Honrar la vida

Por el Dr. Aníbal Torreta. Secretario de Organización de SUTECBA.

Es hora de, entre tanta muerte, honrar la vida; la vida que como en toda guerra, en toda crisis, en toda pandemia, sigue brotando como fruto del amor; como peronista defiendo eso, el amor, la vida que por ejemplo hoy celebra quien dirige este medio Claudio Posse, en el peronismo encontró el amor y hoy conoce el amor de abuelo, con un nieto repleto de tíos que también son fruto del peronismo y no solo de los vínculos de la sangre, que ciertamente te hace pariente, pero no siempre FAMILIA.

El amor que por ejemplo José Ignacio Rucci profeso por su líder Juan PERON y, como no hay amor más grande que dar la vida por el amigo, al decir de Jesús, el la dio, a sabiendas, consciente de que pasaría, hasta lo escribió y lo testamento.

El amor de Evita al pueblo y del pueblo a Perón y de Perón al pueblo, y de la vida sencilla. Lo expresa en la razón de mi vida Ella misma cuando escribe:” ¿Por qué los hombres humildes, los obreros de mi país no reaccionaron como los «hombres comunes» y en cambio comprendieron a Perón y creyeron en él? La explicación es una sola: basta verlo a Perón para creer en él, en su sinceridad, en su lealtad y en su franqueza. Ellos lo vieron y creyeron.

Se repitió aquí el caso de Belén, hace dos mil años; los primeros en creer fueron los humildes, no los ricos, ni los sabios, ni los poderosos.

Es que ricos y sabios y poderosos deben tener el alma casi siempre cerrada por el egoísmo y la avaricia.

En cambio, los pobres, lo mismo que en Belén, viven y duermen al aire libre y las ventanas de sus almas sencillas están casi siempre abiertas a las cosas extraordinarias.

Por eso vieron y creyeron. Vieron también cómo un hombre se lo jugaba todo por ellos. Yo sé bien cuantas veces él apostó todo a una sola carta por el pueblo.

Felizmente ganó. De lo contrario hubiese perdido todo, incluso la vida”-.

Cuando militábamos a finales de la dictadura y principios de la débil democracia que crecía, se daba una batalla en los paredones, los jóvenes radicales pintaban SOMOS LA VIDA, y jóvenes peronistas pintaban SOMOS LA RABIA, claro como siempre los políticos hábiles y algún medio tergiversaban estos términos. Los nuestros no hablaban de la rabia basada en el odio (Sentimiento profundo e intenso de repulsa hacia alguien que provoca el deseo de producirle un daño o de que le ocurra alguna desgracia), sino que eso significaba una expresión de fe, y de amor al líder aún después de su paso a la inmortalidad.

 Paso a explicarle a los jóvenes: cuando el Conductor estratégico del movimiento peronista desencarno como decían algunos, los gorilas decían MUERTO EL PERRO SE ACABO LA RABIA, lamentablemente para ellos la rabia peronista seguía viva, y era el amor por la felicidad del pueblo y la grandeza de la nación, por eso esos paredones expresaban que muerto el perro no se había acabado la rabia, que su legado vivía entre todos nosotros, que estábamos de pie, y que en realidad nosotros éramos la vida-

Y éramos la vida, porque habíamos soportado como movimiento, la muerte desde 1955 hasta 1973 y desde 1976 hasta 1883, si, habíamos soportado estoicamente 25 años de odio materializado contra los nuestros, y habíamos vencido, porque el odio no nos había conquistado, seguíamos siendo la vida.

Como dice la canción permanecer y transcurrir no es honrar la vida, nuestra militancia sin tiempos, sin límites, sin miedos siguió y sigue como un canto a la vida, y pareciera que la providencia que no genera los males de la tierra, esos los hacemos los seres humanos; la providencia decía, como sabiendo que nosotros con amor, solidaridad y firmeza reconstruimos lo que otros destruyen, nos pone a conducir el estado, a trabajar en los barrios, a poner de pie al movimiento obrero en medio de los cataclismos económicos, nos pone ahí como las defensas naturales de un organismo enfermo, como la gran cura a los males de nuestro pueblo.

Como la providencia puso a Judas entre los 12, también adolecemos de ese mal cada tanto aparece uno que traiciona y muchas veces también algún que otro pelotudo, que también son jodidos porque le sacan el tapón al bote como dice mi amigo Walter.

En fin, es como si el peronismo tuviera en la Argentina un rol profético, tiene que vencer a los enemigos del Hombre, en todas sus etapas históricas, primero tuvo Perón que liberar al pueblo de su esclavitud y construirle una tierra prometida, luego escapar y luchar desde el exilio para venir finalmente como prenda de amor y de unidad a vivir su pascua en su Patria amada.

Luego como pudimos sus discípulos fuimos haciendo lo nuestro a tientas, pero lo hicimos, hubo que multiplicar los panes luego del 2001, y habrá que hacerlo nuevamente luego del 2019, pero como las cosas de la providencia son inescrutables, además, en medio de una pandemia mortífera, pero como nosotros somos la vida, le damos para adelante con la firme convicción de la victoria.

Como bien decía Evita, quizá esto suceda porque los peronistas somos simplones, y esa simpleza nos hace entender al otro, ponernos en el lugar del otro, vivir su alegría o su dolor, Jürgen Habermas dice muy acertadamente lo siguiente :

Sin la capacidad de cada uno de ponerse solidariamente en el lugar del otro, no se puede llegar en absoluto a una solidaridad que merezca el asentimiento general, el proceso de formación discursiva de la voluntad colectiva….Los derechos de los individuos y el igual respeto por su dignidad personal vienen por una red de relaciones interpersonales y de relaciones de reconocimiento recíprocos”, extraordinario, nosotros como somos limitados decimos” La patria es el otro”, pero lo entendemos bien, entendemos los textos complicados y la simpleza eficaz y justa del peronismo, nosotros entendemos todo, aunque no parezca, o mejor dicho aunque se acuerden que entendemos todo solo cuando explota el país por el aire, y nos vienen a buscar para que lo bajemos y lo curemos.

Jürgen Habermas

Nuestra sencillez y nuestro amor a la vida, nos permite tener sueños, creer que podemos convertir en realidad lo que para otros son utopías, para otros tonterías, para otros un peligro y para nosotros la revolución en paz que debemos concluir, ser sencillos nos permite tener ilusión e imaginación, y eso a la vez nos permite formar nuestros cuadros desde esa ilusión, Paulo Freire escribió: Es necesario que la maestra o el maestro dejen volar de manera creativa su imaginación, obviamente en una forma disciplinada . Y esto desde el primer día de clase, demostrando a sus alumnos la importancia de la imaginación en nuestras vidas. Esto ayuda a la curiosidad y a la inventiva del mismo modo que impulsa a la aventura sin la cual no crearíamos”

Quizá Freire descubrió el secreto de los peronistas, del porque nos multiplicamos, nos formamos, creamos e inventamos mundos mejores en medio de los mundos peores, no lo sé .O quizá sea simplemente porque como lo explico casi científicamente Pedro Saborido en el libro que me regalo mi amigo Jorge, exista en algún lugar, la máquina de hacer peronistas, Y exista Mirna(la compañera Mirna) su azafata que te dice con voz sutil pero decidida ¿Esta seguro que quiere hacerse peronista para entender al peronismo’?

A ese desafío te invitamos, la política es la herramienta del Hombre para dignificar la comunidad y con ella a si mismo, y en ella, en nuestra tierra existe un movimiento que honra la vida, el Peronismo sumate a la alegría de ser peronista, un movimiento de solidaridad, amor y justicia, que desea la paz pero que esta forjado en la lucha y dispuesto a darla.