Julio De Vido: “la obra de arte está en la resolución a la ejecución”

Por Claudio Posse.

Si acá el Estado, no toma la posta; si no tenés una empresa testigo como YPF en el sector energético, si no tenés una empresa testigo como ARSAT en el sector de las comunicaciones, si no en recuperas lo que fueron los ferrocarriles argentinos, como unidad, es muy difícil relanzar al país“.

Claudio Posse: -En esta oportunidad tenemos al que fuera ministro de planificación, de Néstor Kirchner primero, y dos veces de Cristina Fernández en sus dos períodos como Presidenta de la Nación.

Fue diputado nacional con mandato cumplido y un montón de cosas más, pero vamos a dejarlo entonces a Julio De Vido que nos cuente algunas cosas, y lo que fue su gestión entre el 2003 y el 2015.

¿Cómo está Julio?

Julio De Vido: Bueno, bien, vamos a tratar de rememorar algunas cosas… Muy intenso todo eso, en el sentido de la cantidad de información y los hechos producidos, para la memoria.

CP: Arranquemos de abajo. Cuando el ministerio se llamaba ministerio de planificación…

JDV: El ministerio se llamaba Ministerio de Planificación Federal de Inversión Pública y Servicios, porque estaba implícita en su creación el accionar federal, es decir generar el proceso de descentralización operativa, que ya estaba marcado claramente en “La comunidad organizada” de Juan Perón, cuando hablaba de un estado centralizado encargado de la planificación, pero esa planificación debería ser absorbida por lo que eran los actores centrales del país.

Néstor Kirchner (un gran protagonista del federalismo en la Argentina, se lo va a recordar en el tiempo histórico) consideraba que los actores centrales del Peronismo y del federalismo en la argentina, eran los territorios federales, que bien dice la Constitución y el Preámbulo exactamente, constituyeron y llevaron adelante de los pactos preexistentes que dan razón de ser a la Argentina.

Los padres fundadores de alguna manera de esta República – de esta República que debería ser una Federación.

CP: Arranquemos desde el principio, desde que vos fuiste funcionario de Néstor allá en Santa Cruz.

Pero, ¿cómo surge la idea del ministerio de planificación?

¿Cuáles eran los objetivos de los lineamientos? ¿Por qué por cuánta cantidad de tiempo pensaron los lineamientos? y,

¿tiene algo que ver el plan quinquenal como lo pensaba Perón en su primer y segundo periodo?

JDV: Te diría yo nunca he hablado con él (con Néstor) de conducción política, de La comunidad organizada, del Modelo argentino para el proyecto nacional…

No era un tipo que – era un tipo que leía mucho, pero no se jactaba de sus lecturas.

Era como bien decía una persona, era un platonista de los hechos.

Les gustaban los hechos concretos. La verdadera obra de arte está en la ejecución.

Y quería un ministerio que condensará esa capacidad de planificar, obviamente en la mano con los estados federales, estados que, de alguna manera, ven crecer su poder político nacional al calor de lo que fueron las últimas estribaciones del gobierno de la Alianza, que tuvieron uno de los campos de batalla en el Consejo Federal de Inversiones.

En ese sitio Néstor dio sus grandes debates, los que tuvo con el ministro Cavallo y con otros ministros.

Allí él de alguna manera toma la jefatura de ese grupo de gobernadores, que se peleaban por sus provincias, que peleaban por recibir los recursos que debían ser, y fundamentalmente por la enorme postergación que significaba la falta de inversión en infraestructura en esos distritos.

Si bien el menemismo en materia de inversiones trajo mucha inversión privada, eso estuvo centrado fundamentalmente en los shoppings en Buenos Aires, en los accesos a la Capital (el caso de la autopista panamericana), en el acceso sudeste y otras obras que se llevaron adelante, pero con inversión privada con el esquema de recuperación a partir de los peajes.

Que luego producto de la crisis que devino en el 2001 esa situación entró en crisis también, o sea esas obras entraron en una situación de crisis que nosotros recibimos con contratos totalmente subejecutados, totalmente destruidos.

Para darte una idea para entrar un poco en tema: desde el año 90 al año 2002 la ejecución de infraestructura pública por parte del Estado Nacional en todo el territorio nacional fue de 18 mil millones de dólares.

O sea en 12 años y en los 12 años siguientes fue de 107 mil millones de dólares.

Para hacer ese nivel de ejecución necesitas un ministerio que planifique, que genera la posibilidad de ejecución descentralizada, tal cual plantea la comunidad organizada, pero en el marco de las organizaciones del pueblo libre, que eran las que alimentaban a esas administraciones provinciales con los sueños, los proyectos, y todas la las ideas las ideas-fuerza que tenían esas localidades que durante años la llevaron adelante, y les fue muy difícil de concretar.

Y lamentablemente un sueño que no se concreta termina en una frustración.

Bueno, Néstor era un enemigo de eso, y ya desde la gobernación de Santa Cruz era siempre un protagonista de la agenda del lugar, pública y privada.

O sea si un club quería hacer un gimnasio, el flaco le ponía fecha de inauguración a su ministro (en este caso era yo).

La idea era a nivel nacional coordinar lo que para él iban a ser áreas centrales de la producción del crecimiento económico; éste producto bruto interno se duplicó en poco tiempo, y de la mano de la inversión pública.

Si acá el Estado, (en países de los denominados subdesarrollados o con situaciones de crisis recurrente como la que tenemos ahora), no toma la posta; si no tenés una empresa testigo como YPF en el sector energético, si no tenés una empresa testigo como ARSA<T en el sector de las comunicaciones, si no en recuperas la idea de lo que fueron los ferrocarriles argentinos, como unidad (no dividido en cinco o seis concesiones como recibimos nosotros): evidentemente es muy difícil relanzar al país.

Eso es lo que pensaba Néstor.

El sector minero en un sector también fuertemente dinámico en provincias marginales (marginales me refiero por la geografía dentro de la estructura territorial de la Argentina) como podría ser San Juan, en ese momento o Santa Cruz, territorios alejados fundamentalmente por la enorme déficit de infraestructura de los grandes centros de consumo y de decisión.

Cuánto más es la desconexión en material en término de infraestructura, mucho mayor es el proceso de aislamiento, de postergación, y de primarización de la economía que sufre en esos lugares.

CP: El 10 de diciembre de 2003… perdón…

JDV: No. Para nosotros fue el 25 mayo del 2003, porque hubo un mandato trunco.

Después de Kosteki y Santillán, Duhalde decide llamar elecciones.

Previamente si bien en algún momento lo podemos ver a todo el proceso previo al gobierno de Duhalde, lamentablemente ése gobierno tuvo ésa situación terrible, producto del desmanejo en el control de la policía bonaerense, en ese momento comandada por Solano, que era el Gobernador, le ocasiona que su gobierno y su vocación de continuidad que él tenía claramente (si Duhalde terminaba el periodo de De la Rúa obviamente iba a ser reelecto, porque en realidad era un senador a cargo de la presidencia no era presidente, y además tenía posibilidades de reelegirse si tomamos la ley con la letra más fría).

Bueno lo de Kosteki y Santillán trae un proceso de licuación de poder del gobierno, que si bien la designación de Lavagna le había dado cierto oxígeno esto acelera los tiempos y decide llamar a elecciones.

Inicialmente intentó vía de Felipe Solá tener un candidato, luego con De La Sota y finalmente en Noviembre del 2002 se produce el acuerdo, digamos político entre él y Néstor Kirchner, y a partir de ahí hasta abril del 2003 que fueron las elecciones, surge la posibilidad de Néstor de ser electo.

Pero no era un acuerdo en el vacío: había un piso que había cimentado Néstor en esas enormes discusiones y peleas que se dieron en ese momento.

CP: ¿Cuándo empezaste a planificar vos el ministerio de planificación?

Y otra pregunta conectada: ¿trabajabas en equipo con Néstor?

¿Se podía trabajar en equipo con él?

JDV: Mira, era permanente la relación entre nosotros, en materia de los planes más cercanos.

Es decir, cuando se decidían cosas estructurales era bilateral la relación entre él y yo, como entre él y otros ministros, como tenía él con Cristina también otras cuestiones.

Vos charlabas la idea, él terminaba decidiendo y arrancaba.

Si había cortocircuitos durante el proceso de ejecución o de instrumentación de la medida, él te llamaba y te decía ‘esto así no va, ordenemos más para este lado’ – pero siempre bilateral.

Así se genera el clima asambleico de estas misiones, donde finalmente se reúnen los dos que no están interesados de que el problema se filtre.

Así que la relación con él en el trabajo en equipo era siempre de a dos.

Y lógicamente, como lo hemos hablado en otras oportunidades, el proceso de decisión de él muchas veces era múltiple pero siempre en conjunto.

Me preguntaba inicialmente a mí, que iba a ser el ejecutor, cómo pensaba llevar adelante la medida, y a lo mejor después yo le hago mi opinión y el cheque va con cinco o seis actores, fundamentalmente el usuario de la decisión o el beneficiario de la decisión.

Porque nunca en 22 años que trabaje tanto con Néstor como con Cristina nunca se tomó una sola medida exclusivamente para perjudicar a alguien.

Evidentemente las medias beneficiaba intereses y perjudicaban otros, pero siempre estábamos hablando de intereses, no de perjudicar o generar procesos confiscatorios, o de quita de titularidad de algún bien en función de una determinada decisión política.

Así que era así, había trabajo en equipo y era bilateral.

CP: ¿Cuándo empezaste a planificar el Ministerio?

JDV: Néstor te decía que ibas a ser ministro un día antes de asumir.

Lo que no existía era que vos estuvieras en una ciénaga sin saber qué hacer; el ser ministro respondía a todo un proceso de elaboración y toma decisiones, de conocimientos previos.

El día que nosotros empezamos, esa tarde está el acuerdo con Duhalde; recién ahí me dice bueno, ahora sí, larguemos el equipo político técnico, trabaja esencialmente de las cinco áreas que después fueron el Ministerio: telecomunicaciones, energía, obra pública, minería y transporte.

Y luego me dice ‘trabaja con los otros compañeros que van a tener de presencia en el gobierno en otras áreas: trabajá en con Tomada el tema de trabajo, con Alicia el tema de acción social, con Gines el tema de salud’, y con otros compañeros que fuimos incorporando.

Y así salimos al interior: fuimos a Posadas, a Formosa, a Catamarca, a La Rioja, Jujuy, Salta, estuvimos en La Pampa, Rio Negro, Neuquén, Entre Ríos y Corrientes.

Visitamos casi todas las provincias.

Alli se hacían eventos, que eran mesa de discusión sobre los distintos temas, y cada uno coordinaba como una especie de moderador.

Venian las fuerzas vivas de la localidad, los intendentes que querían venir.

Nos apoyaban, pero la cosa era que todavía estaba gobernando Duhalde, y en política nadie te regala nada.

Pero así recorrimos todo el país en colectivo, muchas veces de nuestro pecunio.

Recuerdo cuando fuimos a Formosa Gildo (Insfran) nos dio alojamiento, nos facilitaban la tarea.

En Formosa paramos en un hotel que tiene Gendarmería allí, nos organizábamos en grupo para ir a comer.

Era muy interesante, una experiencia muy linda.

En el mes de febrero del 2003 hubo un evento muy fuerte que se hizo en el Hotel Panamericano.

En todos los salones había mesas trabajando, creo que se armaron como 15 temas de trabajo: estaba el tema aduanero, había tema impositivo, tema económico (estaba Oscar Mitre, nos dio una mano enorme con el armado de la plataforma, porque era un tipo con una buena pluma); Roberto Baratta era un tipo de productor, buscaba cómo viajar, a quién invitar; había que garantizar que los invitados fueran… bueno, no era fácil, nosotros teníamos una posibilidad muy remota de llegar al poder.

Después del 27 de abril las cosas cambiaron, pero hasta ese momento fue todo a pulmón, y gastando la suela de los zapatos, y siempre con Néstor atrás.

Él siempre venía y clausuraba en cada provincia, y luego en el Panamericano, la reunión previa y daba un discurso de cierre con los comentarios que yo le hacía de lo que se había tratado en cada uno de los de los eventos.

Eso fue la introducción, el prefacio, de lo que fue la tarea de luego en el ministerio.

Concretamente nosotros el 22 de mayo nos reunimos en la casa del Gobernador de Santa Cruz.

Néstor estaba arreglando 78 mil cosas pues tenía que dejar ordenada la provincia también y demás (yo también, que era Ministro) y me dijo ‘hablá con Cristina. Vos vas a ser Ministro de la Nación’.

Ese día mismo estaba Alberto Fernández en Santa Cruz, que iba a ser el Jefe de Gabinete, y vino a mi casa, y en la computadora escribió en la Ley de Ministerio.

Mejor dicho las misiones y funciones del Ministerio de Planificación.

Lo hizo junto con nosotros.

Luego me acuerdo que tuve que hablar con el general Bendini, que iba a ser Jefe del Ejército, lo cual me encargó Néstor colateralmente.

: Vos tenías tareas colaterales…

JDV: Sí, todo el tiempo, obviamente.

Yo la primer semana de gobierno me reuní con la CGT, con los gordos, con los flacos, con los lindos, con los feos, y obviamente nuestro aliado histórico en ese sector fue Hugo Moyano.

Yo no lo conocía y él tampoco a mí, del primer día tuvimos que generar una relación de trabajo, que duró muchos años, que lamentablemente tuvo una interrupción en las elecciones del 2011, cuando por un problema de lugares en las listas, bueno, optaron por los compañeros de La Cámpora, y quedó afuera Schmid.

Le ofrecieron un cargo que él no quería, y ahí se rompió.

Yo a partir de ahí hasta el 2015 prácticamente con Hugo no hablamos más, porque evidentemente era una situación de transición, de ruptura, no conmigo sino con el gobierno.

Pero fue muy prolífica la relación con Hugo.

Fue muy importante esa relación en la recuperación de las paritarias.

Esto no le quita ningún mérito al Ministro de Trabajo que hizo su trabajo perfectamente bien, pero nosotros veníamos de una relación de 13 años ya, entonces algunas cuestiones relacionadas con saber hasta dónde podíamos ir avanzando y hasta donde no, eso lo podíamos ir coordinando con Hugo.

La verdad que fue un compañero de ruta excelente, y nunca en los salarios estuvieron en la recuperación que tuvieron en ese momento, ni los puestos de trabajo: fíjate hoy estábamos mirando un libro de estadística.

Nosotros empezamos la gestión con menos de 200.000 empleados de la construcción y terminamos con 780 mil.

La producción de cemento creció el 134 por ciento en esa etapa.

Pero eso fue producto de esa acción política.

Y luego poder llevar a cabo no es fácil, planificar centralizadamente, y descentralizar la ejecución: durante los 12 años el Estado Nacional ejecutó al 53 por ciento del presupuesto de inversión pública para infraestructura, y los Estados Federales el 43, financiado por nosotros pero la ejecución, llamado a licitación, corrió por cuenta de los Municipios.

Cuando vino la crisis del 2014 con la devaluación que hizo Kicilov, del 14 por ciento, esa etapa fue muy dura, y ahí lanzamos el plan Mas Cerca directamente con los municipios, acordado con los gobernadores del espacio; para los que no, también le dimos las obras, pero el plan sólo se diseñaba con los compañeros del mismo espacio político.

Y atendimos cerca de 1800 intendentes.

Recuerdo reuniones de 30, 40, 50, 60, con 100 intendentes (el caso de Córdoba o Santa Fe los dividíamos en 3 porque eran como 300) en el Salón Belgrano del Ministerio de Economía.

Recuerdo compañeras intendente dándole la teta a los chicos.

En el salón ver donde antes se reunían a discutir los ministros anteriores de economía con el Fondo, nosotros teníamos compañeras que daban el pecho a sus hijos y estaban trabajando… una época soñada.

La crisis de esa devaluación, por lo menos en el tema de municipal o sea de llegar a la base de la sociedad con la institución más allegada – la ventanilla a cada ciudadano – la pudimos paliar con este Plan.

No recuerdo la cifra invertida, creo que estaba en el orden de los 7 mil millones de pesos al año.

Miles de obras hicimos, siempre con el aval de los gobernadores.

Todo el plan se armaba así: siempre venía o el ministro de gobierno o el gobernador encabezando la delegación.

Y nosotros me acuerdo que decíamos: ‘en primer lugar la tarea se hace con la empresa del lugar’.

Si la obra iba a ser en Zárate no podía venir una empresa de Baradero, de Campana o de distintos más grandes, pues se chupaban la plusvalía que podían dejar las obras.

Siempre con empresas constructoras del lugar.

Si no había constructora del lugar, por administración por el municipio.

El municipio armaba su propia estructura, eso le viene bien a los municipios: salir de las oficinas, ir a la calle, mojarse los pies en el hormigón, en el cemento, en el barro.

Y eventualmente a través de cooperativas, pero siempre la cooperativa controlada, regulada, por el poder municipal que era el poder administrador.

No una mala empresa donde dos o tres se quedaban con el esfuerzo de todos los demás (cosa que llegó a pasar en algunos casos donde no había el control que debía haber).

Así que la verdad que en ese tema, el plan Mas Cerca es una de las cosas que más me enorgullece.

Eso sumado al plan de telecomunicaciones: en el plan de la televisión digital abierta…

CP: Antes de llegar ahí, volvamos a 2003. Cuando vos te sentaste a pensar en el Ministerio…

JDV: Bueno, eso fue desde la charla con Cristina, donde le pusimos el nombre, y todas las tareas previas que tuvimos que hacer en Santa Cruz.

Me acuerdo que hablé con Bocha Ignalero (él es del Movimiento de Integración y Desarrollo, pero muy amigo, un compañero).

En el caso de él le habíamos ofrecido el PAMI, yo había hablado con él porque Néstor no daba abasto – imagínate lo que había que cubrir en tan poco tiempo, del 27 de abril al 25 de mayo -.

Encima Menem no renunció el 20: se tardó hasta los primeros días de Mayo…

CP: Se tomó su tiempo…

JDV: Si, como dos semanas.
Después tuvimos charlas con los gobernadores que no eran del palo, por ejemplo el de Chaco que no recuerdo cómo se llamaba, que era radical, un hombre bastante razonable.

Hubo mucha tarea preliminar muy a los tumbos y bueno, hasta que llegó el 25 de mayo, un lunes, y después de ahí me vine a Buenos Aires, yo iba a ocupar un lugar en el Ministro de Economía (Néstor quería que estuviera ahí), fui a hablar con Lavagna, que en su momento nos facilitó algún celular para poder tener una comunicación más fácil con Eduardo Pérez, quien el asesor legal y técnico de Economía, un tipo interesante, muy colaborador; nos ayudó bastante a arrancar.

Lo fui a ver al Negro Toledo, de la quinta los caudillos, el ministro histórico de obras públicas de Duhalde, un buen compañero.

La oficina del Negro, ¡ja ja, era un peladero!

Me acuerdo que había un compañero, Quiroz, que era de Lomas de Zamora, al que le dije que íbamos a arrancar de cero, y bueno me dejó su oficina y su secretaria (Ana Careli, con quien todavía somos muy amigos).

Y bueno, llegamos hasta hoy con ella, como con José María Olazagasti, que era mi secretario privado, también estaba Facundo (mi hijo mayor).

Pero claro, con José María no teníamos confianza.

Después el compañero demostró calidad y cualidades, y trabajó con nosotros.

Bueno, fuimos y nos sentamos en la oficina del Negro el 26 de mayo, y con Roberto Baratta empezamos a armar el Gabinete.

Mi hermano Hugo trabajó mucho también conmigo en el proceso de campaña, bueno ni qué decir de Laly, que estuvo en todo el armado de la plataforma, todo para que tuviera el tono, la forma, y que no incumpliéramos legislación en materia de promesas; ella chequeó toda la plataforma.

Se sentó Laly ese mismo día, si bien no eran una parte del staff de Ministerio de Economía, porque Néstor no la nombró en seguida; estuvo una semana, volvió a Rio Gallegos, y cuando Néstor la nombró en la sindicatura vino a hacerse cargo de eso.

Pero a nosotros nos dio una mano enorme en la aplicación concreta de aquellas visiones y funciones que se habían escrito en mi casa en Rio Gallegos, unos días antes de asumir.

Bueno, Roberto Baratta quedó como Secretario de Coordinación un poco de hecho; en Transporte tuvimos un problema, porque los que estaban reventaron toda la base informática, tuvimos que rehacer todo; Guillermo Moreno estuvo en Comunicaciones, y bueno, Mayoral (que era un compañero de Buenos Aires pero que había vivido en San Juan) Gioja me lo había me había pedido que ojalá fuera al área minera y ahí fue; y bueno algunos trascendieron más, otros menos; unos después de las dificultades tuvieron digamos defaults morales, otros resultaron unos compañeros de fierro, como Roberto, y bueno…

CP: ¿Qué son defaults morales?

JDV: Bueno, pasó con Lopez, ser quinta columna del macrismo dentro de nosotros y comerse toda esa operación de Caputo y compañía, y después arrepentirse – hasta el arrepentimiento uno tenía duda, después que se arrepintió ya no tuve ninguna duda de cuál fue el rol que jugó todo ese tiempo.

De todas maneras yo no lo cargo en mi conciencia, porque no la decisión de ponerlo no fue mía; yo no estaba en contra tampoco, pero fue una decisión de mis superiores.

Bueno, después estuvo Daniel Cameron en Energía, un tipo brillante con el que teníamos algunas diferencias en materia tarifarias y demás, por ejemplo con el sistema de subsidios, y entender que la energía tiene que tener costo argentino, ahí había algunas diferencias pero siempre la subsanábamos; obviamente nunca discutió mi rol de conducción.

Después a Mayoral no lo vi mas; con Moreno es obvia con la relación que tengo, él está en un proyecto político de él, que no es el mío por el momento, pero coincidimos en un montón de cosas.

Tácticamente no estamos trabajando juntos pero en el fondo le tengo un enorme respeto, fue un Secretario de Comunicaciones brillante; de la mano de él recuperamos el Correo, creamos ARSAT, y recuperamos la franja satelital que estábamos por perder.

Y en el caso de Nahuel Sat, que era la empresa que explotaba la franja satelital, se retiró del país pero nos dejó la llave, se fue en buenos términos, no nos hizo juicio ni nada, es decir pudimos resolver el tema en términos amistosos.

CP: ¿Cual fue el primer punto que dijiste ‘voy a encarar acá’?

JdV: Lo emergente y lo rápido, era la Obra Pública.

Eran recursos que podrían fluir rápidamente y aportar a dinamizar la economía que estaba parada: no había consumo, no había desarrollo económico ninguno y el Estado se planteó como un testigo activo de la actividad de la construcción.

Si vos sacás la cuenta… 18 mil millones.

No es que la Argentina del 90 no se invirtió nada, se invirtió mucho en infraestructura.

Lo que te digo es lo que invirtió el Estado, lo que cuadriplicamos.

Eso quiere decir, ‘¿Cómo podemos hacer para generar trabajo en forma urgente?’ fue lo que me dijo Néstor.

-Bueno, empecemos a hacer redes de agua.

Cuando empezamos a hacer redes de agua, ¿en donde podemos hacerlas?

En La Matanza que era el lugar más castigado y el resto de los municipios del conurbano.

Fijate vos, el 26 de mayo a la una del mediodía yo salí de mi casa con mi chófer y le dije “llevame a la municipalidad de La Matanza”

Lo llamé por teléfono…

CP: ¿del 2003?

JDV: Sí, al día siguiente. Sin consultarlo a Néstor.

Néstor a la mañana me estaba diciendo ‘necesitamos generar trabajo urgente para sacar a esta gente de la plaza’.

Las plazas estaban todas llenas de gente todos los días iban reclamar.

Estaba Nito Artaza con los que se les habían quedado con el dinero de ellos con el corralito, estaban los metalúrgicos que no tenía laburo, los mecánicos que fabricaban 100.000 coches por mes, todo.

Entonces nos dedicamos a tratar de descomprimir todo eso conflicto.

CP: Y los docentes.

JDV: Sí, los docentes. Mientras yo que estaba en La Matanza Néstor estaba en San Juan o en Entre Ríos, no recuerdo…

CP: Los docentes no querían que firme el Gobernador.

JDV: ¿En Dónde?

CP: En Entre Ríos.

JDV: En Entre Ríos el gobernador era… Avelín en San Juan…

CP: Pero no estuvo el gobernador en la firma porque los docentes…

JdV: Sí, un tipo de Colón. No me acuerdo el apellido pero era un radical.

Cuando Néstor llega a Entre Ríos me llama y me pregunta dónde estoy.

‘En La Matanza’. ‘¿Y qué fuiste hacer?’

‘¿No me dijiste pusiéramos rápidamente en acción un plan de obras mínimo, chico, que sea como para empezar a mover? y bueno ese municipio tiene 2 millones de habitantes, ¿dónde querés que vaya?’

Y me dijo ‘tenés razón. pero no prometas lo que no vas a poder cumplir’.

Me senté con Balestrini y le pregunté por dónde empezábamos.

Dice ‘mira tengo acá en Virrey del Pino, en toda esa zona de Los Cedros, en Puerta de Hierro, falta agua.

Cuando voy hablar a Aguas Argentinas me dicen que lo tienen para el 2021 2022.

Hagamos cooperativas de laburo y empecemos un plan de obras con el de poner cañería.

Vos me comprás las cañerías y yo las pongo, y te propongo que vengas el jueves, (porque el 24 fue domingo) y nos reunimos con toda la tercera sección electoral así hablamos de la Autopista Presidente Perón (que es una autopista que es paralela a la ruta 6) y de obras para la región’.

El jueves fui, estaban todos los intendentes, Alejandro Granado, de Quilmes estaba Villoldo, etc, y ahí empezamos.

A Néstor le gustó la idea de juntarnos por sección y porque además tenía trabajo de base ya político-electoral.

Ese miércoles nos juntamos, la reunión fue un éxito.

Inmediatamente de eso, le digo ‘Néstor hay que hacer la primera si no se van a enojar’.

Me llamó el negro Díaz Bancalari: -Che, me dijo Curto porque no se juntan también’.

‘Bueno, vamos mañana’.

Fuimos a lo del negro Curto, primero nos comimos un asadito al lado de la Municipalidad de Tres de Febrero.

Hicimos una reunión de la Primera, a esa fue el Vasco Othacehe que estaba en Campana, Ubieto estaba en Tigre.

A Tigre lo levantó Ubieto, todo el sistema del orden de revolución inmobiliaria que hizo ahí a los que muchos critican pero Ubieto lo levantó.

Tal es así que cuando yo recuperé Aguas Argentinas puse a dos directores, lo coordiné con los compañeros peronistas e intendentes, dije ‘vamos a hacer las cosas bien, vamos a poner dos directores que no sean peronistas’.

Lo puse al japonés García y a Ubieto.

CP: Vos cuando recuperaste Aguas Argentinas pusiste a dos directores de la oposición.

JDV: Sí, a Ubieto y al japonés García. El japonés García estaba en Vicente Lopez, un prócer. Vive todavía, es un tipo grande pero vive, muy interesante, muy inteligente y Ubieto no era Radical, era Vecinalista.

CP: ¿Cuál fue la primera obra de impacto que hiciste entonces?

JDV: El anuncio de Palito tuvo mucho impacto.

Y la primera obra que inauguramos, que licitamos fue la finalización de la segunda etapa de la Catedral de Luján.

Perdón, la primera, todavía no había empezado.

Yo hice cuatro etapas.

Primera, segunda, tercera y cuarta, y la Catedral quedó impecable.

Cuando nosotros asumimos, la cruz del sur de la catedral – tiene dos torres, si vos la miras de frente a la iglesia en la avenida que llega, es la que está a la izquierda arriba – en una tormenta muy grande que hubo antes, unos dias antes de que se fuera Duhalde, se estrelló y se clavó la cruz al piso.

Me vino a ver Pepe Pampuro, que acaba de fallecer, con el obispo de Mercedes – Luján y ahí firmamos y lo anunciamos al otro día lo de la primera licitación.

Que Clarín me criticó porque era una iglesia, que faltaban tantas vivienda, tantas cloacas.

Después fuimos al anunciar Villa Palito…

Si la primer crítica de Clarín, la primer tapa fue la reconstrucción de Luján.

CP: Entonces la primer obra de impacto fue la de Villa Palito.

JDV: Eran todos anuncios. Luego el 27 de mayo, al otro día, no quiero mentirte o no sé si fue la semana siguiente pero fue muy ahí.

Después de resolver los problemas de los docentes, Néstor viaja a Formosa y firma el acuerdo para la reparación histórica de la provincia de Formosa, que eso venía hablando desde el consejo de inversiones.

Él lo que hacía todo el dia robustecía su alianza con los gobernadores.

Trataba hacer lo que hizo Rosas en su momento, aliarse con los gobernadores.

Porque en el caso de Perón los gobernadores que llegaron junto con él en el 46, eran del palo, todo propios de una organización que ya venía gestándose desde el 43 que fue la Revolución.

Eran todos dirigentes que respondían los mismos signos, pero acá hubo que armar eso, no fue fácil.

Sobre todo habiendo liderazgos tan fuertes y lealtades tan fuertes de algunos gobernadores con Menem, de otros con Duhalde, no era una situación muy sencilla.

CP: ¿Cómo fue lo de Villa Palito? Porque es bastante emblemático.

JDV: Primero está La Matanza, segundo era un barrio con conducción política, había y existe todavía la conducción de Oscar Bazán Verá, que era realmente el líder social del barrio.

No en el término de lo que son las organizaciones sociales hoy, era el líder social del barrio.

Vivía en el barrio, construía la agenda cotidiana del barrio.

Eso era lo que le gustaba a Néstor, hablar con esos protagonistas, eso fue muy importante.

Después al poco tiempo ya inauguramos una parte.

Me acuerdo que fuimos, tengo ahí un balero que me regaló un artesano ahí el día que inauguramos, me acuerdo que le emboque justo antes que hablara Néstor y me dijo que estaba cargado en un alero, que tenía un imán.

Si vos me preguntás la primera obra, me cuesta.

Me acuerdo de los anuncios del primer año.

Se cumplieron todos, absolutamente todo.

Lo único que no pudimos resolver por el tema de cómo venían las concesiones, que era un servicio de primera necesidad que era in-cortable (no era cuestión de una cuestión administrativa) fue el tema ferroviario, que nos llevó mucho tiempo y todavía sigue en manos privadas, o con sociedad del estado pero operadas por privados.

Con el Plan Larkin del año 58, por el cual las terminales automotrices acordaron con Frondizi instalarse en el país (si bien las primeras las instaló Perón), Kaiser Argentina venía de una empresa del sur de EE. UU, que se vino instalar acá en la Argentina.

Conté la anécdota que el día que firmaron el acuerdo con el Secretario de Industria, obra del ministro de industria de ese momento en el año 55, explotó una de las bombas de los aviones que bombardearon la Plaza de Mayo, lo decapitó al americano que vino a firmar.

Eso está en un libro que escribió Eduardo Luis Dual que se llama “El bombardeo a la Plaza de Mayo” que es un libro muy interesante.

Cuenta como relato verídico, debo entender que es cierto.

El plan Larkin planteaba -junto con el tema de Raúl Prebisch- Alsogaray que empezó a tallar en esa época- Pinedo, Montiel…

Larkin planteó claramente qué terminales se iban a instalar, y esto de acuerdo ya con lo que venía del consenso de Washington, de Bretton Woods; todavía no estaba el consenso en el sentido de profundizar los recortes de los déficits fiscales que producían las empresas del estado.

El ferrocarril perdía un millón de dólares diarios.

Fijate que con lo que tomó Macri ahora que entró por una puerta y salió por la otra lo que pidió al FMI, podría haber funcionado 44 mil días los ferrocarriles.

La soberanía no tiene costo ni tampoco ganancia, ni el superávit económico es lo que pesa ni el déficit económico es lo que pesa, sino lo que significa el hecho testimonial, el hecho de tener una presencia testigo del Estado en determinada actividad, y tener un Estado que planifique una unidad ferroviaria nacional, que nunca la tuvo la Argentina salvo los cinco o seis años del Peronismo en los que lo nacionalizó, porque nacionalizó de una red que había sido diseñada y planificada por los ingleses.

Después del menemismo, ‘ramal que para, ramal que cierra’, todos lamentamos esa situación, pero cuando vos querías reponer los ramales había un montón de pueblos que eran fantasmas, que habían desaparecido.

Habían actividades económicas que llevaban adelante los ingleses y ahora se llevan adelante de otra manera.

Aparte hay una estructura sustitutiva de la red ferroviaria, que es la red vial que tuvo una gran expansión sobre todo en la época de Onganía, que se hizo con los fondos de los jubilados.

Onganía fue más federal – después podemos hacer un momento aparte con respecto a los gobiernos militares y la planificación -.

Onganía fue más federal, construyó miles de kilómetros de ruta en todo el país utilizando como préstamo los fondos de las cajas de jubilaciones; ése fue el primer saqueo que sufrieron los jubilados, no porque Onganía hubiera hecho las rutas, sino por que después el Estado no lo devolvió, y hubo un jubileo y bueno quienes perdieron fueron los jubilados.

Y hoy todavía cuando los jubilados reclaman les enrostran que hay pocos activos por cada uno de ellos, cuando le saquearon los fondos infinidad de veces.

La última vez que lo hicieron fue ahora en el gobierno de Macri.

Ahora estamos poniendo también el fondo de garantía recíproca como garantía, con lo cual siempre termina igual, espero que esta vez no sea así pero el panorama económico es tan desastroso que…

CP: Macri hizo eso, disminuyó el fondo de garantía de los jubilados estrepitosamente.

Te decía lo de Villa Palito que me parece emblemático porque pasó ser una villa miseria se transforma en un barrio popular con estructuras edilicias y servicio de primer nivel.

JDV: Vamos a terminar con lo que habíamos empezado, el plan de reparación histórica de Formosa, que significaron cientos de kilómetros de caminos, el gasoducto, la línea NEA – NOA.

Gildo hizo 1.000 escuelas (hay algunas escuelas de una sola aula, las fue haciendo para las distintas comunidades aborígenes); hizo 8, 9 hospitales de referencia en donde se hacen trasplantes de pulmonar y cardíaco hoy, fue un ejecutor brillante de ese sueño de Kirchner reparador de las desigualdades territoriales.

Luego de eso vino lo de La Corte que también fue un problema, porque cuando Nazareno le plantea a Kirchner lo desafía diciéndole que él va a fallar a los efectos de que los que tenían dólares depositados en sus cuentas cuando… lo que dijo Duhalde, ‘el que puso dólares recibirá dólares’, entonces Néstor lo acusó claramente de estar interviniendo e invadiendo un área política propia del poder ejecutivo.

Y ahí se pide la renuncia, pero todo eso fue en 30 días.

CP: La corte suprema estaba integrada, la Corte de la mayoría automática, estaba Nazareno, Boggiano…

JDV: Nazareno, Boggiano, Bacqué; otro señor que era socialista (no lo voy a nombrar) que siempre falló contra el peronismo.

Algunos lo consideran un jurista brillante, yo creo que siempre hicieron política, mucha política y si sabían mucho de leyes demostraban bastante poco.

Después vino la designación de Zaffaroni que fue el primero que fue en ese puesto.

CP: Néstor decide meterse en el tema y…

JdV: No, hizo una cadena nacional y dijo que no va a permitir que otro poder se entrometa en las funciones son propias del Poder Ejecutivo y sobre todo con decisiones que son gravosas, deficitarias y que atentan contra el pueblo argentino; al otro día Nazareno renunció.

El primero fue Raúl Zaffaroni, el orden no recuerdo, creo que fue Carmen Argibay, la doctora Highton de Nolasco que sé que fue sugerida por el actual presidente Fernández y el doctor Lorenzetti, que fue sugerido por el ex senador Tito Fernández y que tenían una relación también bastante, de la puerta para afuera, muy controvertida con Rosatti, el actual miembro de la Corte. Rosatti, cuando nosotros asumimos, él había sido intendente de Santa Fe y la sugerencia creo que fue Rafael Bielsa, fue designado Ministro de Justicia.

Ah perdón, fue en lugar de Beliz.

Fue primero en lugar de Beliz.

Eso no lo recuerdo pero después fue en lugar de Beliz cuando él renunció al Ministerio de Justicia y al poco tiempo renunció.

CP: ¿Por qué era importante el cambio de la Corte teniendo el Ministerio?

JDV: Porque no íbamos a tener recursos para ejecutar absolutamente nada.

Todo tenía que ver con todo y todo estaba concentrado el poder en el Presidente como dice en la Constitución.

El Presidente atendía todas las áreas y conocía todos los problemas, no es que dice ‘no, eso es de tal área’.

El Presidente era responsable de todo lo que pasaba y sobre todo, el Presidente Kirchner era un tipo muy odioso de convivir con situaciones que no le permitieran llevar adelante su plan de Gobierno, porque si bien nosotros inicialmente no teníamos un plan trienal o quinquenal escrito – era como la constitución de Inglaterra, estaba la plataforma, un montón de libros y libelos – de todas maneras Néstor sabía muy bien lo que quería hacer, porque estaba completo de escuchar a todos los demandantes y tenía una memoria prodigiosa y una capacidad de resolución tremenda.

Entonces recién en 2007, él me sugiere: ‘Mirá, esto se está se está haciendo muy grande y vamos a tener que lanzar un plan de estrategia’, y ahí realmente lo lanzamos, ya con Cristina de Presidenta.

No sé si estaba Cristina cuando se lanzó el primero o si era Néstor todavía, pero digamos la idea original fue de Néstor.

Paralelamente a esto teníamos en el sector energético todas las empresas con la cara pintada para dejarnos sin gas, y de esa manera amenazarnos con la falta de gas para que aumentemos las tarifas, diciendo ‘el año que viene no va a haber gas’.

Entonces empecé un plan de sustitución eventual de de gas por gasoil o por fueloil.

Empezamos a trabajar fuerte en el último semestre de 2003.

Ése fue el problema más grande.

Después el plan de aguas, que empezamos en La Matanza, se denominó Plan Federal de Aguas y Saneamiento, y lo extendimos a todo el país; después vino el primer Plan de Viviendas con los municipios, que se llamaba el Plan Habitacional (un nombre bastante común).

Hubo otros, Plan Agua Más Trabajo…

CP: Con el plan de viviendas se hicieron un millón y medio en 12 años, no?

JDV: Si, en 12 años. Si vos tenés en cuenta que desde el 55, a que asumimos nosotros, el año que más viviendas se hicieron fueron 30 mil (en los 60, en la época de Onganía).

Entonces podemos decir que se triplicó, no el promedio, el récord, y todo con gran participación de los municipios.

Pero te decía, a partir de octubre, noviembre del 2003, el problema más serio empezó con el famoso tema de la crisis energética que instalaron los medios.

En realidad había una potencialidad de crisis energética, pero no era sobrevenida por una situación de catástrofe natural, sino provocada por quienes querían cobrarnos el gas y el petróleo en dólares para el consumo interno, y que además paralelamente exportaban gas a Chile.

Y te decían que eran intocables porque eran contratos firmados que no se podían violentar.

Yo les decía, ‘claro, es un contrato firmado, pero hay una ley en la Argentina que dice que nada de lo que falte del mercado interno puede exportarse’.

Exportar combustible no está bueno.

Es como poner a las mujeres de la casa a ejercer la prostitución: puede llegar a vivir bien pero no es digno.

Exportar combustible es como escupir la bandera, porque estás exportando un recurso no renovable a terceros países, que además con ese recurso al precio que vos le vendes a las empresas, hacen pingües diferencias.

Y te voy a explicar el caso argentino, que todavía está vigente hoy y que fue el mismo en aquel momento: nosotros aportamos 23 millones de metros cúbicos diarios, cuando la Argentina consumía en el pico invernal 110 millones.

O sea que estábamos exportando el 20 por ciento del cupo.

Primer lugar: desde el 94 hasta el 2005, todo el gas que exportamos a Chile les significó a los chilenos (si hubieran tenido que gastar gasoil en vez de gas) un ahorro del 20 por ciento de un PBI chileno.

Imaginemos lo que es el 20 por ciento del PBI argentino: hoy debe estar en 400, 500 mil millones de dólares.

Es prácticamente las tres cuartas partes de la deuda externa argentina.

Esto te habla a las claras de una transferencia de riqueza y de recursos, que es casi delictual, más allá de que afectará sobre la soberanía nacional.

Es muy grave.

Paralelamente a ese gas lo vendían en la frontera 2 dólares en la frontera, y en la entrada del ducto en Santiago de Chile al usuario se lo vendían a 29, y la Argentina sobre esa diferencia no cobraba ningún tipo de impuestos, o sea había una evasión impositiva clara.

En esa misma época, Lavagna, me acuerdo que hablaba con los empresarios franceses cuando venían, y en alguna declaración que hacía decía ‘bueno ya la tarifa de agua argentina es insustentable, la empresa va a tener problemas’, hacía alguna declaración de esa naturaleza, y con el apoyo del Ministro de Economía de Francia que se llama Francis Mer, cuando vino al país, estando en Uruguay dijo que iba a venir acá a plantearme a mí el tema de las tarifas, y yo salí por los medios y dije que si venía habla de las tarifas, mejor que no viniera.

Le contaron a Néstor, y me acuerdo que dijo: Julio de Vido es más bueno que Lassie, pero tiene colmillos y de vez en cuando muerde, ja ja…

Esto fue 2003-2004.

En el marco de esas presiones de Lavagna, porque él tenía una cierta debilidad y algún afecto por la economía francesa, una economía medio estatal, medio privada – te lo digo con buena entraña – y criticaba mis políticas, que eran las del presidente; en el medio de todo esto, vamos a inaugurar la red de agua, que fue una de también de las obras preliminares en Virrey del Pino.

Como es típico, una vecina abre la canilla, carga un vaso, y el presidente toma de ahí.

Néstor en el discurso dice ‘esta agua la podemos dar porque bancamos y mantenemos una política de tarifas populares, que es tener acceso a la gente, y alguno dice quiere tiene el aumento de tarifas, ¡minga se lo vamos a dar!’.

Eso fue letal y tuvo un efecto demoledor.

Ahí los franceses se dieron cuenta que la cosa no funcionaba.

Bueno, después yo te conté cómo terminó todo eso con la visita a París en el 2004, y que se lo planteó a Chirac que era el presidente de Francia en ese momento en el Palacio del Elíseo, y fue tan claro como planteó la cosa que Chirac le dijo ‘mire presidente, yo quiero una relación fluida con la Argentina, próspera, lamentablemente este es el cuadro de situación, y si supone una piedra en el zapato saquémosla’.

Cuando volvimos del 2005 ahí le dimos la defunción.

Y el 2005 fue un año muy importante por varias cosas.

En el 2005 se crear ARSAT.

En el 2005 se recuperó el Correo.

En el 2005 se pauta por ley el reinicio del plan nuclear, o sea hoy acá tendría que estar en construyéndose por lo menos una central nuclear, es decir se está incumpliendo la ley, y quien está al frente de la empresa es un funcionario del macrismo.

Bueno lamentablemente esto es así, creo que si hubo un año revolucionario por naturaleza fue ese; la recuperación del espacio radioeléctrico que explotaba el finado Neuss, en sociedad con una empresa francesa que siempre se me olvida…(Thales Spectrum).

CP: Contame de ARSAT…

JDV: Surge como decía el principio.

Había un abandono del Nahuel Sat del sistema porque no daba rentabilidad o la rentabilidad que ellos pretendían y desinvirtieron, y estamos por perder la posición 91 o 71 del espectro.

Moreno va a un Congreso Mundial en Ginebra del tema de comunicaciones de la OIT y logra una prórroga.

Cuando vuelve me dijo ‘tenemos que ir por estos tipos porque estos no van a invertir ahí y la vamos perder en serio; si nosotros armamos una empresa y generamos un contrato con otra empresa satelital que nos ocupe el espacio hasta tanto podamos poner un satélite nuestro en acción…’ que en ese momento ni pensábamos en construir un satélite, pero lo teníamos como un esquema mediato.

No había plan quinquenal pero había un montón de cuestiones… y vos sabías que cada cosa que le plantabas a Néstor te decía que sí.

CP: ¿Pero ya pensabas en tirar un satélite?

JDV: Cuando volvió él los charlamos e hicimos una reunión con la gente del INVAP.

Nos dijeron que se podía, que había que invertir y nos metimos.

Empezaron a pensar los planos, la parte del diseño.

Logramos contratar un satélite de un país que estaba por vencer y estaba por lanzar otro, le resultaba hasta un negocio hacerlo y mantuvimos el espacio, esa órbita, esa posición satelital.

Luego se recuperó Aguas Argentinas, no sé si fuera en 2006 pero fue todo junto.

Lo primero fue el Correo, lo segundo el espacio radioeléctrico y la tercera Aguas Argentinas y en el medio de las dos leyes vinimos acá a Atucha.

Atucha II estaba en una carpa que estaba presurizada, imagínatelo en la Argentina de hoy esto, o en aquel momento, que era toda una crisis terrible.

Se cortaba a la luz, había algún problema con el grupo electrógeno y se perdía todo lo que había adentro.

Estaban toda las centrales desguazadas ahí porque los canadienses la habían provisto y habían quedado sin terminar.

Sacamos la ley para hacerlo y arrancamos la construcción de los satélites y de la central Atucha II en el mismo momento, y en el mismo momento le dimos manija a Yacyretá.

Yacyretá estaba generando 1.600 megavatios contra los 3200 posibles, entonces ahí lo puse a Oscar Tuma al frente y le digo ‘esto hay que terminarlo’.

Tuve una muy buena relación inicial con él y todavía actualmente la tengo con Nicanor Duarte Frutos que era el Presidente de Paraguay, y con el Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo.

Primero estuvo el uruguayo Enrique Iglesias, que después fue al Consejo Iberoamericano, al que manejaba los préstamos para Iberoamérica que daba España en su momento, porque estuvo en el Banco Interamericano de Desarrollo, y al Banco Interamericano de Desarrollo viene Luis Alberto Moreno, que era un economista colombiano muy allegado al Departamento de Estado, pero que construimos una relación fantástica.

Lo llevé a Yacyretá, recorrimos la empresa, fuimos del lado paraguayo también, recorrimos todas las localidades, las obras que estábamos haciendo… porque hicimos no solamente la represa: había que terminar la costanera de Posadas, llegar con la costanera hasta Carúpano que son como 40 kilómetros del otro lado, había que hacer un aeropuerto a Encarnación, la planta cloacal a Encarnación, trasladar un mercado de artesanía y de productos alimenticios de un lugar a otro, teníamos que terminar obras de un pueblito que se llama Carmen del Paraná, en otro pueblito que se llama Cambiretá…

Era una obra gigantesca, te llevaba una semana recorrer las obras de la cantidad de obras que había.

Nos pusimos en marcha y a medida que íbamos yendo las obras íbamos subiendo la cota.

Primero subimos la cota 72, fuimos subiendo la cota hasta llegar a la cota de diseño que era la 72 u 82, eso fue en varias etapas.

La central la inauguramos el 25 de febrero del 2011 finalmente, Atucha II la inauguramos el 18 de febrero del 2015, al poco tiempo de la muerte de Nisman, en el día de la marcha por la muerte de Nisman.

CP: Estoy viendo acá el mapa de las líneas eléctricas…

JDV: Sí, ese es otro problema que teníamos, había 10 provincias fuera del sistema

CP: Veo 11 provincias desconectadas…

JDV: Nosotros conectamos 10, nos quedó sin conectar Tierra del Fuego, teníamos la licitación hecha para pasar un cable submarino por el Estrecho de Magallanes, que eso Macri lo paró, si no estaría hecho.

CP: Es interesante que todas las líneas están hechas para el centro del país hasta el 2003…

JDV: Claro, nosotros hicimos la NEA a NOA que tenía componente vial, componente hídrico y componente energético.

CP: Digo, hay una cuestión ideológica acá también.

JDV: Totalmente, es como la red ferroviaria inglesa.

CP: ¿Cómo es eso?

JDV: Todo concurre al Puerto de Buenos Aires.

Es la República mitrista, amigo.     48543548

Mitre hace una Constitución, gana la batalla de Pavón y hace una República en la careta federal y en los hechos, operativamente y económicamente totalmente unitaria en una zona de 350 kilómetros cuadrados cuando el país tiene 4 millones.

CP: ¿Y esto pasa lo mismo con el gas también?

JDV: Por ejemplo, había provincias como Formosa, el norte de Santa Fe, Chaco, parte de Santiago del Estero que no tenían gasoductos y nosotros preparamos el proyecto y licitamos, y empezamos a ejecutar el asunto del NEA para alimentar de gas el norte de Santa Fe, el norte de Entre Ríos, Corrientes Misiones, Chaco, Formosa y parte de Santiago del Estero.

Para eso construimos un gasoducto del NEA, un gasoducto que fuera y que anillara, que viene de Campo Durán, de Salta a Buenos Aires que anillara a Campo Durán con Formosa capital y de ahí bajábamos y uníamos con los otros gasoductos que venían del sur en la zona de Rosario, Santa Fe.

Las obras quedaron todas paradas, a Formosa le faltan 10 kilómetros para terminarlo y todavía no están habilitados las zonas de Chaco, Corrientes, Misiones… se paró, como la Central Nuclear, como se pararon inclusive el cruce del Estrecho de Magallanes, que yo lo crucé con un gasoducto que viene de la Isla de Tierra del Fuego a Buenos Aires, el San Martín, tenía un pase que lo habían hecho los franceses por los 80, y nosotros le agregamos un caño más, duplicamos la posibilidad de transporte de gas de Tierra del Fuego al continente, dado que Tierra del fuego tiene importantes yacimientos de gas en el mar.

Al norte en frente a Río Grande, no me acuerdo los nombres.

CP: ¿Cuál es la lógica de la política del Plan Nuclear argentino? ¿Por qué era importante?

JDV: Era constituirnos en Latinoamérica en la plataforma tecnológica de la tecnología CANDU que la manejaban los canadienses, y como ellos la abandonaron y no hubo sesión de tecnología completa, nosotros podíamos construir con esa tecnología.

Y China tenía también una cierta potestad para hacerlo y luego la de los rusos y la de los chinos; queríamos transformarlo en plataforma comercial, industrial y tecnológica de la empresa rusa de energía eléctrica y de los chinos.

Teníamos todos los acuerdos firmado, los créditos otorgados para construir una central de uranio enriquecido rusa, otra china y una CANDU que es con uranio levemente enriquecido.

Las tres centrales atómicas que tiene hoy la Argentina en funcionamiento, creo que uno está en alargamiento de vida que es Embalse y creo se terminó, son hechas con uranio levemente enriquecido y donde podés producir la misma cantidad de uranio con menos cantidad de energía.

Tenés el uranio más enriquecido como un combustible más rico, es como quemar nafta o quemar leña, la nafta te da más calor en menos tiempo, más potencia.

CP: Con el tema del Plan Nuclear ¿tenías quilombo con los países hegemónicos, por ejemplo con Estados Unidos?

JDV: No, a EEUU fui y le ofrecí la participación pero a ellos no les convenía, no financiaban, nosotros necesitábamos financiamientos y no te cedían la tecnología.

Los rusos y los chinos nos dieron la tecnología, no solamente para el manejo de la tecnología sino como constructores y arquitectos de las centrales.

Nosotros podíamos construir y ejecutar centrales, y de hecho en el tema de la energía de uranio enriquecido para manejar el ciclo estábamos construyendo acá en Atucha, en Zárate una central, el CAREM, que era una central que iba a generar 100 megavatios con uranio enriquecido pero con toda tecnología nacional 100%, y además éramos a nivel mundial exportadores muy bien vistos en reactores nucleares de experimentación.

De hecho inauguramos en el 2006 uno en Australia.

CP: Tenías también una política de lo que es la electricidad alternativa…

JDV: Nosotros arrancamos con energía eólica en la Argentina, había solamente algunos experimentos muy aislados que había empezado Carlos Maestro que era gobernador en Chubut en su momento y Mario das Neves también.

Nosotros hicimos el primer parque industrial grande, no me acuerdo la potencia, en Trelew, que era privado (lo tenía el Banco Macro, o Jorge Brito; en resumen una empresa) y lo financio un privado, uno de los socios de Clarín, David Martínez.

En realidad no era socio de Clarin, sino de Brito.

Y luego el que nos dio una mano muy grande y trabajamos junto con él en ese aspecto fue Gioja en San Juan, que con la empresa de energía de San Juan construimos 25 mega solares (que fue el primero que se hizo en Argentina) e introdujimos los biocombustibles como un combustible nuevo, alternativo, que venía a complementar sobre los combustibles fósiles, producido con productos que eran de alguna manera renovables como la soja o el girasol o el maíz.

Con el maíz producidas bionaftas y con la soja y con las otras oleaginosas producías el sucedáneo del gasoil.

CP: Hay una idea que dice que el problema energético en la Argentina es producto del mal consumo de los ciudadanos.

¿Es eso o cuando crece la producción crece la demanda de energía?

¿Cómo se construye un plan energético sustentable?

JDV: Primero tenés que planificar cuánto megavatios necesitás por año para construir y tener un plan de construcción de centrales para megavatios.

Después definir si lo va manejar el Estado o se hace a través de privados la generación, que es lo que se hizo después de la época de Menem.

Para que la producción sea privada hoy por hoy y mientras tanto no cambie la política económica en relación al dólar, siempre se va querer costear en dólar y obviamente el que produce el gas o el petróleo necesario para mover la generación también te lo va querer vender en dólares, entonces terminamos con una economía dolarizada en un país donde la gente vive en pesos.

Eso es lo que vio Néstor, entonces me dijo ‘lo que vayamos a sacar de ahora en más planifiquemos desde el Estado’.

Y ahí planificamos centrales en La Plata, General Belgrano, Campana, la San Martín I en Rosario.

Cada una de esas iba a tener cerca de 1000 megavatios y en ese momento la Argentina necesitaba crecer mas o menos 1100 por año para no caer en una crisis del déficit energético a futuro.

Las sociedades construimos con el ARSA como titular y con las generadoras privadas que querían asociarse al proyecto; las sumábamos, pero siempre la conducción de la compañía la tenía el ARSA, no en un 100% pero la decisión de estaba en manos del Estado.

Eso fue así; después se hizo la de Santo Tomé en Rosario.

Te voy a dar un dato: desde 1958 no se construia una central al norte de Rosario.

Todo se había hecho en torno a la Ciudad de Buenos Aires.

Perón dejó casi terminada la central térmica de San Nicolás, que era prácticamente la que bancaba todo el sistema en la época de Frondizi (la ianuguró la Libertadora, allá por el año 57).

Luego terminar Atucha II fue de suma importancia, porque ahí agregamos un caudal de 600 megas más 1.600 megavatios que incorporamos de Yacyretá.

Prácticamente el 80% de energía de Yacyretá se consume la Argentina porque los paraguayos no tienen la posibilidad de consumirlo en Paraguay y el propio tratado de Yacyretá que fue hecho durante la época de Perón, (fue obra del ministro Viñes, el canciller de Perón) fue un tratado muy bueno porque prohibía a Paraguay exportar la energía que no consumía, sino corríamos riesgo de que Brasil les pagara 10 centavos más, y nosotros que habíamos hecho toda la inversión, nos quedáramos sin energía.

Así que Atucha y Yacyretá, porque además era energía si se quiere “no convencional”, es decir que no necesitaba combustible fósil para funcionar, fueron para nosotros fundamentales.

Fueron 2.200 megavatios que se incorporaron al sistema, que era oxígeno, ya no dependíamos de los proveedores de gas.

Para romper la crisis que se nos presenta en el 2004 de golpe, Néstor habla con Hugo Chávez.

En realidad Chávez habla con Néstor.

Estaba David Rodriguez en Montevideo y le ofrece que venga a la Argentina.

Él veía que había noticias en los diarios que decían que acá había una crisis energética; a su vez él tenía problemas con los alimentos en ese momento.

Chávez le dice a Néstor que lo reciba a David Rodriguez, que era su Ministro de Energía en ese momento, y que acordemos qué es lo que necesitábamos.

Nos sentamos con Rodriguez y llegamos a la conclusión de que lo que necesitamos era un convenio de intercambio (de maquinarias, alimentos), porque a nosotros comprar energía o combustible sólo, teniendo combustible de base acá, era una ridiculez.

Bueno, en ese momento intercambiábamos 156 millones con Venezuela.

Ese plan de intercambio se concibió en Buenos Aires y se parió en Caracas, en un lapso de 15 días.

El que escribió el Convenio de Intercomplementación fue Martin Redrado, que en ese momento era el Secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería; él vino con nosotros, todo conversado con Rafael Bielsa, y junto con la gente de David Rodríguez escribió el convenio.

Nosotros con Chávez acordamos qué ítems íbamos a poner en el convenio (todo tipo de alimentos, y sobre todo maquinaria agrícola).

Nosotros con ese convenio, logramos que las fábricas de maquinaria agrícola (en promedio) abrieran una segunda línea de producción especial para Venezuela.

Así que fue muy proactivo.

Te conté la anécdota de cuando vinieron del Departamento de Estado, nos vino Tom Sharon, que era el encargado de Relaciones con América Latina del Departamento de Estado (vino con su jefe, pero no recuerdo su nombre).

La charla fue amena como pasaba en general, lo que pasa es que cuando no concretas… o si concretas, estas desfavoreciendo a tu país. Bueno, el tipo en un momento de la charla, me tira un papel con los 2.500 millones que en ese momento intercambiábamos con Venezuela, pero yo ya le había preparado otro papel, donde le mostraba que el intercambio entre ellos era de 23.000 millones.

Entonces Tom Sharon – estaba casado con una boliviana, había sido embajador en Bolivia, es decir entendía la mentalidad latina…

Es muy difícil eso, lo mismo nos pasaba en Chile: el traductor, en conversaciones de ésta naturaleza, tiene que tener picardía, habilidad de negociador, sino vas para atrás – entonces él dijo: ‘evidentemente, nosotros estamos financiando la revolución bolivariana’.

Fue un poco cómico.

Ellos siempre estaban interesados en el plan nuclear, en ARSAT, en lo que hacíamos, no a qué empresa le comprábamos.

Ellos sabían que nuestro proyecto político era de Tercera Posición, como decía Perón.

No se alineaba nunca con los intereses de ellos.

Ninguno de los proyectos que tuviéramos nos lo iban a financiar, o generar las condiciones para llevarlo adelante.

Eso sí lo logramos con China y Rusia, no porque sean ‘buenos’, sino porque estaban en un proceso histórico diferente.

El proceso de multilaterización de las relaciones internacionales del kirchnerismo, emula un poco a la Tercera Posición de Perón.

Con los americanos era muy difícil llegar a acuerdos; los europeos, junto con los americanos, habían intervenido activamente en el plan de privatizaciones de la época de Menem; entonces, la política que nosotros llevábamos no era contra ellos, pero como se dice en política llevaba direcciones distintas.

CP: Entonces, ¿los americanos pensaban que el gobierno argentino estaba armando la cuestión nuclear con fines bélicos, vos decís?

JDV: Ellos venían a ver siempre, tenían la duda.

CP: ¿Pero no era asi? ¿O sí?

JDV: No. A ver, con un fósforo vos podés prender una cocina o desatar una deflagración gigantesca, y es un fósforo.

Si vos manejas la tecnología, como el uranio enriquecido que nosotros estábamos haciendo la usina de experimentación en Atucha, manejás el ciclo de producción de una bomba atómica.

Si vos tenés un vector para poner satélites en órbita, con el vector en vez de un satélite podés poner una ojiva nuclear, si manejás esa tecnología.

Y eso era lo que cada vez que venían pedían ver.

Ellos tenían dos desvelos: El CAREN, que era el enriquecimiento de uranio, y la planta de enriquecimiento de uranio de Pilcaniyeu que yo la reactive muy sobre el final.

Queda a 40km de Bariloche, y estaba parada.

Eso ya venía de la época de las reuniones de Alfonsín y Sarney (¿), donde pusieron como moneda de cambio paralizarla.

CP: Bueno, Alfonsín fue obligado a paralizar el Cóndor…

JDV: No, fue Menem. Se acordó con Sarney que, para implementar el MercoSur, se desactivara, porque como te decía antes, si tenés una planta de enriquecimiento de uranio, podés hacer una bomba atómica; lo mismo con un vector.

A ver, en los procesos de defensa no significan que vos seas belicista.

Significa generar un esquema que imponga un respeto, y que nunca vos seas el objetivo militar de nadie.

Esa es la política de defensa en la que Néstor y Cristina creían.

De todas maneras, procuraban que no hubiera el límite en el equipamiento científico-tecnológico de la Argentina.

Y fundamentalmente fueron los 2 últimos gobiernos que se animaron a hacer ciencia aplicada.

Hoy no hay ciencia aplicada; la que hay puede estar en tecnología animal, en alguna cuestión de laboratorios medicinales, pero no mas hay ciencia aplicada.

El ARSAT 3 está parado. La central térmica nuclear china, con tecnología CANDU, y la rusa con uranio enriquecido (estaban los créditos acordados) tendrían que estar en construcción, o en los inicios de la construcción, y no lo están.

¿Por qué?

Porque no hay esa vocación de tener un país de pie, soberano, lejos de cualquier imperialismo, como plantea el peronismo.

CP: Un tema complejo, en términos ecológicos: el de la minería.

¿Cómo fue el proceso minero en los 12 años, y cuál es tu postura?

JDV: Mira, nosotros arrancamos en Santa Cruz, cuando yo era ministro de economía y Néstor era Gobernador.

Abrimos un proyecto minero en el cerro Vanguardia, en cercanía de Puerto San Julián.

San Julián era un pueblo que se estaba muriendo.

Con cinco mil habitantes a la baja, en el medio de la provincia.

Es un punto cercano de entrada a Malvinas…

El slogan del pueblo era ‘el último que apague la luz’.

Vino un ofrecimiento de una empresa minera privada (no recuerdo el nombre) canadiense, que quería explotar el yacimiento.

Néstor dijo: ‘no hay ningún problema, explotamos el yacimiento, pero el estado santacruceño tiene el 19 por ciento de la ganancia neta y una regalía para el fisco del 5 por ciento (que era una regalía que estaba fijada por ley)’

Y los tipos aceptaron.

Entonces, la presencia del Estado era activa dentro de la empresa.

La empresa funcionó muy bien, le dio muchos recursos fiscales al Estado.

Y bueno, ésa era la política.

Cuando vinimos a Nacion, ya en San Juan la Barrick tenía otorgada ya esos yacimientos, en Veladero, donde luego hubo problemas de filtraciones, de pérdidas; eso es un tema complejo.

En Pascualama estuvo el tema de los glaciares, y ahí se fue complejizando.

A ver: desde el año 1994, que se puso en marcha lo de Cerro Vanguardia, hoy en San Julián tiene 10.000 habitantes, y no sé ahora, pero cuando nos fuimos, también una economía próspera.

En la zona de Veladero – pasa como en el sector nuclear, y esto ya lo decía Perón en el año 1973: La evolución de la demanda de calidad ambiental va haciendo que haya proyectos que van perdiendo factibilidad.

Una cosa es la visión que uno tenía de la minería en aquél momento – en el año 1994, no había ningún grupo que se opusiera a un proyecto minero, o era grupos minúsculos.

Cuando lanzamos la idea de construir una central térmica de carbón en Rio Turbio, para generar 240 megas – ese yacimiento ya lo había hecho Perón para alimentar la central eléctrica de San Nicolás, que en un principio iba a ser de carbón.

Luego en la época de Onganía se había previsto la construcción de la central Piedra Buena, en Bahía Blanca, que iba a ser a Carbón también.

Todas esas centrales iban a ser alimentadas por la de Rio Turbio.

En la época de Perón, como lo había hecho él, era tan odiada como los pulmotores (habrás visto alguna serie de la época, financiadas por la TDA); todo lo que había hecho Perón era una puteada.

Entonces entraron a quitar la posibilidad del carbón como matriz energética nacional.

Y si hoy tuviéramos que hacer un yacimiento de carbón nuevo con capitales privados y demás, todo el mundo diría que no, sería muy difícil.

El impacto ambiental es el mismo que antes, yo creo que bien manejado el impacto es mínimo o nulo pero la opinión pública está orientada en otro sentido y no hay ningún proyecto, y menos en el marco de un movimiento como el nuestro.

No hay ningún proyecto que pueda impulsar un gobierno peronista que sea contrario al deseo de la gente del lugar.

Cerro Vanguardia en San Julián era un proyecto bandera.

En Santa Cruz en el año 91 habíamos dejado un esquema que se llamaba ProSaC (proyecto Santa Cruz) lo manejábamos junto con Alicia, ella hacía la parte más social y yo la parte de economía y la parte productiva.

En Río Turbio tenías que ir a hablar de que ibas a revitalizar la mina, en Calafate que ibas hacer el aeropuerto para los que tenían hoteles o querían considerar invertir lo hagan.

En Puerto Santa Cruz la bandera era el Puerto de Punta Quilla, darle laburo, que vengan barcos, el puerto de aguas profundas que hay, imaginate en un lugar que las diferencias mínimas son de 6 metros, tener un puerto de aguas profundas con acceso las 24 hs del día es una bendición de Dios.

En San Julián la bandera de ellos era el Cerro Vanguardia, y en Puerto Deseado también había un montón de proyectos mineros, muchos de los cuales se han llevado adelante y que gozan del apoyo del pueblo porque mucha gente trabaja ahí.

Lo mismo pasa en San Juan, o pasaba.

O en Zárate.

En Lima vos pasabas por la ruta y decía “Visite Lima, el pueblo nuclear”, tenían orgullo.

Y ya hoy en Zárate o en Campana ya hay movimientos que no son proactivos a las centrales nucleares.

Cuando vos tenés en cuenta que para hacer funcionar, por ejemplo, el complejo de Atucha I y Atucha II con camiones semirremolques trayendo gasoil – si la central térmica fuera a gasoil – serían 23 mil camiones que tienen que pasar por acá para abastecerla de combustible.

Para mover la central de uranio la necesitás para mover la central, son 10 camionetas pickup de uranio.

Además por la chimenea de una central nuclear sale vapor de agua, por una central térmica de combustibles fósiles sale carbono y un montón de cosas que sí contaminan.

Eso no está hecho carne en la gente, no ha sido debidamente explicado.

Y ¿qué querés que te diga?: como que el colectivo ya pasó.

Creo que no hay vuelta atrás, creo que la minería va ir un proceso por un momento de decadencia hasta que no haya un viraje en el mundo que vaya por otras perspectivas.

Pero esto Néstor ya lo advertía en su discurso de gestión, a los chicos les pedía que apagara la luz, y todo eso.

Además del uso racional de la energía se habla mucho, cuando vos hablás con buena leche pero estás enfrentado por las tarifas con los generadores y distribuidores de energía (que fueron los grandes ganadores en la época de Macri) te ganas las tapas de los diarios en contra, porque sos su gran denunciante.

En muchos casos son los dueños de los diarios, o amigos del dueño del diario.

Y cuando vos apretás 5 mil por ciento las tarifas y decís “ahorren energía” o esas propagandas estúpidas que hay ahora, no tienen sentido, no apuntan a generar nuevas energías y se dejan entrar muchas veces electrodomésticos mayormente del sudeste asiático que son absolutamente deficitarios en materia de ahorro energético.

CP: Te vamos a meter en otro tema, pero antes un paréntesis. Perón era vanguardista, el tuvo la primer secretaría de ambiente y desarrollo humano, en el 73.

JDV: En la obra póstuma de él…

CP: ¡Es genial!

JDV: Mas o menos…

CP: El habla hasta de la soja…

JDV: Habla de la soja, de que hay que terminar las centrales nucleares, que hay que terminar Yacyretá.

Es un plan de acción que le da base al Plan Trienal.

Y por otro lado cuando vos lees el Prolegómeno, los Considerando, banca lo de que para un argentino no hay nada mejor que otro argentino; como decía él mismo en Conducción Política, el tipo recibía a uno y otro, y en la medida que el objetivo acompañaba lo bendecía.

No era el Perón de ‘al enemigo ni justicia’, era otra cosa que después de eso…

También hay que ver el contexto mundial, era la época de la liberación de los pueblos, el triunfo del Vietcong…

Más allá de las organizaciones armadas, que él mismo impulsó, porque sino el proceso político habría terminado peor, y no hubiéramos tenido posibilidades de otra cosa.

CP: Me voy a meter en un tema que siempre es estigmatizado para los peronistas.

‘Alpargatas sí, libros no’, ¿no?

Dicen que no le damos bola a la cuestión educativa.

Hubo una gran labor de infraestructura en las escuelas, pero también en las universidades.

¿Cómo se planificó eso?

Se planificó la Escuela Técnica, se hicieron 480 obras en universidades, entre ellas, el edificio nuevo de la Facultad de Ciencias Económicas…

JDV: El tema universitario, hay que retrotraerlo a la época de Perón.

Cuando Perón se hizo cargo del gobierno, las universidades estaban en Buenos Aires y eran pagas.

En el año que nací yo, el 49, fue La comunidad organizada, y ese mismo año en Agosto se votó la Constitución, que eso también era revolucionario.

Recuerdo que cuando él generaba todo el proceso de conquistas obreras, uno de los elementos que mas operaba en contra del incipiente peronismo, era la FUBA.

CP: La Federación Universitaria de Buenos Aires…

JDV: Hoy escuchaba en un programa de radio a la mañana, a Tognetti, un compañero.

El tipo decía en una entrevista, ‘dónde estaban los obreros, dónde estaban los reclamos de la gente ante la situación actual, la carestía de la vida entre otras cosas, los salarios que están totalmente mas pesificados y la economía más dolarizada; dónde está el movimiento estudiantil’.

Creo que de alguna manera, ese movimiento estudiantil tan gorila en sus orígenes, y tan revolucionario en otras cosas – yo estoy orgulloso de haber sido alumno de la Universidad de Buenos Aires, de haber participado y peleado en las asambleas por lo que yo creía en ese momento; en la entrevista otro contestó: ‘lo que desactivó al movimiento estudiantil fue la creación de otras universidades’.

Así como Perón la hizo gratis, Kirchner y Cristina – a mi Néstor me dijo ‘allí donde se pide Universidades la vamos a hacer, porque si la sociedad la reclama es porque hace falta.

Es absurdo que una persona tenga que viajar 2.500 kilómetros (como me pasó a mí) para venir a estudiar a Buenos Aires’.

Acercar el servicio educativo a la demanda.

Creo, por otra parte, que el responsable de la desmovilización estudiantil es Franja Morada claramente, que hicieron de la Franja lo mismo que hicieron los Gordos de la CGT.

Hicieron una especie de club que desmovilizó.

Está claro que la existencia de ciertos dirigentes radicales apunta a que el movimiento estudiantil esté desmovilizado.

Realmente yo creo que nadie hizo más por las universidades que el Peronismo, desde Perón en aquel momento hasta Kirchner con la Universidad del Oeste, San Martín, 3 de Febrero…

Algunas existían, pero por ejemplo la UnSaM tiene una infraestructura que la construí yo mismo con ruta…

Tengo cinco o seis procesos en marcha por firmar convenios con universidades.

Fui uno de los ministros que más convenios con universidades firmó.

Con la Tecnológica, de lo que fuere.

De control de obras, de desarrollo de conocimiento… Perón creo la Universidad Obrera….

CP: Que hoy es la UTN…

JDV: Si te fijás mis causas armadas, el 50% son por convenios con universidades.

Cuando todos estos sinvergüenzas al igual que cuando yo llegué tenían convenio con las consultoras del tío del amigo del primo del amante.

CP: La Universidad Obrera tenía la obligación de que el Decano sea un delegado gremial.

JDV: Así como había agregados militares en las embajadas, había agregados obreros.

CP: La construcción de las escuelas y de las universidades tenían que ver también con generar un arraigo…

JDV: Atendía al reclamo de la sociedad.

Néstor no hacía una obra si no se la pedían.

Nunca. Siempre que había una obra es porque había una comunidad que la demandaba.

Ahí estaba la cuestión política.

CP: ¿Vos tenés esa idea en la cabeza también?

JDV: Totalmente. Si no, al pedo.

Si hay gente que está demandando, y del otro lado no te piden nada y vas y hacés en lo del otro, te van a decir que sos un infeliz, que sos un hijo de puta que no le haces las cosas.

Esto Néstor lo tenía claro, él lo definía en esos términos.

Además también confrontaba con que a lo mejor el tipo hacía un club en donde estaban todos los compañeros trabajando y militando por una determinada obra y también estaban los radicales y el gorilaje juntos para que saquen otro club.

Él hacía el de los compañeros o agarraba el de los radicales y les inventaba una lista para disputarle la conducción al club y hacérselo el club a los compañeros.

Eso sí o sí a beneficio de la comunidad.

Perón lo dice claramente: ‘la acción política siempre es la puja entre dos voluntades políticas contrapuestas’; ése es el Perón de los 50’ no del Modelo Argentino, que ese es más tranquilo, más pacífico.

CP: ¿Y genera una raigambre poblacional esto de no tener que trasladarte determinada cantidad de kilómetros para estudiar?

JDV: Eso es un efecto simultáneo.

CP: Con respecto a TDA.

¿Cómo fue esa construcción, como empezó?

Y también, ¿vos tenías injerencia de alguna manera en la Comisión Nacional de Comunicación (ahora Cenacom)?

¿Cómo surgió la idea?

JDV: Cuando yo asumí de ministro tenía un celular que era un sapito y me fui con un Smartphone.

Allí por la época 2006/2007 que empezó a pegar muy fuerte, sobre todo en los sectores medios que podían viajar a EE UU, la televisión digital.

Y un día Néstor me llama y me pregunta qué era, le expliqué que se veía perfecto y tal.

CP: ¿Y por qué te lo pregunta a vos, cómo le llega esa info?

JDV: Alguien le preguntó, alguien le dijo.

Tal vez el mismo tipo de Clarín que hablaba con él.

Me dice que sabía que había varios sistemas pero que quería que fuéramos prolijos con el tema de la elección del sistema.

Nos pusimos a averiguar, yo era muy amigo de Dilma Rouseff que era colega mía cuando ella era Ministra de energía de Lula, año 2002 aproximadamente; entonces me llama Dilma en esos días y me dice que ellos estaban por contratar con Japón el sistema de televisión digital, que era el mejor, que iban a fabricar partes allá en Brasil y que quizás nosotros podíamos fabricar algunas partes acá y complementar, los tipos aceptan que se sumen pymes argentinas.

Lo llamé al embajador de Japón y le pregunté si estaban atrás de ese proyecto y me dijeron que sí.

Me mandaron un grupo de tipos ahí que vinieron e instalaron en una pantalla en una de las oficinas Economía y se veía espectacular.

Les pregunté si podían instalar alguno en la Casa Rosada; llevaron todo ahí y Néstor lo vio y le gustó.

Le digo ‘mirá que Clarín va patalear’, -‘me chupa un huevo, hagan la demostración’, me dijo.

Lo hicimos.

Los americanos no nos ofrecieron nunca, el que venía era Magneto a hablar, a hacer lobby.

CP: ¿En Clarín qué querían?

JDV: Que la plataforma fuera la americana, y por supuesto manejar todo ellos, que fuera un negocio más.

CP: Haddad y Clarín.

JDV: Haddad venía por la embajada, y Clarín era el que iba a tener el negocio y Haddad tal vez un pedacito.

Pero además no vino ningún tipo de una empresa americana, ni el embajador.

Y de los europeos me vinieron a ver – había una mujer acá que era como la embajadora de la Comunidad Europea, tenía un cargo.

Hizo una presentación formal de la demanda, creo que vino con un par de empresarios pero tampoco fue nada del otro mundo.

Empezamos a analizar y finalmente decidimos hacer esto con Japón, hicimos una alianza Japón – Brasil.

Paraguay había elegido la plataforma americana y se pasó con nosotros, y los uruguayos también.

Todos los socios sobre el pacífico, Chile, Perú y Colombia firmamos; Ecuador no recuerdo.

Firmamos en el Llao Llao un convenio con los japoneses, con Lula, con Cristina, estaba Dilma también, estaba yo, y firmamos el acuerdo.

Ahí empezamos con la transferencia tecnológica.

Todos los shelters donde iban las casillas en donde están las antenas – porque son todos tipo radio enlace eso – eso había que construir en todos lados.

De la Sota en Córdoba me la clausuró.

CP: ¿Porque no la quería?

JDV: No, por Clarín. Por las presiones del imperialismo.

Igual lo hicimos a lo largo y a lo ancho.

El 90% de los elementos eran fabricados acá, la esencia, el corazón de la tecnología sí vino de Japón.

Pero las antenas y esas cosas eran de acá.

Ellos nos daban las pantallas, la tecnología fina.

Algunas cosas ellos fabricaban en conjunto con los brasileños y a los brasileños le pusimos un socio argentino, ellos hacían una parte y nosotros otra.

CP: ¿Qué importancia tuvo TDA en el desarrollo comunicativo?

JDV: TDA significó primero todo el trabajo y la inversión que se hizo para poner casillas por todos lados.

Segundo, había lugares que llegaba vía satélite, tenías que poner una pantallita como si fuera DirecTV y lo veías.

En la selva misionera, pusimos en la puna…

Me acuerdo en el mundial de Brasil unos chicos en Loma Blanca, Jujuy, que queda en el medio de la puna, ahí no había ni agua.

Y cuando nosotros asumimos primero le pusimos energía eléctrica y después le pusimos la pantallita y después cloacas.

Vieron el mundial de Brasil en la escuela, iban en burro a la escuela, un lugar muy alejado.

Cristina una vez entregó también muy emotivo en la zona de San Pedro en Misiones, en el medio de la selva al norte de Oberá, bueno fue muy interesante.

Obviamente si vos tenías una plataforma vas a ver ahí que hay como 24 canales, esa plataforma entre otras cosas me hizo posible ver televisión en la cárcel porque si no teníamos que ver desde el viejo sistema de aire, no se veía un carajo.

CP: ¿Vos veías TDA en la cárcel?

JDV: Sí. En Ezeiza había cable pero después durante dos años vi televisión gracias a TDA.

CP: Ahí le metiste contenido también.

JDV: Estaba la necesidad, metimos 3.200 horas de contenido.

Había programas para chicos y también teníamos un programa que se llamaba Aqua Mayor para los adultos, Canal Encuentro, la TV Pública, América tenía su lugar, Paka Paka…

Todo eso se difundió con esta plataforma, y paralelamente iniciamos un plan 35 mil km de fibra óptica que llegamos a conectar bastante, Macri terminó mil si no me equivoco.

Emprolijamos la creación de empresas estatales de cable y servicios de internet.

Formosa tiene una, Santiago del Estero tiene una, el Chacho si no me equivoco también, en La Rioja también.

La idea si hubiéramos seguido era estar en más provincias.

Paralelamente a eso licitamos la última franja de frecuencia que nos quedaba para los teléfonos celulares, esa la ganó el grupo Vila Manzano y después no constituyeron garantía, la declaramos desierta en el 2015.

Hablamos con Cristina y la idea era crear dependiente de ARSAT una empresa como Movistar que se iba a llamar Libretel con esa franja.

Si te metés en internet seguro lo encontrás, teníamos el logo y hasta lo habíamos anunciado.

CP: Vamos a charlar sobre la salud y la estructura edilicia de los hospitales.

¿Cómo era cuando llegaste y cómo se produjo…?

JdV: Entre otras cosas tanto la TDA como el tema la fibra óptica permitió el avance singularísimo en la telemedicina, que había iniciado en la Argentina en el año 51 con Perón.

Vos estás operando en un hospital y tenés a los capos, los cerebros, viéndote por televisión mandando explicaciones a los cirujanos y como proceder, o van viendo y chequeando la operación, pueden haber clases magistrales en cuanto a operaciones; estaba el Da Vinci que era un aparatito y un tipo operado de un lado y que se movía en el otro.

Eso está instalado acá en Malvinas.

Se hicieron como 18 o 20 hospitales grandes. Formosa fue una provincia que trabajó muchísimo, hizo el hospital de la Mujer, de odontología, una maternidad, un hospital general, inclusive llevamos profesionales de acá a Formosa todo el tiempo.

Hicimos el de La Matanza, el de Cañuelas, varios hospitales que no me acuerdo los nombres.

Otros fueron hechos con fondos del Pami, el de Ituzaingó por ejemplo.

El Cruce cuando nosotros fuimos era una estructura de hormigón sin terminar, lo licitamos, lo terminamos y después pidieron equipamiento y Néstor lo equipó todo, hasta los bisturíes y agujas para coser heridas, todo puesto por el Estado Nacional. Inclusive el director del hospital cuando yo estuve preso me hizo un reconocimiento muy especial.

CP: Es verdad. Lo entrevisté…

JdV: Ahí está; gran compañero.

También hay que reconocer a Alejandro Coria, que es actualmente funcionario, que era funcionario en ese momento de 3 de Febrero de Daniel Scioli.

Es un gran funcionario.

CP: ¿Qué es plan geoestacionario?

¿Qué fue eso?

Está en el área de satélites y telecomunicación.

JdV: Te permitía relevar la cuestión meteorológica, hacer relevamiento del terreno y los niveles de humedad del suelo…

Todo a través cuestión satelital.

Inclusive la AFIP sacó un impuesto, saca fotos y ve lo que vos tenés sembrado, la calidad del sembrado y calcula cuánto vas a cosechar, la cantidad de vacas que tenés, etc. y te cobra el impuesto.

CP: Nos falta hablar del Centro Cultural Kirchner.

JDV: Esa fue una obra muy importante.

Debo decir que la idea original fue de Lavagna, yo lo cuestioné un poco.

Eso estaba en ruinas cuando nosotros asumimos y lo metimos a Guillermo Moreno.

En el frontispicio del edificio que decía Secretaría de Comunicaciones, y era el Correo Central.

Yo le dije a Néstor – me agarró ese conservadurismo que me caracteriza en algunas ocasiones

– : ‘Si ahí dice Secretaría de Comunicaciones ¿por qué vamos hacer un museo?

Si es la Secretaría de comunicaciones de la República Argentina’.

‘¿Te parece que es muy grande?’

Dijo Néstor. ‘No, ¡la Argentina es grande!’.

‘No, me parece que vos estás desviado’

Lavagna tuvo una idea magnífica’.

Él tenía la idea de hacer un Centro cultural del Bicentenario.

Lavagna quería hacer un ‘concurso de ideas’; yo le dije: ‘me extraña, de conocerte y laburar con vos, que quieras hacer un concurso de ideas’.

Y Néstor dijo ‘¡No! ¡Yo voy a decir qué se hace ahí!’.

Cristina también tenía algunas ideas, así que fuimos hablando e hicimos algo en conjunto.

La verdadera obra de arte es la ejecución, no la planificación.

La planificación se termina cuando se termina el proceso de conocimientos previos a la toma de resolución.

El famoso lema de Perón ‘observar para conocer, conocer para apreciar, apreciar para distinguir, distinguir para resolver y resolver para ejecutar’, pero en el momento que vos tomaste la resolución se acabó la planificación.

Después el talento del conductor para llevar adelante obra.

La verdadera obra de arte es el tipo con todo el estudio hecho que te dice ‘tomá, andá y hacé esto’.

Te dan un manojo de planos y vos tenés que agarrar el nivel con todos los elementos que hay hoy y laburar.

Ahí se termina el proceso de planificación.

La obra la quería hacer él pero lamentablemente falleció antes, si hubiera estado vivo el Centro Cultural no se llamaría Kirchner.

Cristina tuvo bastante participación, queríamos un centro cultural federal en donde el interior tuviera una activa participación, cosa que obviamente hoy no existe.

Nosotros cumplimos.

El 25 de mayo de 2010 se inaugura una parte muy pequeña de la obra, eran los pisos donde estaba la oficina el Secretario, el salón de reuniones del Secretario, hicimos una muestra de artes plásticas con un cuadro de cada Provincia y abajo estaban los de Fuerza Bruta que hicieron un show tremendo.

Me acuerdo, qué hijo de puta, que Alberto Rodriguez Saa ¡no quería mandar el cuadro! estaba re enculado.

Y yo lo llamé a Adolfo, lo conocía de las reuniones del Consejo Federal, y le dije que estaba todo bien que era una chiquilinada y le pedí el cuadro a él.

Participaron las 23 provincias, fue algo muy lindo, creo que fue la última vez que Néstor estuvo ahí y después murió.

CP: Después se inauguró ya con Néstor muerto.

JDV: Sí, se inauguró en 2014, mucho después.

Hay un programa que vas a ver ahí que se llamaba ‘Ronda Cultural’ que consistía en que nosotros mandábamos 10 traffics a La Matanza y la llenábamos de chicos, los traíamos acá para que recorrieran toda la obra.

La Sinfónica Nacional ensayaba ahí porque no tenían lugar.

Y después arman una sala de lírica y orquestal.

La Ballena Azul es para escuchar música, había boludos que quería ver ballet pero no da el lugar, necesitás más superficie y más dimensiones.

Los chicos de la Ronda Cultural le dábamos de comer y tomar, se quedaban en la sala y escuchaban, todos los días menos viernes sábado y domingo que había espectáculos.

En esos espectáculos llevábamos chicos de Avellaneda, de lugares muy humildes.

Lo vinculábamos con el colegio, venían con su maestra para que no pierdan esa institucionalidad, para fortificar la institución.

Llevábamos artistas del interior y los chicos que estaban en la Ronda Cultural se quedaban en el espectáculo.

Y cuando tocaba Martha Argerich traíamos pibes que estudiaban música de otros lugares.

Trabajamos hasta con productoras.

CP: Quedaron la reunión de gabinete de Macri, quedaron cosas feas también ahí…

JDV: Como decía mi abuela ‘eso es impúdico’.

La cena a Obama.

CP: Fue una provocación eso ¿decís?

JDV: Es como decir ‘me cago arriba de la mesa’; yo lo viví así.

Nunca le di demasiada importancia a lo que hicieron estos tipos, aparte, como decíamos antes ‘la práctica de la política son la puja de las voluntades contrapuestas’ y en la puja de voluntades contrapuestas está que se tienen que dar las peleas que se tienen que dar.

CP: Recorrimos toda tu gestión, en general, porque es imposible recorrerla en particular te tendríamos 20 días.

¿Qué te faltó por hacer que dijiste ‘no llegué’?

JDV: La represa del Río Santa Cruz, por lo menos haberla empezado hubiera sido muy bueno.

Estuve en la quinta columna adentro del vector en el caso de Conrado Varotto, que era un ingeniero italiano que vino a la Argentina seguramente en la época de Perón en los 50’, era un hombre después asimilado claramente al Departamento de Estado porque concurría habitualmente a la embajada y le informaba al estado los proyectos.

Y el embajador hacía sus informes y eso quedaban todos traducidos en lo que Assange recopiló; uno de los temas que él les planteaba era que yo tenía voluntad de reactivar el misil Cóndor.

¿Cómo manifestaba yo esa voluntad? diciendo que el misil o el vector no tenía sentido hacerlo con combustible líquido porque son altísimamente inestables y generan las grandes presiones, y accidentes que ha habido en el mundo son producto de inestabilidad de los combustibles líquidos.

Yo quería hacer combustible sólido, y la verdad que justo en el desarrollo del misil Cóndor, había un desarrollo importante de combustible sólido en la Argentina que había sido abandonado cuando se desechó el proyecto en la época de Cavallo y Menem.

Eso él lo transmitía diciendo que yo quería desarrollar el combustible sólido para tener un misil de largo alcance.

Yo no quería hacer un misil, yo quería tener un vector de largo alcance con mayor seguridad en el tránsito, que no tuviera problemas de explosiones que generaban no solamente el ser usado como combustible si no el problema que generaba el traslado de un lugar a otro, era muy complejo.

CP: Hacemos una conclusión final de tu gestión. ¿Te sentís satisfecho?

JDV: Yo no tengo nada que reclamarme ni reprocharme, estoy muy conforme.

A lo mejor alguna cosa si la volvería hacer le cambiaría algún matiz, pero todo lo que hice lo volvería hacer.

Y si me faltó algo por hacer no tengo de qué arrepentirme porque hice más de 60 mil obras, a 60 mil y 1 ¿cuál es la importancia?

Creo que sí seguramente dejamos cosas sin hacer y cometimos el más grave error de todos que fue dejar ganar a Macri, de alguna u otra manera los errores graves nuestros permitieron ese triunfo y después arrancamos de menos 100.

CP: ¿Es necesario un Ministro de Planificación?

JDV: Como decía Perón y te comentaba antes, la obra de arte está en la resolución a la ejecución, pero también te dice durante todo el libro Conducción Política (que en realidad no es un libro, si no que son distintas charlas que él fue dando y después se hizo una recopilación) que es fundamental la planificación.

Si vos no observar para conocer, no conocés para distinguir, no distinguís para apreciar, no apreciás para resolver y no resolvés para ejecutar, los cuatro primero pasos son imposibles sin planificación.

Aparte, vos fijate que el único gobierno que planificó realmente fue el de Perón y después del de Néstor Kirchner y después el de Cristina.

Obviamente que Videla tuvo un mamarracho en el ministerio de planificación, estaba Díaz Bessone que había planificado la muerte de la gente.

Debo reconocer que con todas las diferencias, el Plan Cóndor, la Libertadora, Macri y el Proceso, la escuela superior de Guerra, digamos desde principio de siglo hasta el fin de los 50 fue la única usina de planificación de nuestro país.

Hasta tal punto que inclusive – yo trabajaba en ENTEL entre el 72’ y el 82’, me tocó la parte del Proceso más dura y Entel tenía un plan fundamental, había una injerencia de planificación que había sido de alguna manera impuesta por los militares que siempre tuvieron la conducción de ENTEL.

Después contrataban a firmas que uno nunca hubiera contratado, tomaban decisiones que uno no hubiera tomado, planificaban con una ideología que no era la nuestra, pero mal o bien así se desarrolló el sistema de microondas…

Con esto quiero decir que más allá de los gigantescos errores la planificación sirvió.

La planificación YPF la hizo Mosconi, la siderúrgica la hizo el general Savio.

Esas cosas no hay que olvidar y luego grandes errores y los genocidios tampoco.

La planificación en un gobierno que conduzca a una Nación soberana – no puede haber soberanía si no hay planificación local.

La planificación es cómo el sol, siempre está, si vos no planificás lo hace otro y seguramente el que planifica no es amigo tuyo ni le importa la soberanía del país.

CP: Para terminar: mirá a esa cámara y hablale a los compañeros y a las compañeras que te siguen.

JDV: Decirles que no hay que aflojar en la lucha, en la pelea.

Que hay que mirar lo que hizo Néstor y parte de lo que hizo Cristina en su gobierno y siempre pensar que si no planificamos, si no prevemos, si no fijamos objetivos, si no generamos cuadros políticos intermedios que nos ayuden a conducir este gigantescos procesos de renacionalización que tiene que vivir la Argentina de la recuperación de nuestra soberanía, de la recuperación de nuestra cultura, de nuestra ciencia y nuestra tecnología aplicada, vamos a fracasar.

Así que todos los días hay que hacer algo para que todo eso vuelva a ocurrir.

Hasta el pelo más delgado hace su sombra en el suelo, dice el Martín Fierro, y eso está más claro que el agua.

No necesitamos eruditos, necesitamos apóstoles que prediquen esto.

FIN