” de la economía, cuando en dos años, esta gente pasó de “volver al primer mundo con el enamoramiento del FMI” a que ningún grupo de buitres te preste dinero porque no han servido ni para lograr la sostenibilidad el chorreo constante de las riquezas, fugándose hasta el último dólar, que hoy pagamos todos.

Esto es la democracia liberal y el discurso del liberalismo en su máxima expresión. Los que endeudaron exigen estabilidad. Los que en cuatro años no fueron a laburar al Congreso, ahora, en plena pandemia, quieren presenciar los debates para complicar la gobernabilidad, durante cuatros años gobernaron por DNU, designaron jueces y entregaron soberanía a todos los organismos internacionales que encontraron en el camino, sin pisar el Parlamento.

Estas conductas responden al globalismo “progresista”, esta idea de que todos vamos hacia un destino común, proponen recetas que nos dejarán en la puerta del éxito, donde aparece los DDHH en todos los discursos y se crean organismos supranacionales que te dicen como terminar con la desigualdad, te incentivan a donar apelando a la solidaridad con quienes menos tienen, pero nunca se tocan las estructuras financieras. Como lo dijimos en varias oportunidades, el liberalismo cree en el conjunto de individuos, por lo tanto, no existe la noción de “Pueblo” o “Comunidad”, el derecho a la propiedad privada solo es para ciertos individuos, la libertad es para los que poseen bienes, pero nunca pensando en el que solo tiene la libertad de cagarse de hambre o morir de covid por falta de agua potable.

Queda bien claro que la democracia liberal es el poder de las minorías en contra de las mayorías.