Inflación: multicausalidad y 17 de agosto

Por Hugo Gulman.

Multicausalidad. Ese es el problema de la inflación. ¿Una, dos, diez, treinta, cien? ¿Cuántas causas componen la multicausalidad? ¿El sentido común es también una parte?

  • Tasas de interés
  • Dólar volátil
  • Expectativas
  • Dólar oficial
  • El blue
  • Los dólares que se precisan para exportar
  • Los necesarios para importar
  • La mercadería estacional
  • Las lluvias
  • La sequía
  • Las malas cosechas
  • Los vientos
  • El granizo
  • Las paritarias
  • Las cargas sociales
  • La reforma laboral
  • La demanda del exterior
  • Las compras de mercadería para la casa.

Sugestivamente, en los punteos multicausales no suelen aparecer la especulación, los aumentos desmedidos de mercadería de primera necesidad elaborada por empresas con posiciones dominantes, los costos de fabricación calculados a un dólar de setecientos pesos o más, cargas financieras excesivamente superiores a las reales y otros vicios empresariales que conducen a valores inalcanzables. Tan desorbitados que en incontables ocasiones, productos argentinos se pueden adquirir en otros países a precios considerablemente más baratos que aquí. 

Alcanza con encender la televisión o la radio para recibir la avalancha de explicaciones que justifican los bolsillos vacíos. Plantean, por ejemplo, que una de las razones de la inflación es el alto costo para producir, debido a los aumentos de las tasas de interés. También cuentan que el dólar es volátil. ¿Los fabricaron más livianos que antes? El dólar vuela solo y sin que nadie le diga nada ni lo incite a volar porque es naturalmente volátil.

Por otra parte, indican, el dólar oficial está muy alejado del blue. No cuentan los especialistas en distraer que hay empresarios agropecuarios que compran sus insumos y maquinarias al valor del dólar oficial y venden una parte de la cosecha con dólar billete proveniente de exportaciones no registradas. No obstante, la facturación ‘en blanco’ aspiran a cobrarla con un dólar oficial que alcance al blue en la corrida provocada a tal fin. Probablemente, los lectores de Identidad Colectiva tienen la expectativa de mejorar sus ingresos, pero aún no se les ocurrieron ideas  y herramientas tan efectivas para obtenerlo.

La demanda de dólares para exportar o importar es otra causa que también genera inflación, según aducen, y en este sentido hay dos cuestiones claramente comprobadas: la primera es que se conoce quienes efectuaron estas maniobras. La otra, es que entre ellos no había asalariados.

Lluvias, sequía, malas cosechas, vientos, granizo y otras calamidades forman parte de los argumentos que esgrimen para justificar aumentos que luego, lamentablemente, no hallan el clima adecuado para bajar.

‘Las compras masivas impulsan los precios hacia arriba’, exponen, incluyendo entre los grandes responsables, a quienes pretenden estirar su magro sueldo o su empobrecida jubilación comprando tres paquetes de yerba y cinco de fideos para cubrirse mínimamente.

Multicausalidad: linda palabrita que aplicada por empresarios, economistas y periodistas especializados en distorsionar, organizan la replicación requerida para generar el sentido común indispensable que diluya responsabilidades, con el argumento de que todos formamos parte de las causas.

Pero los que asesoran y los que comunican para cubrir a los verdaderos responsables ya lo estudiaron suficientemente para sumar la inflación y acumular el 100% del beneficio, dejando al pueblo el 100% del perjuicio y dividiendo las responsabilidades en una veintena de porciones iguales.

Aunque estuvieron presentes los choripanes, en la multitudinaria  marcha del 17 de agosto se extrañaron otras liturgias, ya que se ausentaron los discursos enfervorizados y el cierre con la marcha peronista, entre otras. Sin embargo, detrás de la tímida consigna Primero la Patria, el pueblo se movilizó sabiendo que los responsables de esta ‘multicausalidad’ no somos todos.

Sin desestimar algunas explicaciones, existen rotundamente dos grandes responsables. De un lado se sitúan los formadores de precios, los agroexportadores, los nombres y apellidos de ‘los mercados’ y los monopolios. En el otro sector, el compromiso recae exclusivamente en el gobierno, al que cientos de miles de personas le brindaron su apoyo aunque le exigieron, como sintetizó un dirigente gremial, que pusiera lo que hay que poner y enfrente a los especuladores, porque en esa lucha los trabajadores no lo dejarán solo.