La culpa no es del chancho

Por Oscar Rodríguez.

A lo largo de mis intervenciones en este portal fui haciendo foco en la INFORMACIÓN, la importancia del acceso democrático, a la generación de sentido común, al peligro de mantenerse desinformado y de acceder a fake news.

La desinformación está explicitada en los manuales de estrategia militar como parte de las diferentes variantes de guerra psicológica.

No me parece pertinente ahondar sobre este aspecto, ya que este tema fue desarrollado en la nota: El peligro de la desinformación.

(https://identidadcolectiva.com.ar/el-peligro-de-la-desinformacion)

Estamos sumergidos en un constante bombardeo mediático que afecta nuestro raciocinio. Cosas intolerables como la falta de ética, la pérdida de los manuales de estilo en los medios de comunicación, las operaciones plagadas de mentiras.

Claro que este juego no es nuevo. Es una realidad que ya viene impuesta por los medios neoliberales, a nivel mundial. Tanto es así, que cabría hacernos la siguiente pregunta, ¿Qué está primero, el neoliberalismo o los medios hegemónicos de comunicación?, es como la vieja metáfora ¿que está primero el huevo o la gallina? ¿Habría neoliberalismo sin medios hegemónicos?, ¿habría medios hegemónicos sin neoliberalismo? Lo que sí queda claro, que el neoliberalismo necesita imperiosamente de los medios hegemónicos, de otra manera sería imposible que pueda subsistir.

El diagnóstico es perfecto, los medios hegemónicos de comunicación imponen sentido común para que el neoliberalismo avance.

Esta lógica perversa en nuestro país se da a partir de la constitución del monopolio comunicacional de Clarín.

El grupo Clarín es una concentración de medios de comunicación, gráficos, radiales y televisivos que cuentan con una gran cantidad de audiencia.

La metodología utilizada para imponer la realidad es la constante generación de mentiras.

Para no hacer tan extensa la nota voy a citar solo algunas de las noticias falsas del grupo.

El 31 de marzo del 2015, se trató de involucrar a Máximo Kirchner y Nilda Garre con una triangulación de dinero y con el manejo de cuentas bancarias en el banco Felton de EEUU y en Morval bank de las Islas Caimán.

Esta falacia fue rápidamente desmentida por las instituciones bancarias mencionadas.

Otra, el 19 de agosto de 2013 el diario Clarín replica una “investigación” del programa Periodismo Para Todos, conducido por Jorge Lanata, titulado “La extraña escala de Cristina en las Seychelles, un paraíso fiscal»

en la emisión de ese programa se daba a entender que CFK había estado 2 días en las islas con la intención de dejar dinero de la “corrupción K” en un paraíso fiscal, la desmentida llegó rápidamente, quedando aclarado que la escala fue de 13 horas y que figuraba en el itinerario del vuelo por razones técnicas. 

Una más. El 14 de mayo de 2015 el “gran diario argentino” título:

«Kicillof tiene en YPF un sueldo superior a los 400 mil pesos.»

El mismo día Kicillof aclaró que el cargo en YPF era ad honoren. 

Cabe hacer mención también al lamentable papel que llevó adelante el grupo durante la guerra de Malvinas, la cobertura durante todo el conflicto estuvo muy alejada de la realidad. No se podía esperar otra cosa, ya que estaban devolviendo el favor de la junta militar de entregarles papel prensa.

En 1976 David Graiver muere de forma sospechosa en un accidente de avión y un año más tarde sus herederos y dueños de papel prensa son detenidos por la junta militar que decide la prohibición para administrar y disponer de los bienes de la empresa a la familia, consecuencia, Clarín, La Razón y La Nación se apropiaron de papel prensa.

El grupo que surgió del diario fundado en 1945 por Roberto Noble y cuya expansión lideró el hoy mayor accionista y CEO del multimedio, Héctor Magnetto, tiene una centralidad indiscutible en el mapa de medios argentino.

Héctor Magnetto, ingresa a la estructura del diario en 1972 junto con Lucio Pagliaro y José Aranda. Su ascenso se dio en 1977 precisamente, cuando se asoció con el gobierno de facto apropiándose de las acciones de papel prensa.

(https://identidadcolectiva.com.ar/papel-prensa-expropiese/).

Las sucesivas alianzas del grupo mediático con los diferentes poderes políticos crearon un monstruo que hoy se hace muy difícil de contener.

El mapa mediático argentino ubica al Grupo Clarín a la cabeza con la captura de más del 25% de las audiencias.

La concentración de medios conlleva a una marcada reducción en la multiplicidad de voces, homogeniza las líneas editoriales y coarta el derecho del acceso a la información plural.

La Ley N° 26.522, sancionada por el Congreso Nacional en 2009, dispone la regulación del sistema de medios en todo el país, fue un buen dique de contención al monopolio mediático

La construcción de esta ley fue ampliamente democrática donde participaron distintos sectores que le otorgan mayor legitimidad. 

Si bien presentaba muchos puntos flojos era un puntapié inicial para ampliar el espectro de voces.

El carácter que presentaba la ley de democratizar la información llevó al gobierno de Macri a desmembrarla.

El macrismo ayudó a que el grupo logre la mayor parte de la concentración, con el decreto de necesidad y urgencia el 267/15, se derogó parcialmente la ley 26522 donde se liberó el tope en la cantidad de licencias.

De esta manera el grupo Clarín se apodera de gran parte del mercado de las telecomunicaciones, el cuádruple play que comprende los servicios de telefonía fija y móvil, internet, y la tv digital.

Este cambio dispuesto por el macrismo derivó en una masiva manifestación al congreso nacional.

Pasaron 4 años de neoliberalismo, hoy tenemos un gobierno nacional y popular que es constantemente vapuleado por los medios hegemónicos, tal vez sea hora de tomar el toro por las astas. ponerse los pantalones largos y reactivar la ley de medios, pero con ajustes.

Viendo el proceder del mayor grupo de comunicación del país, más sus acólitos, es necesario una regulación en el monopolio comunicacional.     

Esto no pretende poner mordazas a nadie, no pretende coartar la libertad de prensa, al contrario, es buscar más voces, es buscar más libertad, es DEMOCRATIZAR.

Romper la concentración de información a lo largo y ancho de nuestro país.

Si no logramos esto, la vida democrática de nuestro país queda condenada a muerte. 

Después no le echemos la culpa al chancho.

Uno de los temas que hay que tomar en cuenta es revisar la torta publicitaria, tendría que haber un reparto más igualitario.

Federalizar y democratizar la pauta publicitaria, es intolerable que las grandes

corporaciones se lleven la mayor parte de estos recursos.

Esto en relación al límite monopólico, ahora, otro problema que aparece también es la generación de noticias falsas, las fake news.

El lanzamiento del observatorio de la desinformación paradójicamente fue transformado por los medios hegemónicos en una fake news.

¡¡¡Lo podés creer!!!

Desde el Kiebre venimos alertando sobre estas prácticas desleales en el manejo de la información, humildemente hemos organizado talleres para la búsqueda y el acceso a la información, conocer las fuentes de la misma y entender el sesgo ideológico que se le otorga para analizarlas con pensamiento crítico. Claro que tanto el observatorio, como la función que llevamos adelante y la tarea de la red federal contra la desinformación no atacan el problema de raíz.

Repetimos sobre la urgente definición de redefinir un sistema de medios federal y plural, desde la legislación, que permitan una verdadera democratización en la comunicación.

El decreto de necesidad y urgencia 690/2020 firmado por Alberto Fernández es un paso de gran importancia, ya que plantea como un derecho humano el acceso a la información y al conocimiento, permite al estado fijar reglas claras para garantizar el acceso equitativo.

(https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/233932/20200822)

El estado debe asegurar el pluralismo, la diversidad de producción y circulación de información como parte esencial del derecho humano.